Representación

De(s)madres o el rastro materno en las escrituras del Yo

2004-02-27
Resumen: 

Este seminario se ofreció en la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto Río Piedras el 24 de febrero de 2004 como presentación del libro "De(s) madres o el rastro materno en las escrituras del yo: (A propósito de Jacques Derrida, Jamaica Kincaid, Esmeralda Santiago y Carmen Boullosa)" de Vanessa Vilches Norat, catedrática en el Recinto. La obra fue presentada con reacciones de Áurea María Sotomayor, Mara Negrón y María de los Ángeles Gómez.

Texto completo: 

Este seminario se ofreció en la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto Río Piedras el 24 de febrero de 2004 como presentación del libro "De(s) madres o el rastro materno en las escrituras del yo: (A propósito de Jacques Derrida, Jamaica Kincaid, Esmeralda Santiago y Carmen Boullosa)" de Vanessa Vilches Norat, catedrática en el Recinto. La obra fue presentada con reacciones de Áurea María Sotomayor, Mara Negrón y María de los Ángeles Gómez.

En él la autora aborda la relación entre madre y la autobiografía desde la perspectiva de madre como estructura fundante del sujeto -primer objeto de deseo- y la autobiografía como medio para la construcción de identidades subjetivas. También interpreta la relación entre la figura Madre y el texto. La autora propone la autobiografía como 'matergrafia', en la medida que se representa una recurrencia de la fígura de la madre en el lugar del otro como dispositivo de muchas narraciones autobiográficas.

Ponencias:

De(s)madres o el rastro materno en las escrituras del Yo

En este texto Vanesa Vilches nos presenta su obra titulada: “Desmadres o el rastro materno en las escrituras del Yo (A propósito de Jacques Derrida, Jamaica Kincaid, Esmeralda Santiago y Carmen Boullosa)”. En él se presenta la autobiografía como matergrafía, elaborado desde, por y para la madre, mater, y al Yo autobiográfico como un tropo, una figura retórica, no un referente, sino aporético. La autobiografía, desde la postura teórica de Paul de Man y Derrida, esta en el seno del lenguaje, del luto, la muerte y el otro. "Circonfesión" de Jacques Derrida, The "Autobiography of My Mother" y "My Brother" de Jamaica Kincaid, "Cuando era puertorriqueña" de Esmeralda Santiago y "Mejor desaparece" y "Antes" de Carmen Boullosa son los textos presentados para análisis sobre la figura materna y la biografía como discurso constructor de subjetividades. Por Vanessa Vilches Norat 

El porvenir dura mucho tiempo

Esta ponencia titulada como un texto autobiográfico de Althusser propone como tesis de Desmadres que “la madre genera la primera persona del texto autobiográfico”. Sin embargo plantea varios problemas tales como, cuál es la necesidad de autoevocarse, y el lugar de la mentira y la ficción en un texto autobiográfico. El acto autobiográfico se presenta como la voluntad de crearse un Yo, pero no cualquier yo, sino un yo discursivo, un yo para la escritura. Aurea María Sotomayor invita a pensar dos cosas. La primera la autobiografía como invención, infinita, autodevoradora entre memoria y escritura, culminando en texto; y en segundo el lugar del padre junto a una pregunta provocadora: ¿Podría hablarse también de una patergrafía? 

Desmadre o el oído

Esta vez volví a leer el libro de Vanessa Vilches a partir esa frase de Roland Barthes extraída de Le plaisir du texte: “El escritor es alguien que juega con el cuerpo de la madre”. No me contenté con leer la cita. De(s)madre me desvió hacia esa frase, y terminé buscando el lugar del cual la misma había sido tomada. 


Materiales:

De madre a mamisonga por Vanessa Vilches Norat

ESPECIAL PARA EN ROJO

A mi querida amiga, Aurora Lauzardo, Presidenta del Nuevo Movimiento de las Mamisongas, Capítulo de San Juan. Detesto el Día de las Madres. Supongo que es un sentimiento compartido con muchísimas madres inconfesas. No es que no se tenga madre o se esté de madre, en mi caso aplican todas las anteriores, pero nada hay más pesado que esa fiesta a la maternidad. Hay que invocar una musa especial ­ yo no he dado con la mía­ para sobrevivir los rituales que suponen tal celebración. Todos esperan, como en tu cumpleaños, que sientas por un día completo un ataque de felicidad, pero veinticuatro horas de maternidad plena es nocivo a cualquier cuerpo. Además, deberás mostrar agradecimiento a los oficiantes del ritual por celebrar tu maternidad, por hacerte “la mejor madre del mundo”, por regalarte “ese regalo especial que mamá tanto se merece”. No quiero sonar malagradecida (¡por favor, no dejen de regalarme, me encantan los perfumes, los chocolates, las flores y las prendas!), pero trocaría ese día por diez años más de juventud.