sociedad de control técnico

Entre los agujeros de la topera y los anillos de la serpiente: signos de tránsito

2016-10-13
Resumen: 

En su ensayo Postdata a las sociedades de control, Guilles Deleuze propone que vivimos el tránsito de las sociedades disciplinarias (los agujeros de la topera) a las sociedades de control técnico (los anillos de la serpiente). Este tránsito supondría el declinar de la cárcel como institución de encierro y como penalidad generalizada.

La intención de esta ponencia es aquilatar esta contención del Deleuze a partir de un esfuerzo por identificar los signos de ese tránsito desde una pasada de balance del trayecto de lo social en su conjunto (las fuerzas en operación, las coaliciones entre poderes, los imaginarios que se promueven). Anticipo que el resultado será la producción de una cartografía caótica en la que diversidad de fuerzas tiran en todas direcciones. ¿El saldo? La persistencia de la cárcel al tiempo que su erosión creciente.

Texto completo: 

Parafraseando a Urlich Beck en su libro La sociedad del riesgo, podríamos decir que, al presente, la persistencia de la cárcel coincide con su erosión creciente1.

Ya en la obra de Michel Foucault está puesto el carácter enigmático del poder judicial y por ende, de la cárcel. Para Foucault, el poder judicial en las sociedades disciplinarias es algo que se desplaza a todo lo largo y ancho de lo social por lo que no tiene sentido que este poder termine concentrándose también en una instancia en particular. Foucault destaca que el encierro como penalidad fue objeto de críticas violentas desde sus inicios: “La prisión impide al poder judicial controlar y verificar la aplicación de las penas …. fabrica un verdadero ejército de enemigos interiores …. contribuye a crear una población homogénea de criminales que se solidarizan” dentro y fuera del encierro, etc. (1990:24). Lo paradójico para Foucault es que estos problemas identificados, terminan siendo representados como los problemas de la delincuencia a los cuales la prisión tendría que dar una respuesta adecuada. “Vuelta de la tuerca criminólogica del círculo carcelario” (1990:25) dice Foucault, toda vez que la cárcel se supone que resuelva los problemas que ella misma produce.

Más adelante, Guilles Deleuze en su ensayo Postdata a las sociedades de control sostiene que las sociedades de encierro han dado paso ya a lo que éste nombra como sociedades de control técnico y que en, todo caso, la crisis de la diversidad instituciones de encierro, son la expresión de su presente agonía. Las sociedades de control técnico se caracterizan por la presencia de una vigilancia que, literalmente, no necesita de paredes (baste con ver un episodio de la serie Homeland para caer en cuenta de esto) y que, en el caso de la cárcel, esto se ilustra en la búsqueda de alternativas al encarcelamiento.

Mi intención es aquilatar esta contención de Deleuze a partir de un esfuerzo analítico por identificar los signos de ese tránsito desde una pasada de balance del trayecto social en su conjunto (las fuerzas en operación, las coaliciones entre poderes, los imaginarios que se promueven).

No hay duda que hay diversidad de fuerzas vinculadas a la persistencia de la cárcel. De esta diversidad de fuerzas destaco particularmente, y en nuestro contexto local, las siguientes:

1.Predominio del enfoque carcelario en Estados Unidos.

Habría que ponderar hasta qué punto las maneras en que localmente abordamos el tema de la cárcel se encuentra vinculada al predominio del enfoque carcelario en Estados Unidos. Después de todo, y como ha sido señalado en innumerables ocasiones, Estados Unidos sigue siendo el principal carcelero del mundo superando en el uso de esta penalidad a gobiernos de claro corte totalitario. Esta tendencia al dominio del encierro remite, a su vez, a lo que para muchos criminólogos aparece como tres grandes fallas del sistema penal norteamericano: la tendencia a encerrar demasiadas personas por demasiado tiempo, la criminalización de actos que no deberían ser criminalizados, tramitados en el uso del significante felon en sustitución del misdeaminor y la producción de leyes cuya vaguedad es tal que no siempre es posible discernir si las mismas han sido transgredidas o no.2

2. El encarcelamiento como nueva exclavitud.

No son pocos los autores que denuncian que la cárcel en Estados Unidos no es otra cosa que slavery by other name toda vez que, para muchos, el fin de la segregación y la abolición de la exclavitud no acabó con el racismo institucionalizado sino que propició la búsqueda de nuevas válvulas de tramite de ese racismo. La encarcelación masiva de afroamericanos es, para muchos, el nuevo sistema de control racial. Como bien dice el título de la serie “Orange is the new black, el anaranjado (color del uniforme de los confinados) es el nuevo negro.3

3. Irritaciones mediáticas y predominio del flanco moral.

La imbricación contemporánea entre sistema de medios y sistema moral junto con un sistema penal excesivamente centrado en la figura de la víctima ha propiciado el fortalecimiento de una cultura del castigo que descansa cada vez más en la opinión pública y en el colapso de los significantes justicia y cárcel. Como sabemos, hemos llegado a un punto donde hay quienes parten de la premisa de que no hay justicia si la gente no va a parar a la cárcel.

No obstante, y al decir de Deleuze, las fuerzas de la sociedad de control técnico se encuentran “a la puerta”. La búsqueda de alternativas al encarcelamiento, los programas de reducción de daños (en tanto programas de desvío de la cárcel)4, el avance de las fuerzas a favor de la medicación y/o legalización de las drogas, la reducción en las tasas de encarcelamiento en algunos países5, la inspiradora reforma y cambio paradigmático del uso de las cárceles en los países escandinavos6 e incluso, la extensión de la educación al ámbito cárcelario en tanto expresión de la sustitución de la escuela por la formación constante de que habla Deleuze,7 son algunos de los rostros que exhiben estas fuerzas. En Estados Unidos y como ha sido planteado por la Casa Blanca bajo la administración de Barack Obama:Federal, state, and local leaders are looking for innovative ways to improve public health and public safety outcomes, while reducing the costs of criminal justice and corrections. (White House, Alternatives to Incarceration) Las fuerzas que mueven a ese interés de contracción del sistema carcelario son múltiples incluyendo el predominio también de una racionalidad económica: Nearly every state is struggling with significant shortfalls in revenue and making significant cuts to spending in order to close budget gaps. In making these cuts, many states are focusing attention on corrections spending, one of the fastest growing lines in state budgets over the past two decades. (White House, Alternatives to Incarceration) En nuestro contexto local, hace ya siete años que la Comisión Puertorriqueña de Derechos Civiles (2009) publicó el documento Análisis del sistema correccional puertorriqueño: Modelos de rehabilitación: De un paradigma punitivo a uno de rehabilitación social animado en parte, por el reconocimiento de un sector de estudiosos de que el sistema penal es un mal social. Podríamos decir que se ha producido un nuevo political correctness, sin duda alentado por el impulso de los derechos humanos y que se ilustra en señalamientos como el del Observatorio Europeo de Prisiones: …all persons deprive of their liberty must be treated with humanity… and that eventual restrictions imposed upon them… shall be the minimum necessary; that the conditions of imprisonment shall, as much as possible, approximate to the conditions of life in free society,” (Penal Reform International, 2015:9). Este ha sido un reconocimiento animado también por la crítica histórica, radical y sostenida del sector abolicionista de la criminología crítica8. Sin embargo, aún dentro de este cuadro de transformaciones, lo cierto es que las tendencias carcelarias en el mundo muestran una gran variabilidad9 lo cual, de alguna manera expresa que éstas se encuentran atravesadas por diferencias entre y al interior de los países en términos de: racionalidades políticas10, contextos de guerra abierta/nuevos conflictos bélicos, el estado de derecho e imaginarios democráticos prevalentes, etc11. De todos estos atravesamientos, privilegio el uso de la brújula propuesta por Nietzche al plantear que conforme crece el poder de una comunidad, su derecho penal se suaviza, pero todo debilitamiento de la comunidad vuelve a endurecer las penas.
A mi modo de ver, y al presente, esta suerte de “in between” entre los agujeros de la topera (sociedad disciplinaria) y los anillos de la serpiente (sociedad de control técnico) en lo que concierne a la cárcel expresa también las tensiones y/o relaciones entre formas excepcionales de Estado (tramitadas en la suspensión de derechos civiles y constitucionales, centros de detención de inmigrantes, tortura, cárcel) y el trayecto del big data (en tanto expresión de una vigilancia que vá desde los centros de inteligencia de los gobiernos hasta compañías como Amazon) cuyo dispositivo principal es el social sorting (discriminación entre grupos clasificados de maneras diferentes)12. Esto es, vigilancia hard (cárcel), vigilancia cool (sorting)… según las relaciones de fuerzas y los imaginarios de control y de amenaza. Vigilancia cool en tanto vigilancia que se engancha, al decir de David Lyon ( 2012 ), con nuestro deseo de ser vistos y observados, el deseo de la personalización, pero no tan cool pues, parafraseando a Milán Kundera en su Insoportable levedad del ser, cuando un poder exige la inspección de miles de emails personales13, ¿qué otra cosa una puede pensar sino que el mundo entero se ha convertido en una gigantesca cárcel?

Los signos de tránsito pueden ser brutales pues, al decir de Deleuze, el sistema se encuentra frente a un gran impasse: “demasiado pobres para la deuda, demasiado numerosos para el encierro” (1991:3-4). ¿Dónde nos deja esto? A mi modo de ver, nos deja en el reconocimiento de que la intensificación de la cárcel coincide con su erosión creciente y en el de que el mapa posible de esta paradoja toma la forma de una cartografía caótica.

Referencias

Agamben, G. (2005). State of Exception. Chicago: The University of Chicago Press

Baratta, A. (1990). Resocialización o control social. Forum Internacional e Criminología Crítica, Belem Brasil.

Beck, U. (1992). Risk Society. London: Sage Publications

Comisión de Derechos Civiles, PR. (2009) Análisis del sistema correccional puertorriqueño: Modelos de rehabilitación: De un paradigma punitivo a uno de rehabilitación social. Recuperado de: http://observatoriocorreccionalpr.org/wp-content/uploads/2011/01/LibroCorreccion_2009.pdf

Deleuze, G. (1991). Postdata a las sociedades de control. En Christian Ferrer (Comp.) El lenguaje literario. Nordan: Montevideo. Recuperado de: http://www.fundacion.uocra.org/documentos/recursos/articulos/Posdata-sobre-las-sociedades-de-control.pdf

Foucault, M. (1990). La vida de los hombres infames. Argentina: Editorial Altamira

Lyon, D. (2012, 16 de abril). The Culture of Surveillance. ABC Big Ideas. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=sRRl9cpVHy0

Maculan, A., Ronco, D. y Francesca Vianello. (2013). Prison in Europe: Overview and Trends. Recuperado de: http://www.prisonobservatory.org/upload/PrisoninEuropeOverviewandtrends.pdf

Penal Reform International. (2015). Prison Global Trends. Recuperado de:https://www.penalreform.org/wp-content/uploads/2015/04/PRI-Prisons-global-trends-report-LR.pdf

The White House, Office of National Drug Control Policy. Alternatives to Incarceration. Recuperado de: https://www.whitehouse.gov/ondcp/alternatives-to-incarceration

 

Notas:

1Urlich Beck hace este planteamiento respecto de la Modernidad en su conjunto.

2Ver The Economist. (2010, 22 de Julio). Too many laws, too many prisoners. Recuperado de: http://www.economist.com/node/16636027

3Ver video 'The War on Drugs Is an Epic Fail' http://nyti.ms/2cQf1QE

4Como es planteado por el filósofo español, Antonio Escohotado, el sólo hecho que los llamados programas de reducción de daños, que no son otra cosa que programas de desvío para personas intervenidas por la policía debido al consumo de drogas ilegales, se hallan incrementado tanto es una expresión del fracaso de la política prohibicionista y, por ende, expresión de la búsqueda de alternativas a la criminalización y al encierro. Ver programa Carta Blanca con Antonio Escohotado http://www.observatoriomovil.com/antonio-escohotado-entrevistado-en-carta-blanca.html

5Según el Informe del Penal Reform International del 2015 en torno a las tendencias de encarcelamiento globales del 2008 al 2013, casi todos los estados de Estados Unidos redujeron sus tasas de encarcelamiento.

6Esto es, la contracción del sistema carcelario en estos países obedece a todo un cambio paradigmático: principio de normalidad, sentencias cortas, ausencia de prensa sensacionalista, acercamiento blando por parte de la policía, entre otros. En el caso de Suecia, las cortes suecas han bajado la condena para ciertos delitos menores, muchos delitos que antes no tenían la posibilidad de la libertad condicional ahora la tienen. Ver “Suecia cerró cuatro cárceles por falta de presos” y, en el caso de Noruega, predominan las sentencias cortas. El promedio de las penas es de ocho meses de duración y la mayoría de ellas no supera el año. Ver “Por qué Noruega es el mejor país del mundo para estar preso” En Noruega se adscriben a lo que ellos llaman “principio de normalidad” y con esto lo que desean comunicar es que "Un día en la prisión no debe ser para nada distinto a lo que sería en la vida diaria, tanto como sea posible" En http://www.observatoriomovil.com/a-favor-del-abolicionismo-penal.html

7Es plausible pensar que la incursión contemporánea de la educación en la cárcel sea una expresión de la búsqueda de nuevos espacios para la formación permanente.

8Esta crítica radical a la cárcel por parte de la criminología crítica incluye el reconocimiento profundo de que, al decir de Alessandro Baratta (1990), los muros de la cárcel separan a la sociedad de una gran parte de sus problemas, que la cárcel ha producido más problemas de los que ha podido solucionar, que históricamente los sectores más encarcelados han sido aquellos de mayor vulnerabilidad social y económica, que a mayor el tiempo de prisionización, mayor es la reincidencia y el que la cárcel es una expresión de la vulnerabilidad e inseguridad de la sociedad.

9Si bien hay un alza generalizada global, hay muchas altas y bajas al interior de diversidad de países en el tiempo, hay países cuyo crecimiento poblacional supera el crecimiento de las cárceles y países en los cuales, si bien hay incremento de la población confinada hay una política ya abierta de reducción de las cárceles.

10Afianzamiento de la cultura del castigo, asuntos que son criminalizados, predominio o no de los enfoques punitivos, impulso de los derechos humanos, influencia de los saberes criminológicos alternativos, entre otros.

11En América Latina, por ejemplo la cantidad de gente encarcelada se ha incrementado enormemente pero principalmente en Brasil (con un 150%, Colombia con un 125% y México con un 53%). En estos países este super encarcelamiento tiende a ser remitido al prohibicionismo en materia de drogas. Por otro lado, en países localizados en zonas de guerra abierta o conflictos belícos prolongados, es de suponer que el incremento en los usos de la reclusión prolongada obedece a la propia racional de guerra. A su vez, aquellos países que tienen una población confinada muy reducida (notablemente Suecia, por ejemplo) esta tendencia suele atribuirse a la existencia de una democracia fuerte, los esfuerzos en la dirección de la igualdad de género, la existencia de pocas armas y, sobretodo, a la confianza de la sociedad. Para esta discusión ver (2013, 13 de noviembre) “¿Por qué Suecia tiene niveles bajos de violencia? CNN-México Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=bnML7OZvGiM

12Nótese que el fenómeno del big data puede constituirse en un brazo de soporte de formas excepcionales de Estado como también (en su propio operar autopoiético) puede propiciar formas de vigilancia propias de las sociedades de control técnico. Igualmente pueden suscitarse variados combinatorios de estas dos formas de control principales.

13Mi referente aquí es la controversia suscitada por el candidato presidencial a las elecciones del 2016 por el partido republicano en Estados Unidos, Donald Trump, en relación a los emails personales de la candidata demócrata Hillary Clinton borrados or ella.

 


Cobertura: 
Teoría social contemporánea
Fuente: 

Segunda Jornada de Reflexión sobre Educación Universitaria en la Cárcel

Colaborador: 
Facultad de Estudios Genreales de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras
Reseña biográfica: 

Madeline Román es Catedrática del Departamento de Sociología y Antropología, facultad de Ciencias Sociales UPR, Río Piedras. Coordinadora Instituto de Investigación Violencia y complejidad. Autora de: Estallidos: polisemia y polimorfia del derecho y la violencia (2006); Lo criminal y otros relatos de ingobernabilidad (1998); Estado y criminalidad en Puerto Rico: un abordaje criminológico alternativo (1994).

Editor: 
Umbral