Próceres del Caribe

Carmela Eulate Sanjurjo

Resumen: 

Carmela Eulate Sanjurjo nació en San Juan, Puerto Rico el 30 de agosto de 1871 y se bautizo en la Iglesia de San Francisco. Se le considera una novelista, poetisa, cuentista, ensayista, traductora, arabista, conferenciante, concertista de piano, cantante contralto, musicóloga y pintora. Eulate dominaba ocho idiomas, entre ellos el francés, italiano, alemán, árabe, inglés, ruso, catalán y por supuesto el castellano; esto le permitió llevar a cabo numerosas traducciones. Ella es considerada la primera arabista puertorriqueña traduciendo del árabe, Cantigas de amor (1920).

Texto completo: 

                                                        

                                                         Carmela Eulate Sanjurjo (1871-1961)

Información General

Carmela Eulate Sanjurjo nació en San Juan, Puerto Rico el 30 de agosto de 1871 y se bautizo en la Iglesia de San Francisco. Se le considera una novelista, poetisa, cuentista, ensayista, traductora, arabista, conferenciante, concertista de piano, cantante contralto, musicóloga y pintora. Eulate dominaba ocho idiomas, entre ellos el francés, italiano, alemán, árabe, inglés, ruso, catalán y por supuesto el castellano; esto le permitió llevar a cabo numerosas traducciones. Ella es considerada la primera arabista puertorriqueña traduciendo del árabe, Cantigas de amor (1920).

Datos Biográficos

Los padres de Eulate procedían de una clase acomodada; su padre, don Antonio Eulate Fery era español, vice almirante de la Marina Española, fue gobernador de Islas Canarias, Sevilla, Granada, Zaragoza, Barcelona y héroe de la Guerra Hispanoamericana. Su madre, la señora Julia Fernández y Vidal descendiente de una distinguida familia española, establecida en Venezuela. Sus padres se vieron forzados a escapar la guerra de independencia y se trasladaron a Puerto Rico.[1]

La residencia donde se crió Eulate en San Juan, Puerto Rico, era en la calle San Francisco, cerca de la casa de su abuelo, quien había sido catedrático de la Universidad de Venezuela, y allí tuvo acceso a su biblioteca. De este modo creció dentro de una familia que valoraba la educación, teniendo así acceso a la mejor educación en colegios de señoritas en San Juan, Cuba, y España. En Cuba estudió piano con el maestro Hubert de Blanck[2] (1856-1932); además tomó clases de música, pintura e idiomas. Posteriormente, estudió una concentración en música del Conservatorio de Madrid de donde se graduó como musicóloga, y allí mismo estudió alemán, ruso y árabe.    

Obra Literaria

Carmela Eulate Sanjurjo tomó como su nombre de pluma, el apellido de su padre en su homenaje. Eulate publicó su primer cuento en la Revista Puertorriqueña, a la temprana edad de quince años, dicha revista fue dirigida por don Manuel Fernández Juncos (1846-1928) de quien recibió estimulo literario. En esta revista hacia traducciones de cuentos del francés al español.[3]Posteriormente, Eulate colaboró con originales y traducciones en revistas de Puerto Rico.

Dentro de su círculo literario estaba Salvador Brau (1842-1912), José Julián Acosta (1825-1891), Manuel Zeno Gandía (1855-1930) y doña Ana Roqué de Drupey (1853-1933), de quien recibe la orientación feminista; enfoque que logró trasmitir en sus obras: La mujer en el arte (1915), La mujer en la historia (1915) y La mujer moderna (1924).

En su obra, La mujer en la historia, fechada en Tenerife en 1911, hace referencia a Puerto Rico; en la cual responsabilizó a los políticos de ese momento por la Guerra Hispanoamericana en 1898. Para este tiempo Eulate se había trasladado a Canarias con su padre, gobernador de aquel archipiélago de principios del siglo xx.[4]

Eulate publicó en Puerto Rico su primera novela sicológica: La muñeca (1895), cuyo prólogo fue escrito por Manuel Zeno Gandía (1855-1930), autor de La charca (1894); ambas novelas son naturalista. Presentan la sociedad de la época a través de los vicios sociales e individuales de una manera realista a través de la observación.  

La Muñeca fue publicada en Ponce en 1895, donde presenta un desesperado caso de amor no correspondido. La trama se desenvuelve a través de diez años, en algún lugar de España. Esta comienza con los preparativos de boda de la protagonista, Rosario. Eulate describe a Rosario como una mujer bella, esbelta, pálida y de ojos azules. Julián Lasaleta, el novio de Rosario es descrito como un hombre rico, generoso y responsable, profundamente enamorado de su novia. Rosario es presentada como una mujer frívola, burlona, coqueta y vanidosa, hipócrita, narcisista, quien tiene una obsesión con el lujo y triunfar en la sociedad.

La trama presenta la destrucción de un hombre bueno, generoso y sensible, quien cae victima del engaño y de una cruel muñeca, incapacitada para el amor y el sacrificio debido al egoísmo, para quien la vida hogareña solo conlleva molestias y fastidios. Rosario se mantiene uniforme a través de la novela y se expresa con un compartimiento mecánico y calculador, producto de la fría represión y del absoluto control de menor expresión de cualquier tipo de sentimiento humano o desinteresado. La muñeca, presenta la importancia del matrimonio para las mujeres en el siglo XIX, a través del cual podían obtener una buena posición socio económica.

Durante esta misma época colaboró en la Revista Puertorriqueña, La Ilustración Puertorriqueña, El Correo de Puerto Rico, dirigido por Antonio Cortón y la Revista de Cuba del Marqués de Pedrosa.[5] Otras novelas publicadas fueron Marqués y marquesa (1911), Desilusión (1912), Teresa y María (1936), entre otras.

Dentro de su extensa obra literaria algunas son las siguientes: Ensayos: La mujer en la historia (1915); La mujer en el arte: Inspiradoras (1915); La mujer en el arte: creadoras (1915); y La mujer moderna (1924). Estos ensayos presentan la postura feminista de Eulate ya que fue una de las principales defensoras de los derechos de la mujer. Escribió obras biográficas de mujeres privilegiadas en la historia universal, donde presenta su postura feminista. En mujeres de España y América (obra inédita), se encuentran las biografías de Isabel la Católica (1925), la Emperatriz Eugenia y la bailarina Lola Montes.

 En cuanto a las traducciones de sus obras, estas se pueden clasificar de la siguiente manera:

  1. Las orientales de poesía y prosa: (a) Poéticas: Cantigas de amor (1920); Antología de      poetas orientales y otros en preparación, como el poema popular japonés Balada. (b) En prosa: Adaptaciones para la juventud de Animales y el hombre (1941), El Ramayana (1961) y Sakuntalá (1936).[6]
  2. La Antología de poetas occidentales hecha en colaboración con otros escritores y contiene traducciones de los siguientes poetas: Balmont, Carducci D’Annuzio Heine, Keats, Poe, Shakespeare, Shelly, Taylor, Victor Hugo, Verlaine, Wordsworth, entre otros.[7]
  3. Antología de poetas norteamericanos e ingleses (obras inéditas)[8]  

Cantigas de Amor (1920), traducción de poesía árabe al español. También escribió trece biografías; algunas de estas son: Wofgang Amadeo Mozart (1936), Franz Schubert y su tiempo (1941) y Los Amores de Chopin (1926). Esta última fue publicada en el ámbito internacional en periódicos en Madrid, La Nación y en Buenos Aires; las revistas: Sfinge en Génova y Fantasma en Nápoles, cuya traducción hizo al italiano. Eulate tenía un gran interés en la educación de la juventud. De este modo hizo una adaptación para la juventud de la biografía de Franz Schubert y su tiempo, cual llamó, La humilde y gloriosa vida de Schubert, la cual tuvo tres ediciones.   

Eulate viajó por España y el resto de Europa con su padre. En España continuó aprendiendo idiomas y llevó a cabo numerosas traducciones del inglés, francés, italiano y árabe. De este modo, Eulate llevó a cabo traducciones de los siguientes escritores y poetas: de los ingleses, William Shakespeare (1564-1616), Alfred Tennysonn (1809-1892), Percy Bysshe Shelley (1792-1822) y Robert S. Woodworth (1869-1962); del estadounidense, Edgar Allan Poe (1809-1849); de los italianos Gabriel D’Annunzio (1863-1938) y Giosùe Carducci (1835-1907); de los franceses: Paul Verlaine (1844-1896), Albert Samain (1858-1900) y Víctor Hugo (1802-1885); y de los alemanes: Friedrich Schiller (1759-1805) y Heinrich Heine (1797-1856), entre otros.

“En reconocimiento a su contribución literaria se le otorgó el diploma de miembro del “Spanish American Atheneum” o “Hispanic Atheneum” en Washington, para premiar sus traducciones de Shakespeare. Por sus traducciones de poetas orientales, en Cantigas de Amor (1920), ese mismo año fue nombrada miembro de la “Arcadia de Roma”, la más ilustre Academia de Europa.” En dicha academia, Eulate llevó el pseudónimo griego, Dórida Mesina.”[9] Fue designada al Patrocinio de Biedma, honor concebido por la promoción a las letras españolas y miembro de la Academia Gallega.

Debido a su dominio de los idiomas Eulate impartió conferencias en francés en París y en italiano en Roma. Eulate era una humanista ya que dictó conferencias de literatura, música y arte en España, Italia, Francia y Puerto Rico. Dominaba espléndidamente la poesía, aunque el único libro de poesía original que publicó se titula: Ofrenda a Chopin (1946).

Eulate dejo inédita unas quince obras, entre las que se encuentran antologías, traducciones, novelas, tratados ensayísticos, cuentos, conferencias, entre otras.[10] Publicó en los siguientes periódicos: El Correo de Puerto Rico, La Mujer, Letras de Cuba, Revista Blanca, Puerto Rico Ilustrado, Revista Puertorriqueña, La ilustración puertorriqueña, La Crónica de Cádiz, Corre de Ultramar (Madrid), El Crematístico (Madrid), El Imparcial, y El Mundo. [11]

Escribió las siguientes obras históricas: La España heroica y la América magnánima (1951); que es una breve narración de la Guerra Hispanoamericana de 1898, con descripciones de la batalla naval de Santiago de Cuba. Así también escribió las siguientes biografías: Los grandes hombres, Mujeres de España y América; Los grandes músicos del siglo XIX; Los genios del Renacimiento; Inspiradoras; Las mujeres en el arte; La mujer en la historia, Los poetas románticos, Perfiles de mujeres; entre otras. Los grandes hombres, es una serie de biografías de poetas, escritores y artistas como: Alphonse Marie Louis Prat de Lamartine, Víctor Hugo, Honoré de Balzac, Dante Rosetti y Henrich Heine, entre otros. Para la juventud hizo adaptaciones de las siguientes biografías: Mozart (1955), Isabel Clara Eugenia (1957), María Antonieta (1931), Isabel la Católica (1925) y Santa Teresa (1933), entre otras.

En términos de su personalidad, Eulate se caracterizó por tener un espíritu y mente de investigadora; su mundo era el de las letras, de este modo su entorno fue la cultura, las amistades y el amor a la familia. Dentro de las artes Eulate fue pianista del Real Conservatorio de Madrid y pintora, aunque su mayor logro fue su reconocimiento en el mundo literario. Vivió en España durante la Guerra Civil Española. Su obra está a la altura de la escritora española, Emilia Pardo Bazán (1851-1921). Sin embrago, según Rodríguez Marín, prologuista de su antología de poesía árabe, Canticas de amor, su reconocimiento como una gran literaria fue afectado debido a que no cultivó relaciones en los círculos literarios madrileños.[12]

Como feminista, defendió el derecho de la mujer a obtener una buena educación. Abogó por las políticas sufragistas que promovieran la igualdad entre las relaciones heterosexuales. Así  también estaba muy interesada en la educación de los niños. Por esto decide escribir cuentos para niños que promovieran  el desarrollo educativo, a través de la historia y literatura.

Fallecimiento

Carmen Eulate falleció a sus noventa años en Barcelona el 3 de julio de 1961. Vivió bajo dos guerras mundiales y dos conflictos fatales para España, la Guerra Hispanoamericana y la Guerra Civil Española. En ambas guerras perdió familiares y amigos. Vivió la mitad de su vida en Barcelona. Su producción literaria no tuvo el reconocimiento merecido, ya que era modesta y sus editores no organizaron presentaciones de sus libros ni le hicieron la publicidad necesaria. Es recordada por su gran contribución literaria, por su aportación a la cultura, por su apoyo al movimiento por la igualdad, emancipación de la mujer y el derecho de la mujer al sufragio.

 


Lista de Citas:

[1] Carmen Eulate Sanjurjo. La muñeca. Ensayo de Loreina Santos Silva. Esquema Biográfico de Carmela Eulate Sanjurjo (Dórida Mesina), primera mujer humanista de Puerto Rico. San Juan: Editorial del Instituto de la Cultura Puertorriqueña la Universidad de Puerto Rico, 1987, 123.

[2] También conocido como Hubert Blaque.

[3] Ana Margarita Silva. Carmela Eulate Sanjurjo, Puertorriqueña ilustre. San Juan: Biblioteca de los Autores Puertorriqueños, 1966, 40.

[4] Ibid., 47.

[5] Ángela Negrón Muñoz. Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935, 132.

[6] Ana Margarita Silva. Carmela Eulate Sanjurjo, Puertorriqueña ilustre. San Juan: Biblioteca de los Autores Puertorriqueños, 1966, 68.

[7] Ibid., 68.

[8] Ibid., 69.

[9] Ángela Negrón Muñoz Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935, 133.

[10] Ana Margarita Silva. Carmela Eulate Sanjurjo, Puertorriqueña Ilustre. San Juan: Biblioteca de los Autores Puertorriqueños, 1966, 216

[11] Carmen Eulate Sanjurjo. La muñeca. Ensayo de Loreina Santos Silva. Esquema Biográfico de Carmela Eulate Sanjurjo (Dórida Mesina), primera mujer humanista de Puerto Rico. San Juan: Editorial del Instituto de la Cultura Puertorriqueña la Universidad de Puerto Rico, 1987, 128.

[12] Ibid., 125. 

Bibliografía: 
Ana Margarita Silva. Carmela Eulate Sanjurjo, Puertorriqueña Ilustre. San Juan: Biblioteca de los Autores Puertorriqueños, 1966.

Ángela Negrón Muñoz. Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935.

Carmen Eulate Sanjurjo. La muñeca. Estudio crítico y notas por Ángel M. Aguirre. Esquema Biográfico de Carmela Eulate Sanjurjo por Loreina Santos Silva. San Juan: Editorial del Instituto de la Cultura Puertorriqueña. Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1987.

María Luisa de Ángeles. Mujeres Puertorriqueñas que se han distinguido en el cultivo de las ciencias, las letras y las artes desde el siglo XVII hasta nuestros días. San Juan: Real Hermanos, 1910.

Editor: 
Umbral

María Luisa Arcelay

Resumen: 

María Luisa Arcelay es considerada la primera legisladora puertorriqueña, representando en el Parlamento Insular a la Coalición de los partidos Unión Republicano y Socialista por el Distrito de Mayagüez. En cuanto a su formación académica se graduó en 1905 con el título de profesora de inglés de la Universidad de Puerto Rico. A la misma vez que era profesora de inglés, trabajaba en contabilidad en varios comercios. En 1915 se incorporó a la industria de la aguja, donde se desempeño como directora y administradora, logrando ser una gran comerciante. En ocho años logró fundar talleres de la aguja donde se llevaban a cabo labores de bordados y calados; de esta manera proveyó empleos a muchas mujeres, quienes obtuvieron su independencia económica. También abogó por los derechos de la mujer y sus actividades legislativas. 

Texto completo: 

 

 

María Luisa Arcelay (1893-1981)

 

Información General

María Luisa Arcelay es considerada la primera legisladora puertorriqueña, representando en el Parlamento Insular a la Coalición de los partidos Unión Republicano y Socialista por el Distrito de Mayagüez. En cuanto a su formación académica se graduó en 1905 con el título de profesora de inglés de la Universidad de Puerto Rico. A la misma vez que era profesora de inglés, trabajaba en contabilidad en varios comercios. En 1915 se incorporó a la industria de la aguja, donde se desempeño como directora y administradora, logrando ser una gran comerciante. En ocho años logró fundar talleres de la aguja donde se llevaban a cabo labores de bordados y calados; de esta manera proveyó empleos a muchas mujeres, quienes obtuvieron su independencia económica. También abogó por los derechos de la mujer y sus actividades legislativas. 

 

Datos Biográficos

María Luisa Arcelay, cuyo nombre original es María Victoria Luisa Arcelay de la Rosa, nació en 7 de diciembre de 1894 en Mayagüez. Sus padres fueron Doña Isabel de la Rosa Turull, oriunda de San Juan y Don Ricardo Arcelay Ríos de Añasco. El apellido Arcelay, que se estableció en Añasco era proveniente de Vizcaya, una familia de hacendados.[1] El apellido de su madre, Turull era de descendencia francesa, provenientes de Nueva Orléans, también hacendados en Puerto Rico.[2]

Durante los primeros años de infancia de Arcelay, Puerto Rico pasa de ser colonia española a ser territorio de Estados Unidos debido a la Guerra Hispanoamericana en 1898, donde España le cede Puerto Rico a Estados Unidos mediante el Tratado de París. En los primeros años se implantó en Puerto Rico un gobierno militar y en 1900 un gobierno civil bajo la Ley Foraker, siendo el primer gobernador Charles Allen. Los Estados Unidos implementó el inglés en las escuelas bajo un sistema democrático y laico. Así también los estadounidenses trajeron la religión protestante a Puerto Rico. El 12 de marzo de 1903 se fundó la Escuela Normal, mas tarde llamada la Universidad de Puerto Rico.

María Luisa Arcelay estudió en la escuela pública de Mayagüez, posiblemente  en la Escuela Farragut, la más antigua de la ciudad.[3]  Para aquella época los requisitos de admisión a la Universidad de Puerto Rico era tener noveno grado o Certificado de Alta Escuela. Arcelay se graduó de maestra de inglés para nivel elemental en 1913.[4] Cuando su padre muere, ella se hace cargo del mantenimiento de su madre y hermanos, con su salario de maestra.”[5] Ella fue maestra de inglés en la Escuela Elemental Theodore Roosevelt de Mayagüez.

 

La Industria de la Aguja

A principios del siglo XX los comerciantes estadounidenses comenzaron a interesarse por las labores de aguja que se practicaban en Puerto Rico. Estos bordados se practicaban en la isla desde el siglo XIX. Es así, que para 1905, la industria de la Aguja en Puerto Rico se convirtió en un centro importante para comerciantes en Estados Unidos debido a que se les proveía unos bordados finos y de calidad.[6] La mano de obra era barata por lo que atraía grandes comerciantes estadounidenses a Puerto Rico. La industria de la Aguja prosperó en Ponce, San Juan y Mayagüez.

Entre 1910-1920, ocurrieron en las zonas de cañaverales, desastres naturales, como el terremoto de San Fermín en 1918, que destruyó varios edificios y las cosechas. Debido a esto, muchos trabajadores agrícolas se quedaron sin trabajo y fueron a trabajar en la industria de la aguja. Es así que la industria también proveía trabajo a mujeres que vivían en el campo, ya que podían llevar a cabo tareas de la aguja a domicilio. De esta forma esta industria ayudó a que las estas mujeres pudieran ser el sostén económico de sus familias.[7] 

Para 1917 Arcelay trabajó como maestra y oficinista en la industria de la aguja, bajo el señor Benet, con lo que pudo aumentar sus ganancias. Esta experiencia laboral y su dominio del inglés le permitieron forjar relaciones comerciales en Estados Unidos.   Finalizado su empleo con el señor Benet, estableció su propio negocio desde su casa, en la Calle Sol. Para poder comenzar su negocio,  Arcelay le tomó dinero prestado a la señora Lorenza Carrero, amiga y su mano derecha. Posteriormente su negocio se estableció en la calle Post, esquina Bosque, allí trabajaban alrededor de 400 empleados de ambos sexos. En el taller de la aguja se hacían bordados de camisas de dormir, pañuelos, mantelería, “enroscado francés en los pañuelos,”[8] “se inventaron la orilla lolita y el bordado de fantasías, tales como, el bullón, el pirulí, nudo francés, hoja de lazada y cordón a la pluma al cual llamaron buchipluma.”[9]    

En 1919 se implantó la ley de salario mínimo a las trabajadoras, como consecuencia, algunos talleres cerraron y el trabajo a domicilio aumentó.[10] En 1920 el taller de María Luisa producía trajes para niñas cocidos a maquina y bordados a mano. Arcelay viajaba con frecuencia a Estados Unidos para hacer negociaciones y firmar contratos con comerciantes estadounidenses.

En esta época las jóvenes que asistían a escuelas del Departamento de Instrucción Pública, recibían clases de costura con el objetivo de formar costureras expertas, quienes más tarde trabajarían en la industria de la aguja. Es de saber que el Departamento de Instrucción Publica se reunió con comerciantes para ver en que medida suplían a la elaboración y decoración de artículos de costura y bordados para esta manufactura.[11] De esta medida la industria de la aguja suplía blusas, ropa interior y trajes para niñas. Los talleres de la aguja ofrecían una fuente de empleo para trabajadoras de la clase campesina. Las horas de trabajo eran largas por un sueldo bajo, pero esta industria ofreció una oportunidad de empleo en los talleres de la aguja como a domicilio. Las trabajadoras le entregaban su labor a una comisionista, quien le entregaba a los talleres de Arcelay. Así el taller de Arcelay fue expandiéndose hasta llegar el 1930, cuando Arcelay aumentó las exportaciones.

 

Arcelay en la Legislatura

Las mujeres puertorriqueñas habían estado activas en la política de Puerto Rico desde finales del siglo XIX. “En 1917 la Liga Femínea (Feminista) Puertorriqueña, dirigida por Ana Roqué de Duprey, solicitó en la Legislatura el voto para las mujeres que sabían leer y escribir.”[12] Posteriormente, la Liga Femínea (Feministas) Puertorriqueña cambió su nombre a Liga Social Sufragista. Asociación que abogaba por el progreso general del país, y el derecho al voto de las mujeres[13] A la Liga Social Sufragista se le unió la Asociación Puertorriqueñas de Mujeres sufragistas, fundada en 1925. “La Asociación Insular de Mujeres Votantes y la Acción Liberal de Mujeres Votantes, abogaba por el derecho al voto femenino.”[14]

El esfuerzo al voto de estas organizaciones contribuyó a que el derecho al voto de la mujer se convirtiera en “ley el 18 de abril de 1929, por el líder político Manuel García Méndez.”[15] Dicha ley estipulaba que las mujeres y hombres que supieran leer y escribir tenían derecho al voto. Esta medida dejaba un gran grupo de la población sin poder votar, ya que en aquella época había “300,000 mujeres y 150,000 hombres”[16] que eran analfabetas, por lo tanto no podían votar. Las mujeres votaron por primera vez en 1932.

En 1932 el Partido Republicano estaba compuesto de empresarios, mientras que el Partido Socialista eran los obreros. Este partido reclamó el “derecho a la huelga, ocho horas de trabajo, mejoras educativas y de salud, y mas controles sobre las corporaciones.”[17]

En 1932, Arcelay se postuló para la legislatura bajo el Partido Republicano, “con la condición de que no haría política ni les daría dinero y que tendría libertad de criterios.”[18] Este mismo año las mujeres alfabetizadas votaron, y Arcelay ganó la posición en la legislatura. La llamaron la “defensora de todas las mujeres en la isla.”[19] Arcelay fue “pionera de la participación femenina en el proceso político.” [20]

En 1932 Arcelay fue electa legisladora por el Distrito 16 de Mayagüez. Así se le considera “la primera legisladora de Puerto Rico y de Latinoamérica.”[21] En 1936 fue reelecta para el mismo puesto. Fue la Presidenta de la Comisión de Agricultura y Comercio, y miembro de las Comisiones de Instrucción y la de Hacienda y de Trabajo. Presidió la Cámara de Representantes en algunas ocasiones casualmente algunos días en 1935, 1938 y 1939.[22]

 

La señorita María Luisa Arcelay de la Rosa, Representante; el señor Miguel Ángel García Méndez, Presidente de la Cámara de Representante; y el señor Rafael Alonso Torres,  Vicepresidente de la Cámara. Fuente: Miguel Ángel García Méndez, “La Trayectoria de un Prócer” de Ileana García Ramírez de Arellano.

 

María Luisa Arcelay y el Presidente de la Cámara de Representante Miguel Ángel García Méndez, Saludando al Gobernador Winship y otros líderes políticos. Fuente: Miguel Ángel García Méndez, “La Trayectoria de un Prócer” de Ileana García Ramírez de Arellano.   

 

Arcelay respaldó muchos proyectos en la Cámara de Representantes. Fue coautora del Proyecto 663, a favor de la clase obrera en 1939, el cual proponía que el comisionado del Trabajo y la Junta de Salarios establecieran que se mantuviera el salario mínimo.[23] El enfoque de Arcelay en la legislatura fue en la educación y el bienestar de los niños. Además apoyó el “Proyecto de la Lotería de Puerto Rico, y el de la Colegiación de Arquitectos, Ingenieros y Agrimensores.”[24] Además, Arcelay recibió críticas de la Iglesia Católica por apoyar la medida sobre el control de la natalidad.[25] De 1930 a 1940 Arcelay propagó la planificación familiar.

En 1919 la Federación Libre, organización libre y brazo derecho del Partido Socialista había reclutado mujeres que eran lavanderas y costureras. La asociación quería “conseguir iguales derechos económicos, políticos y sociales; el salario mínimo; la reducción de las horas de trabajo; y el derecho al voto sin restricciones, y participación en la legislatura, para poder influir en las medidas que se aprobaran.”[26]  Desde principios del siglo XX la Federación Libre, organización obrera y brazo derecho del Partido Socialista, había reclutado mujeres en su unión, ente ellas costureras y bordadoras.[27]

 

Varios aspectos de las elecciones en 1932, cuando las mujeres ejercieron el voto por primera vez. Puerto Rico Ilustrado, 12 de noviembre de 1932.

 

Varios aspectos de las elecciones en 1932, cuando las mujeres ejercieron el voto por primera vez. Puerto Rico Ilustrado, 12 de noviembre de 1932.

 

 

La Legislación Obrera en 1930

En la década de los 1930 Puerto Rico pasó por una depresión económica. El huracán San Felipe había pasado por Puerto Rico dejando miseria, además la crisis de la Gran Depresión duró de 1929 a 1940, y el “desempleo había aumentado hasta un 65% en 1933.”[28] A raíz de esto, el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, implantó un programa de reformas en Estados Unidos y Puerto Rico. “Se creó la Administración de Ayuda de Emergencia de Puerto Rico, la PRERA; y la Administración de Reconstrucción de Puerto Rico y la Administración de Reconstrucción de Puerto Rico la PRAA.”[29] La PRERA distribuyó alimentos, la PRAA construyó carreteras y otro tipo de asistencia.

En 1933 el presidente de Estados Unidos firmó la Ley de Recuperación Industrial Nacional (NIRA); ley que buscaba conseguir empleos a salarios razonables.[30] “Esto implica que los trabajadores debían y podían organizarse colectivamente y que los patronos no debían ejercer presión o intimidación que uniera a los obreros. Los trabajos debían cumplir con el máximo de horas de trabajo y con el salario mínimo.”[31]

En 1934 la industria de la aguja fue reglamentada por el código de trabajo y el salario mínimo.[32] Esta ley fue aprobada por la industria de ropa y sombreros. En 1933 la Ley Nacional de Recuperación Industrial estimuló la participación de obreros en las organizaciones laborales y la creación de otras.[33] La situación económica de los obreros era muy deprimente, así se llevaron a cabo huelgas protestando por largas horas de jornada. NIRA y los comerciantes de gobierno sugerían que se implantara jornales más altos.

La Ley aprobada en 1934 para regular los precios fue declarada inconstitucional por gestiones de los talleristas, entre otros. Para esta época la industria de la ropa se había recuperado de la Gran Depresión. En 1938 se estableció la Ley Federal de Horas y Salarios, tambaleando la industria de la aguja ese año. El proyecto establecía la jornada de ocho horas y un salario mínimo de 25 centavos la hora. Arcelay estaba retirada de los negocios para entonces, pero se oponía a dicha ley ya que pensaba que muchos trabajadores perderían sus trabajos. Así, Arcelay presentó al Puerto Rico Needlework Association cuando fue a Washington como parte de la delegación. El grupo hizo lo posible para que no se incluyera a Puerto Rico en esta legislación.[34]

En 1940, la Ley en Puerto Rico, la división de horas y salarios nombró un comité industrial especial. “Bajo la sección 6 se pagaban los jornales mínimos de salario.”[35] Ese mismo año, Estados Unidos se envuelve en la Segunda Guerra Mundial. Se establece la Junta de Precios y Racionamientos, que controlaba los alimentos y otros artículos durante el tiempo de guerra. Aquí Arcelay presidió la junta 49 del distrito de Mayagüez.

Arcelay “fue presidenta de la Cámara de Comercio de Mayagüez y de la Asociación de Talleristas de Puerto Rico. En 1931 el Presidente Roosevelt la nombró a la cuarta conferencia Comercial Panamericana que realizó en Washington.”[36] “Arcelay dirigió la Asociación de Industriales de Puerto Rico y fue miembro del Capítulo Local de la Cruz Roja. Se desempeño como Vicepresidenta del Comité de Defensa Civil en tiempos de guerra, y fue Directora de la Asociación de Mujeres Graduadas de la Universidad  de Puerto Rico.”[37] “Arcelay también se destacó como miembro del Comité de Industrias, designada por el Administrador de Horas y Salarios. Fue vicepresidenta de la Asociación Local de Maestros desde 1913-1916; Tesorera de la Asociación de Talleres de Mayagüez 1923-1930; Miembro del Ateneo Puertorriqueño; Presidenta del Hogar Infantil de Mayagüez 1929-1931; Consejera de la Asociación de la Aguja en la National Recovery Administration desde 1933-1934. Fue miembro del Comité Interdepartamental para estudiar la situación económica de Puerto Rico en 1940. Arcelay dedicó su vida a la labor social, política y económica en Puerto Rico.”[38]

La Revista Ángela Luisa reseñó la actividad donde la Unión de las Mujeres de América le otorgó el título de la Mujer de Puerto Rico a María Luisa, realzando su labor de ocho años en la Legislatura. El Better Business Bureau la incluyó en el grupo de Las Diez Mujeres Destacadas en los distintos campos. En 1969, se le dedicó a Arcelay la convención graduada de la Universidad de Puerto Rico. En 1975, la parada del cuatro de julio se le dedicó a Arcelay, en representación de la mujer puertorriqueña, año internacional de la mujer. La Cámara de Representantes y el Senado de Puerto Rico le rindieron homenaje el 9 de marzo de 1979.

La Escuela de nivel elemental de la Comunidad María Luisa Arcelay fue fundada en 1972 en Mayagüez. Esta se inauguró en 1972 como Proyecto 512. En 1987 bajo la Resolución número 24, cuando se le dio a conocer como la Escuela María Luisa Arcelay, y en 1996 su nombre fue Escuela de la Comunidad María Luisa Arcelay.

           

Fallecimiento

En el 1965, Arcelay se retiró después de haber ejercido posiciones de liderazgo en el campo de la política, de los negocios y la educación. Esta gran mujer quien abogo por el voto de la mujer y los derechos de las mismas, les enseñó la importancia de la independencia económica a través del trabajo de la aguja. Arcelay murió el 17 de octubre de 1981 en Mayagüez, Puerto Rico.  

 


[1] Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004, 15.

[2] Ibid., 16.

[3] Ibid.,21.

[4] Ibid., 22.

[5] Ibid., 23-24.

[6] Ibid., 26.

[7] Lydia Milagros, González García. Una puntada en el tiempo, la industria de la aguja en Puerto Rico 1900-1929, 66, op. cit . 

[8] Ibid., 23.

[9] Ponencia de María Luisa Arcelay sobre la industria de la aguja. ¿Que queda?, 6 de marzo de 1979, Vertical archive of the Manuel Zona y Auger Collection, University of Puerto Rico Mayagüez Campus. 

[10] Ibid., 28-29.

[11] Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004, 35.

[12] Ibid., 39.

[13] Ibid., 39.

[14] Ibid., 39.

[15] Ibid., 39.

[16] Ibid.,40.

[17] Ibid., 40.

[18] Ibid., 41.

[19] Ibid., 41.

[20] Ibid., 42.

[21] Ibid., 44.

[22] Ibid., 44.

[23] Ibid., 46.

[24] Ibid., 46.

[25] Ibid., 57.

[26] Ibid., 57.

[27] Ibid., 57.

[28] Francisco Scarano. Puerto Rico cinco siglos de historia. Mexico: Mc.Graw Hill, 2000, 771.

[29] Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004, 59.

[30] Ibid., 59.

[31] Ibid., 60.

[32] Ibid., 60.

[33] Ibid., 60.

[34] Ibid., 62.

[35] Ibid., 63.

[36] Ibid., 71.

[37] Ibid., 71.

[38] Ibid., 72. 

 

Textos

Ángela Negrón Muñoz Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935.

Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004.

Ponencia de María Luisa Arcelay sobre la industria de la aguja. ¿Que queda?, 6 de marzo de 1979, Vertical archive of the Manuel Zona y Auger Collection, University of Puerto Rico Mayagüez Campus.  

 

Revistas

Lydia Milagros, González García. Una puntada en el tiempo, la industria de la aguja en Puerto Rico 1900-1929, 66, Op. cit . 

 

Editor: 
Umbral

Ana Roqué de Duprey

Resumen: 

Ana Roqué y Geigel de Duprey (1853-1933) fue escritora, educadora, líder sufragista y científica. Es considerada la fundadora del feminismo en Puerto Rico, donde fundó la primera organización feminista, la “Liga Feminista Puertorriqueña” en 1917, siendo la primera presidenta. Posteriormente fundó la “Asociación de Mujeres Sufragistas,” en 1924 la asociación cambió su nombre a “Asociación Insular de Mujeres Votantes.” Así también fundó varios periódicos que propulsaron el progreso, la emancipación ideológica y política de la mujer como: “La Mujer” (1893), “La Evolución” (1902) y la “Mujer del Siglo XX” (1917), “Álbum Puertorriqueño” (1918), y en “Heraldo de la Mujer” (1920). En 1878, Roqué de Duprey fue a vivir a San Juan, donde frecuentemente asistía al Ateneo Puertorriqueño y a la Biblioteca pública. Roqué fue miembro de honor de la Sociedad Astronómica de Francia. En 1932, la Universidad de Puerto Rico le otorgó el título de Doctora en Letras Honoris Causa.

Texto completo: 

Ana Roqué y Geigel de Duprey (1853-1933)

Información General

Ana Roqué y Geigel de Duprey (1853-1933) fue escritora, educadora, líder sufragista y científica. Es considerada la fundadora del feminismo en Puerto Rico, donde fundó la primera organización feminista, la “Liga Feminista Puertorriqueña” en 1917, siendo la primera presidenta. Posteriormente fundó la “Asociación de Mujeres Sufragistas,” en 1924 la asociación cambió su nombre a “Asociación Insular de Mujeres Votantes.”[1] Así también fundó varios periódicos que propulsaron el progreso, la emancipación ideológica y política de la mujer como: “La Mujer” (1893), “La Evolución” (1902) y la “Mujer del Siglo XX” (1917), “Álbum Puertorriqueño” (1918), y en “Heraldo de la Mujer” (1920).[2] En 1878, Roqué de Duprey fue a vivir a San Juan, donde frecuentemente asistía al Ateneo Puertorriqueño y a la Biblioteca pública. Roqué fue miembro de honor de la Sociedad Astronómica de Francia.[3] En 1932, la Universidad de Puerto Rico le otorgó el título de Doctora en Letras Honoris Causa.[4]

Datos Biográficos

Ana Roqué y Geigel de Duprey nació el 18 de abril de 1853 en Aguadilla, Puerto Rico. A la edad de siete años comenzó a asistir la escuela, donde fue educada por su abuela, la señora Ana María Tapia de Roqué, maestra de profesión por treinta años, quien la educó y le enseñó manualidades. La señora Tapia, la crió a raíz de que su madre, la señora Géigel de Roqué había muerto. Cuando Ana Roqué tenía cuatro años, su padre, el señor Ricardo Roqué, le manifestó a su abuela paterna su deseo de que su hija aprendiera en dos años lo que los estudiantes aprendían en cuatro años. Es así que Roqué había terminado la escuela a la edad de nueve años. Su educación no terminó allí, porque su padre continuó su formación académica, enseñándole matemáticas, contabilidad y a tocar el piano. En esta medida recibió una educación muy propia de la época en la que las señoritas de la clase alta aprendían las matemáticas, humanidades y manualidades. A la temprana edad de once años regresó a la escuela donde había estudiado para enseñarle matemáticas a doña Catalina Tapia, quien había sido su maestra de francés.[5] Dicha escuela estuvo abierta por varios años hasta que la señora Tapia tuvo que cerrarla. Roqué, quien estaba comprometida con la educación tomó las estudiantes y abrió una escuela a la temprana edad de 13 años.[6] Vale mencionar que durante el siglo XIX, en Puerto Rico solamente el dieciséis porciento de la población era letrada, de modo que es muy probable que aquellas personas que tuvieran un nivel de escolaridad que pudieran impartir clases de español, francés, inglés y matemáticas ejercieran la profesión de maestra(o) dejando pasar por alto su edad. De este modo estos maestros contribuían a la alfabetización de la población puertorriqueña, que tanto hacia falta.   

Debido a su compromiso con el magisterio escribió un libro de texto titulado: Elementos de geografía universal para la enseñanza primaria elemental y superior (1888); texto que fue utilizado por muchos años en las escuelas de Puerto Rico. También publicó otros dos textos escolares: Explicaciones de gramática castellana (1889) y Explicaciones de pedagogía (1894), además publicó “Estudio sobre la flora puertorriqueña” (1908). [7]

A los diecinueve años se casó con el hacendado don Luis E. Duprey, donde pasaba las mañanas atendiendo su casa y estudiando diversas materias como: Botánica, Geografía, Meteorología, Filosofía, Astronomía e Inglés; además tocaba el piano y dibujaba. Posteriormente, en 1878, se trasladó a vivir a San Juan, estableciendo su residencia en la Calle San Francisco esquina Tanca. En la terraza de dicha casa daba conferencias de astronomía con un telescopio que le prestó el personal de la dependencia de Obras Públicas, donde asistían los intelectuales de la época como Manuel Fernández Juncos y Alejandro Tapia. Colaboró en el periódico Buscapié, donde publicó artículos sobre Filosofía Moderna y Astronomía. Luego ingresó en la Sociedad Astronómica de Francia.

En 1884, se separó de su esposo, don Luis E. Duprey, y comenzó a buscar trabajo como maestra, con el fin de poder proveer para sus cinco hijos. Ese mismo año se examinó como profesora y enseñó en una escuela en Arecibo, Puerto Rico. “En 1885, empezó por enseñanza libre a estudiar el bachillerato en el Instituto Provincial, siendo su maestro de latín don Ulises Ginorio y de matemáticas don Ernesto Ollero.”[8]

Posteriormente en 1887, comenzó a trabajar en la escuela Superior Modelo de Humacao y empezó a preparar maestras. “Le enseñó a más de cinco mil niños y ciento diez maestros con sus certificados; además enseñó a empleados de correo y a nueve americanos a quienes les enseñó español.”[9] Enseñó clases de español, francés, inglés, matemáticas, algebra, francés y latín.

En 1898, ocurrió la Guerra Hispanoamericana, donde Puerto Rico pasó de ser una colonia de España a ser un territorio de Estados Unidos. Bajo el gobierno estadounidense Roqué siguió ejerciendo su profesión de maestra en la Escuela Normal de San Juan y en 1899 en Mayagüez.

Obra Literaria

En 1887, empezó a escribir novelas, logrando escribir treinta y dos. Sus novelas y cuentos obtuvieron gran popularidad. Escribió bajo los pseudónimos de Aguenora y Flora del Valle.[10] Escribió obras literarias y libros de textos como los siguientes: Elementos de geografía universal para la enseñanza primaria elemental y superior (1888); Sara, la obrera y otros cuentos (1895); el repertorio femenino de Ana Roqué  (1895); y la novela, Luz y Sombra (1903); y Cuentos: Cuentos Puertorriqueños; Un ruso en Puerto Rico; o Treinta años atrás: cuento puertorriqueño (1919).[11]

La novela corta: Sara, la obrera y otros cuentos presentan la explotación de la mujer, las condiciones de los obreros, los artesanos y los trabajadores del campo. Esta novela presenta el panorama campestre en el Puerto Rico del siglo XIX y la subordinación femenina dentro del campesinado. En la novela Roqué, acepta las nociones implantadas por la sociedad y otras veces subvierte la ideología impuesta a la mujer.

Por otro lado, la novela más conocida de Ana Roqué es Luz y Sombra (1903), obra que ilustra un panorama geográfico y cultural del Viejo San Juan en el siglo XIX. Presenta la vida social de la capital mencionando las danzas, la moda a través de los vestidos, y lugares de reunión como La Mallorquina y el Casino Español, de este modo presenta la burguesía de la época. La novela presenta la defensa de la mujer en una sociedad patriarcal puertorriqueña a finales del siglo XIX, y principios del XX, de este modo exponiendo las exigencias morales y relaciones entre hombre y mujer. Así también, la novela presenta las costumbres urbanas y rurales de la última década del siglo XIX en Puerto Rico.

En la novela Roqué presenta sus ideales feministas, reflejados en la historia de una joven que contrae matrimonio por ambición. La joven despierta a una pasión adultera, cual es perdonada por su marido, quien comprende que la mujer al igual que el hombre está expuesta a las mismas tentaciones y deseos sexuales; postura completamente inaceptable en el siglo XIX. Roqué presenta a Matilde, quien vive en un mundo de luz porque contrajo matrimonio por amor, mientras Julia vive en las sombras porque esta en un matrimonio sin amor. A través de esta novela, Roqué presenta la igualdad entre el hombre y la mujer. Sin duda Roqué fue influenciada por las teorías feministas de la época.[12]

Luz y Sombra presenta la importancia del matrimonio para la mujer a finales del siglo XIX y principios del XX. Esta novela  fue publicada en una edición del Instituto de Cultura Puertorriqueña en 1991, por Lisabeth Paravisini-Gerbert, quien destaca la defensa de la mujer y las reglas patriarcales del comportamiento sexual, tema pocas veces tratado en la literatura puertorriqueña de la primera década del siglo XX.[13]

Roqué ejerció el magisterio por veintitrés años en las escuelas públicas, en los pueblos de Humacao, Mayagüez, Vega Baja, Quebradillas y Ponce. Así también fue maestra por seis años en escuelas particulares como el Liceo Ponceño, el cual ella fundó en 1903 y donde asumió su dirección por cinco años y el Colegio Mayagüezano en 1902. Más tarde obtuvo el permiso del Departamento de Educación para enseñar todo el Bachillerato.

Periódicos y Revistas

Roqué publicó varios periódicos dedicados a promover la cultura y progreso de la mujer como: Euterpe (1888), La mujer (1894), la Evolución (1902), El Álbum Puertorriqueño (1918), La Mujer del siglo XX (1917) y El Heraldo de la Mujer (1919).

En 1888 fundó la revista Euterpe, Seminario artístico, publicado todos los jueves. Esta revista publicaba noticias sobre música, descubrimientos científicos y artísticos, consejos higiénicos y modas entre otros. Desde el 1887 viajó por los pueblos de Puerto Rico, buscando subscripciones para dicha revista. Los fondos recaudados de las suscripciones fueron usados para becar a Ana Otero, una pianista talentosa de Humacao, de bajos recursos económicos.[14] Con estos fondos Otero pudo viajar a París, donde continuó estudios avanzados de piano.[15] El 1 de noviembre de 1888, bajo la sección de “Correspondencia en la Península,” en la revista Euterpe menciona una presentación de un concierto de piano de Otero en el Conservatorio de París.[16] El pianista y compositor español, Issac Albéniz (1860-1909), quien estuvo muy entusiasmado con la presentación de Otero. Este encuentro fue acordado por el mayagüezano, Don Marcelino Medina, primer violín de la Orquesta del Gran Teatro del Liceo en España. Otero tocó piano en la exposición de pianos y arpa de la fábrica Erard en Barcelona y luego en la sucursal de París.

Ana Otero (1861-1905)

El 30 de mayo de 1889 en la sección “Correspondencia de España,” de la revista Euterpe, Otero tuvo una presentación en la Sala Pleyel en París.[17] Salieron noticas de sus presentaciones  en los periódicos: L’Evénement y L’Echo du París.[18] Este número de la revista presenta la importancia de los aspectos culturales en Puerto Rico. Como las siguientes actividades culturales: “la publicación de la poesía amorosa, prosa, adivinanzas, junto a lo trágico” y “lo cotidiano: el desamparo infantil, el desinterés de unos sectores por las actividades cooperativas, los fuegos intencionados contra uno de los hacendados mas poderosos, si no el mas poderoso de la región, los exámenes libres y los chistes.”[19]

En 1888 la revista había estipulado publicar solamente noticas que reflejaran la armonía y la unión. En 1889 se abre a otros temas, como las noticias y las opiniones. La mayoría de las cartas y noticias no tienen firma, aunque la mayoría de los escritos eran por Roqué y algunos amigos como: Don Olimpo Otero, Don Arturo Aponte y Don Salvador Fulladosa.[20]  

La revista Euterpe, nos presenta el ambiente cultural en el Puerto Rico del siglo  XIX a través de sus noticias, y de Madrid, Barcelona y París. En 1893 fundó La Revista la Mujer, primera publicación puertorriqueña dirigida por una mujer y dedicada a promover la cultura y el progreso de la mujer. También fundó La Evolución (1902), La mujer del Siglo XX (1917), Álbum Puertorriqueño (1918) y el Heraldo de la Mujer (1920), periódicos que reflejaban la postura feminista.

El Voto de la Mujer en Puerto Rico

En Puerto Rico se le otorgó el voto a la mujer en 1929. Como requisito las mujeres tenían que ser mayores de 21 años y tenían que saber leer y escribir. Después de 1935 la gran mayoría de las mujeres pudieron votar por primera vez. El día de las elecciones del año 1929, a sus ochenta años, Roqué elegantemente vestida con un traje negro esperaba que la recogieran sus amigas, Isabel Aguilar Andréu (1887-1948), escritora, sufragista y feminista; y Ángela Negrón Muñoz (1892-1961), periodista y feminista. Estas amigas la fueron a buscar para llevarla en automóvil desde Santurce hasta Río Piedras, Puerto Rico.

Cuando llegaron al colegio designado, el nombre de Roqué no apareció en las listas y fue rechazada. Sus amigas la llevaron a varios colegios donde fue rechazada. Por esto sus amigas pidieron con diplomacia a aquellos funcionarios electorales que le permitieran votar a Roqué señalando su historia cívica. Desafortunadamente todas las explicaciones dadas no le valieron de nada, ya que aquellos funcionarios no la dejaron votar. Es así que la mujer que había iniciado la campaña feminista en Puerto Rico, y había fundado la primera sociedad sufragista, pero su nombre no aparecía en ningún colegio electoral el día de las elecciones, a pesar de que se había inscrito en Río Piedras. No pudo votar en las primeras elecciones en que votaron las mujeres puertorriqueñas, ella pensó que había votado a través de un afidávit que firmó en el último colegio que visitó.[21] Al firmar dicho afidávit, con los ojos llenos de lágrimas dijo: “¡Ya me puedo morir, porque he votado.”…[22]  Doña Ana Roqué de Duprey había formado parte de la política de su patria y abogado por los derechos de la mujer, convirtiéndola en una feminista.

Durante su vida propulsó las ideas revolucionarias y fue solidaria con las ideas de Román Baldorioty de Castro (1822-1916), para que Puerto Rico tuviera más derechos autónomos. También tuvo correspondencia con Luis Muñoz Rivera (1859-1916), tercer Comisionado Residente de Puerto Rico en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos y padre de Luis Muñoz Marín, primer gobernador electo de Puerto Rico. Duprey conoció a Antonio R. Barceló (18681938), quien fue presidente del Senado de Puerto Rico y del Partido Liberal. En sus últimos años fue nombrada presidenta Honoraria del Partido Liberal Puertorriqueño. En 1932 recibió un Doctorado Honorifico de la Universidad de Puerto Rico. Además mantenía una estrecha relación con los gobernantes de Puerto Rico y con los presidentes de Estados Unidos sobre los asuntos políticos de Puerto Rico.[23]

Obra Científica

 

Ana Roqué de Duprey estuvo investigando la botánica en Puerto Rico por un espacio de 20 años, cuyas investigaciones fueron escritas en unas libretas tituladas Botánica antillana. Estas contenían investigaciones y hallazgos científicos sobre plantas y árboles, escritas en inglés y español. Estas libretas presentan las investigaciones de Roqué en conjunto con pasajes de literatura, como poemas y relatos de escritores de la época, de este modo instruyendo al público en sus investigaciones científicas y en las humanidades. Sus libretas contienen 400 dibujos a color y 150 en blanco y negro, algunos posiblemente de su autoría, pues tienen las iniciales A.R.[24]

La Botánica antillana, es un texto compuesto de 30 libretas que describe más de 6,000 especies de plantas y árboles de las islas.[25] Este texto describe el uso de plantas medicinales para sanar enfermedades. “El doctor Jorge Carlos Trejo, un botánico mexicano, afirmó que la Botánica antillana podría considerarse uno de los documentos históricos, literarios, educativos y de difusión de conocimiento sobre plantas y árboles más importantes de principios del siglo XX en las Américas.”[26]

Ana Roqué de Duprey estudió botánica, zoología, astronomía, geología y meteorología bajo el maestro y científico Agustín Stahl (1842-1917), de quien adquirió su formación científica; quien había publicado una obra científica sobre la flora puertorriqueña. Roqué “ganó medalla de plata por su “Estudio sobre la flora puertorriqueña” en un concurso de 1908, celebrado entre escritores, académicos y políticos, que conmemoraron el Cuarto Centenario de la Colonización Cristiana de Puerto Rico.”[27]

En dos ocasiones Chardón le exhortó a cambiar la clasificación de la flora a los nombres científicos del botánico alemán Ignatz Urban de su “Flora Portoricensis.”[28] En 1913, el botánico estadounidense Nathaniel Lord Britton llegó a Puerto Rico, después de haber estudiado la flora de las Islas Vírgenes.

En 1925, Roqué cambió los nombres de las clasificaciones de plantas y árboles a los nombres científicos del botánico estadunidense, Lord Britton, en sus libretas. En vías de continuar educando al pueblo, Roqué aspiraba fundar un jardín botánico en Puerto Rico.     

En 1932 Roqué le pidió a Carlos Chardón su opinión sobre su texto de Botánica antillana. Para este momento, Chardón era “administrador del Plan de Reconstrucción del Presidente Roosevelt para Puerto Rico y fundador de programas agrícolas en Colombia, Venezuela, Bolivia y República Dominicana.”[29] Chardón era rector de la Universidad de Puerto Rico; él le contestó a Roqué que: “su trabajo era digno de mayores elogios”[30] en una carta fechada el 20 de febrero de 1932, pero que no había oportunidad de publicar el texto.

Los textos inéditos de la Botánica antillana se encuentran en dos lugares. El primer grupo de las libretas inéditas fueron donadas por el Museo Histórico de Santurce al Centro de Investigaciones Históricas de Vega Baja,[31] dichas libretas están siendo digitalizadas. El segundo grupo de libretas inéditas (1906-1913) están en el Centro de Investigaciones Históricas, en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. [32] Estas fueron donadas por el Museo de Antropología, Arte e Historia de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.[33] Este proyecto lo está realizando el botánico mexicano, Jorge Carlos Trejo e Iliamarie Vázquez, registradora del Museo de Antropología, Arte e Historia quien encontró dichos cuadernos.[34] “Junto con estos, se encontraron los manuscritos de Gramática castellana y Recuerdos de un país del sol, novelas y cuentos antillanos.”[35] Botánica antillana está en proceso de digitalización y transcripción por Trejo con el fin de la publicación de dicho texto.  

Fallecimiento

Ana Roqué de Duprey dedicó su vida a la lucha por la igualdad en la educación a la mujer en Puerto Rico y el derecho del voto femenino. Se dio a conocer como una escritora polifacética, de esta manera manejaba una diversidad de temas como: las ciencias, la filosofía, la literatura y la pedagogía. En 1933, Ana Roqué de Duprey murió en Río Piedras, Puerto Rico.  

 


[1][1] Ángela Negrón Muñoz Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935, 104.

[2] Ibid., 104.

[3] Ibid., 106.

[4] Ibid., 106.

[5] Ibid., 109.

[6] Lizabeth Paravisini-Gelabart. “Estudio critico, notas y esquemas biográfico,” en Luz y sombra de Ana Roqué. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña y Río Piedras: Editorial Universidad de Puerto Rico, 1991, 152.

[7]Estudio sobre la flora puertorriqueña.” En Cuarto centenario de la colonización cristiana de Puerto Rico, 211-215. San Juan, PR. Tipografía Boletín Mercantil, 1908.

[8] Ángela Negrón Muñoz Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935, 110.

[9] Ibid., 110.

[10] María Luisa de Ángeles. Mujeres Puertorriqueñas que se han distinguido en el cultivo de las ciencias, las letras y las artes desde el siglo XVII hasta nuestros días. San Juan: Real Hermanos, 1910, 82.

[11] Ibid., 82

[12] Lizabeth Paravisini-Gelabart. “Estudio critico, notas y esquemas biográfico,” en Luz y sombra de Ana Roqué. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña y Río Piedras: Editorial Universidad de Puerto Rico, 1991, 7.

[13] Nancy Bird Soto. Sara la Obrera y Otros Cuentos. El repertorio femenino de Ana Roqué. Lewiston: The Edwin Mellon Press. 2008, i.

[14] Europa Piñero González. “Ana Roqué de Duprey: Euterpe y la invención del progreso a través de la escritura persuasiva,” en 200 años de literatura y periodismo 1803-2003 de Fernando Feliú Matilla. San Juan: Ediciones Huracán, 2004, 136.

[15] Ibid., 137.

[16] Ibid., 138.

[17] Ibid., 140.

[18] Ibid., 140.

[19] Ibid., 143.

[20] Ángela Negrón Muñoz. Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935, 60.

[21] Ibid., 60.

[22] Ángela Negrón Muñoz Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935, 107-108.

[23] Ibid., 108. 

[24] Ibid.

[25] Ibid.

[26] Ibid.

[27]Estudio sobre la flora puertorriqueña.” En Cuarto centenario de la colonización cristiana de Puerto Rico, 211-215. San Juan, PR. Tipografía Boletín Mercantil, 1908.

[28] Eliván Martínez. El Tesoro de una científica rebelde.  80 Grados. Lunes, 23 de febrero de 2015. http://www.80grados.net/el-tesoro-de-una-cientifica-rebelde/. Publicado por el Centro de Periodismo Investigativo.

[29] Ibid.

[30] Ana Roqué de Duprey. Cartas sobre la flora antillana de 1922 y 1932 de Carlos E. Chardón a Ana Roqué de Duprey. Colección Puertorriqueña, Universidad de Puerto Rico, Biblioteca Digital Puertorrriqueña.

[31] Eliván Martínez. El Tesoro de una científica rebelde.  80 Grados. Lunes, 23 de febrero de 2015. http://www.80grados.net/el-tesoro-de-una-cientifica-rebelde/. Publicado por el Centro de Periodismo Investigativo.

[32] Ibid.

[33] Ibid.

[34] Ibid.

[35]Ibid.

Bibliografía: 

Textos

Ángela Negrón Muñoz. Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935.

Ana Roqué de Duprey. Luz y Sombra. San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña. Río Piedras: Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1991.

Ana Roqué de Duprey. Cartas sobre la flora antillana de 1922 y 1932 de Carlos E. Chardón a Ana Roqué de Duprey. Colección Puertorriqueña, Universidad de Puerto Rico. Biblioteca Digital Puertorriqueña.

Estudio sobre la flora puertorriqueña.” En Cuarto centenario de la colonización cristiana de Puerto Rico, 211-215. San Juan, PR. Tipografía Boletín Mercantil, 1908.

Europa Piñero González. “Ana Roqué de Duprey: Euterpe y la invención del progreso a través de la escritura persuasiva,” en 200 años de literatura y periodismo 1803-2003 de Fernando Feliú Matilla. San Juan: Ediciones Huracán, 2004.

Lizabeth Paravisini-Gelabart. “Estudio critico, notas y esquemas biográfico,” en Luz y sombra de Ana Roqué. Río Piedras y San Juan: Instituto de Cultura Puertorriqueña y Editorial Universidad de Puerto Rico, 1991.

María Luisa de Ángeles. Mujeres Puertorriqueñas que se han distinguido en el cultivo de las ciencias, las letras y las artes desde el siglo XVII hasta nuestros días. San Juan: Real Hermanos, 1910.

Nancy Bird Soto. Sara la Obrera y Otros Cuentos. El repertorio femenino de Ana Roqué. Lewiston: The Edwin Mellon Press, 2008.

Websites

Eliván Martínez. El Tesoro de una científica rebelde.  80 Grados. Lunes, 23 de febrero de 2015. http://www.80grados.net/el-tesoro-de-una-cientifica-rebelde/. Publicado por el Centro de Periodismo Investigativo.

Manuscritos de Ana Roqué de Duprey (1853-1933). Biblioteca Lázaro, Colección Puertorriqueña, Biblioteca Digital Puertorriqueña. http://bibliotecadigital.uprrp.edu/cdm/landingpage/collection/ManusAnaRoq 

Editor: 
Umbral

Hernán Behn y Sosthenes Behn

Resumen: 

Los hermanos Behn nacieron y pasaron su infancia en Santo Tomás, una de las antiguas Islas Vírgenes Danesas. Henricus Ludovicus Hernán Behn (1880-1933) y Ludovicus Ricardus Sosthenes Behn (1884-1957) eran hijos de Ricardo Augusto Guillermo ‘William’ Behn y Louise Mendes Lopes. Los hermanos Behn obtuvieron su formación académica en Santo Tomás, Córcega y París. Desarrollaron su vida laboral en Puerto Rico, en los negocios de su padrastro, el señor Sosthenes Lucchetti y en Nueva York, en la industria de la banca. Posteriormente, fundaron la International Telephone and Telegraph (I.T.T.).

Texto completo: 

                                                    

           Hernán  Behn (1880-1933)                  Sosthenes Behn (1884-1957)

Información General

Los hermanos Behn nacieron y pasaron su infancia en Santo Tomás, una de las antiguas Islas Vírgenes Danesas. Henricus Ludovicus Hernán Behn (1880-1933) y Ludovicus Ricardus Sosthenes Behn (1884-1957) eran hijos de Ricardo Augusto Guillermo ‘William’ Behn y Louise Mendes Lopes.[1] Los hermanos Behn obtuvieron su formación académica en Santo Tomás, Córcega y París. Desarrollaron su vida laboral en Puerto Rico, en los negocios de su padrastro, el señor Sosthenes Lucchetti y en Nueva York, en la industria de la banca. Posteriormente, fundaron la International Telephone and Telegraph (I.T.T.).

Datos Biográficos

Ricardo Augusto Guillermo ‘William’ Behn era el padre biológico de los hermanos Behn de origen alemán, nacido en Venezuela en el año 1849 y criado en Santo Tomás; su madre, Louise, era de origen español y francés, nacida en Santo Tomás en 1854.[2] Después de Louise Mendes Lopes “enviudar, se casó con su compadre, el francés Sosthenes Lucchetti, por lo que se le conoció como Madame Lucchetti.[3] “De este segundo matrimonio, nació en 1891 Madeline Catherine Valentine Lucie Lucchetti Mendes, conocida como Madeline o Malén.”[4] 

En Santo Tomás los hermanos Behn estudiaron en el colegio estadounidense, Saint Thomas College, dirigido por redentoristas católicos, donde los estudios principales eran los idiomas modernos y las matemáticas.[5] Más tarde los hermanos Behn fueron enviados por su padrastro, el señor Sosthenes Luchetti a educarse en París y Córcega, donde lograron dominar el francés.[6]

Después de sus estudios en Francia los hermanos Behn trabajaron en los negocios de azúcar de su padrastro, el señor Sosthenes Lucchetti. Además lograron convertirse en grandes empresarios en el área de la banca, el desarrollo urbano, y las telecomunicaciones en Puerto Rico y el mundo, a través de la compañía International Telephone and Telegraph (I.T.T.), cual fundaron en 1920.

Los Hermanos Behn en Puerto Rico y Estados Unidos

Posteriormente la familia se trasladó a Puerto Rico cuando su madre contrajo matrimonio con Sosthenes Lucchetti. En 1898 los hermanos Behn fueron a Nueva York, donde trabajaron en la banca el distrito financiero de Wall Street; al igual que muchos otros jóvenes graduados de Saint Thomas College, quienes trabajaron en el área de la banca y el alto comercio, como también ejercieron altos puestos en Santo Tomás.[7]           

En 1899 la madre de los hermanos Behn volvió a enviudar. Más tarde, en 1904 los hermanos Behn obtuvieron la ciudadanía estadounidense.[8] Este mismo año, los hermanos Behn fundaron la compañía Behn Brothers dedicada a los negocios bancarios de comercio y azúcar,  mediante la cual lograron éxito y fortuna. El 10 de julio de 1905, el tío de Malén, Mathieu ‘Mateo’ Lucchetti[9], murió ahogado accidentalmente en el río de Fajardo; a raíz de este incidente Malén heredó las propiedades de su tío, que incluían más de 100 cuerdas en el Condado de San Juan, Puerto Rico Como consecuencia Hernán Behn, como hermano mayor, se convirtió en codueño y administrador de la fortuna de Malén.[10] Durante este tiempo Hernán se encargó de comprarle su parte a la  familia de Mateo Luchetti en Córcega ,[11] de esta forma los tres hermanos se convirtieron en codueños de las tierras del Condado.

Esta es la antigua Casa Luchetti, conocida como la Casa Mora por su estilo morisco.  La foto es del 1910, el mismo año que se inauguró el Puente Dos Hermanos. La residencia se ubicaba al lado de donde está ahora el Miami Apartments.[12]

En 1909, Hernán Behn contrajo matrimonio con la estadounidense Helen Rae[13] y posteriormente se trasladó a La Habana, Cuba, para dirigir la compañía telefónica.[14]  Un año después, en 1910 los hermanos Behn regresaron a Puerto Rico, donde Hernán Behn, debido a su reputación y experiencia como banquero, fue nombrado director de la Compañía de Ferrocarriles, cuya administración había estado hasta entonces a cargo de empresarios franceses.[15] A la misma vez, Hernán se desempeñó como “presidente del Union Club, centro social cosmopolita.” [16] Así Sosthenes y Hernán Behn mantenían sus negocios en Puerto Rico mientras desarrollaban su vida laboral en aNueva York.          

Esta fotografía fue tomada en el año 1910 en la cual aparecen los hermanos Behn. Primera fila de pie, Francis H. Dexter, Sothenes Behn, Frank M. Welty, William M. Morrow, Charles Hartzell, Roberto H. Todd, Hernán Behn. Sentados: Donald. F. Richardson, Lewis J Protor, Generoso Candida, y John D Leavitt. ‘Los Hermanos Behn’ por R.H. Todd.[17]

Dentro de las muchas obras arquitectónicas dejadas por los hermanos Behn, se encuentra la construcción del Puente Dos Hermanos en 1910, que unió la isleta de San Juan con el resto de Puerto Rico. En ese mismo año, “construyeron el Hotel Condado Vanderbilt en el Condado”[18] y además implementaron un tren que transportaba pasajeros entre San Juan, Río Piedras y Condado. [19]

Ese mismo año, los hermanos Behn, urbanizaron la extensa finca del patrimonio de su hermana en el Condado, conocida más tarde como la Urbanización El Condado. Este proyecto se desarrolló con la experta ayuda del ingeniero, Juan Batista Rodríguez, quien hizo los planos de la urbanización con anchas avenidas y calles. Además,  establecieron la venta de solares con reglas y restricciones de la clase de negocios que se podía establecer allí. También, hicieron un convenio con la Compañía del Trolley, para extender las líneas de construcción por el Puente Dos Hermanos, y de igual forma instalaron las líneas telefónicas en dicha urbanización. [20]

En 1911, Sosthenes Behn fue electo Concejal del Municipio de San Juan, y presidió la Comisión de Arte y Fomento.[21] Desde ese momento, Sosthenes participó en la política del Partido Republicano Puertorriqueño y perteneció al Comité Nacional Republicano.[22] Fundó el San Juan Stock Exchange[23] y organizó el San Juan Stock and Produce Exchange, que dio vida a la Cámara de Comercio de Puerto Rico, en la que fue el presidente entre 1911-1913.[24] Para el 1913, los hermanos Behn ofrecían préstamos hipotecarios y operaban bajo el nombre Behn Brothers, Bankers and Brokers en el viejo San Juan.[25] Para entonces Sosthenes había formado relaciones poderosas en la industria del azúcar, en la que tenía acciones y formaba parte del cuerpo directivo de muchas centrales azucareras en Puerto Rico y fue presidente de la Havana Docks Corporation y dirigió el National City Bank de Nueva York.[26]

En 1914, los hermanos Behn fundaron Porto Rico Telephone Company. El 25 de agosto de 1914, “el Presidente Woodrow Wilson concedió la franquicia #322 a favor del Porto Rico Telephone Company, lo que permitió la adquisición de las dos empresas más importantes en aquel momento dedicadas a la explotación de la telefonía en Puerto Ricio; la South Puerto Rico Telephone Company y la Puerto Rico General Telephone Company.”[27] “Mientras que la Autoridad de Comunicaciones de Puerto Rico (ACPR) ofrecía servicio de telégrafo y sus líneas telefónicas se concentraban en el centro del país.”[28] Posteriormente en 1916, el municipio de San Juan llevó a cabo un proyecto sobre la adquisición del Puente Dos Hermanos y las propiedades del Condado.[29]

Casa Luchetti construida por el arquitecto Antonin Nechodoma, cuyo estilo arquitectónico creado por Frank Lloyd Wright en Estados Unidos.[30]

Primera Guerra Mundial

En 1916, mientras los hermanos Behn residían en Estados Unidos, ellos adquirieron la Compañía de Teléfonos de Cuba.[31] También para esta misma fecha, Hernán y Sosthenes se incorporaron a la reserva militar de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial; donde Hernán se dedicó a los negocios, mientras, Sosthenes luchó en el frente de Francia. En 1917, Sosthenes Behn dejó sus negocios en Puerto Rico y Cuba para incorporarse al ejército norteamericano y así dirigirse a Francia durante la Primera Guerra Mundial; para aquella época Estados Unidos le había declarado la guerra a Alemania. En la guerra, Sosthenes se desempeñó bajo varios puestos como, capitán en el cuerpo de señales del ejército estadunidense y el 21 de julio de 1917 partió para Francia, donde se desempeñó como Liason Officer entre el servicio de señales francés y el americano.[32] También ejerció el puesto de capitán como Signal Corps Board Adjustment[33] en París, el 19 de junio de 1917, donde asistió a las conferencias del General Marshall Ferdinand Foch.[34] Después de haber servido en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Sothenes Behn ascendió al rango de Teniente Coronel. “El 17 de julio de 1918 le fue encomendado el mando del Batallón de Señales de Campo número 332 y el día 18 tomó parte al ataque a Château-Thierry” al noreste de Francia.[35] “Behn recibió la medalla por Servicios Distinguidos del general Pershing y la Legión de Honor del gobierno francés,[36] la Medalla de Mérito, la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica de España[37] y el reconocimiento de Gran Oficial de la Orden de San Gregorio.”[38]          

Recibió órdenes para dirigirse a Saint-Mihiel, al noreste de Francia, “donde participó en el ataque y la toma de esa posición.”[39], allí recibió el ascenso a teniente coronel y se mantuvo al mando de la operación. “Una vez finalizada esta, fue nombrado ayudante del jefe de señales del primer ejército norteamericano que estaba al mando directo del General John J. Pershing (1860-1948),”[40] quien llevó a las fuerzas armadas norteamericanas a la Primera Guerra Mundial. Más tarde, fue nombrado oficial de señales del Cuartel Avanzado del General Pershing, en el ataque a Cantigny, al norte de Francia. Allí tomó parte de “la última Batalla de Argonne desde el 26 de septiembre hasta el 11 de noviembre”[41] de 1918.[42]

Sosthenes Behn también trabajó en la American Expeditionary Force (A.E.F.)[43] en Francia, hasta Febrero de 1919, donde obtuvo el comando de 232 Field Signal Battalion, Chatteau Thierry, St. Mihiel, Argonne. Finalizada la Primera Guerra Mundial en 1919, Sosthenes regresó a Puerto Rico, donde recibió la Distinguished Service Medal (DSM).[44] En ese momento fue recibido por sus amigos en el Hotel Palace.

Regreso del Teniente Coronel Mr. Sothenes Behn, Felicita a El Mundo, y dice que lo conoció en Nueva York”[45].

 I.T.T. y WKAQ  

Después que el Coronel Sosthenes Behn regresó del servicio militar, fundó con su hermano, Hernán Behn la Telefónica de Puerto Rico, y en 1920 la International Telephone and Telegraph Company (I.T.T.); los hermanos tenían la ambición de crear un sistema telefónico de red mundial. De esta manera, bajo I.T.T., los hermanos incorporaron las compañías telefónicas en Puerto Rico, Cuba y otros países de Latinoamérica. En 1922 difundió sus actividades comerciales y tecnológicas a través de Puerto Rico Telephone Company fundando WKAQ, primera estación de radio privada localizada en el Viejo San Juan;[46] ubicada en un edificio construido en 1920 en las calles Tanca y Tetuán en el Viejo San Juan.[47] La placa en dicha estructura lee:

“El 3 de diciembre de 1922 se inauguró a las 8:00 de la noche en el último piso de este edificio, la WKAQ dentro de la frecuencia de 833 kilohertz. Esta fue la primera emisora de radio en Puerto Rico, la segunda de Hispanoamérica y la quinta en el mundo. Su primer director fue don Joaquín Agusty y sus fundadores los Hermanos Behn.” [48]

Asociación de Radiodifusores de Puerto Rico

Cabina de Radio WKAQ, 1922.[49]

En 1923, los hermanos Behn junto a ingenieros estadounidenses,[50] instalaron la Compañía Telefónica Nacional de España, de la cual eran socios mayoritarios. Así también  I.T.T. fue una de las compañías de teléfonos más grande de todo el mundo. Posteriormente, en 1925 I.T.T. había comprado la Western Electric Company, que producía teléfonos en todo el mundo, dicha compañía tuvo que dividir sus ganancias por una acción de antimonopolio.[51] Los hermanos Behn, respaldados por el Morgan Bank, compraron por $30 millones la International Western Electric y de esta manera se convirtieron en los dueños de International Standard Electric (ISEC), la cual incluía la Standard Telephones and Cables (STC)[52] de Gran Bretaña. I.T.T. estaba protegida por un acuerdo entre American Western Electric y la compañía de operaciones American Telephone and Telegraph Company (A.T.T.), de tal forma que dichas compañías no competirían con I.T.T. en el extranjero, y I.T.T. no competiría con A.T.T. en Estados Unidos.[53]

En 1927 I.T.T. se había expandido por Latinoamérica adquiriendo la “All American Cables, Incorporated,” de la “Montevideo Telephone Company, Ltd.,” de la “Chile Telephone Company, Ltd.,” y de la “Compañía Telefónica Rio Grandense.”[54]  Ese mismo año Sosthenes, llevó a su madre, Madame Lucchetti a Estados Unidos, donde “falleció en su mansión en Washington el 29 de agosto de 1927.”[55] Luego, Sosthenes contrajo nupcias con “Margaret Dunlap, pariente de la familia Berwind, dueños de negocios de carbón en Estados Unidos. De su matrimonio con “Margaret Dunlap, nacieron tres hijos: Edward John, William Charles y Margaret Cecilia.”[56]

En 1928 Sosthenes Behn instaló a I.T.T. en un edificio rascacielos al estilo gótico en 67 Broad Street, Nueva York, desde donde condujo sus negociaciones como un aristócrata y un comerciante adinerado. Su oficina estaba decorada al estilo de Luis XIV, con un retrato de Pius XI en la pared y su comedor estaba atendido por un chef francés.[57] Este periodo entre guerra no afectó las negociaciones de Sosthenes Behn. Mientras que a la gran mayoría de los comerciantes se les habían afectados sus negocios, Behn logró no solo sobrevivir, sino que consiguió hacer negociaciones.

Además, ese mismo año adquirió la compañía cablegráfica, conocida anteriormente como, MacKay Bennet Company; y en ese momento conocida como Commercial Cable and Postal Telegraph Company fundada y controlada por Clarence H. MacKay.[58] Es así como en  Estados Unidos, los hermanos Behn se asociaron con Clarence H. Mackay, un magnate del telégrafo.[59] Los Behn habían hecho su fortuna en Puerto Rico y los Mackay en California, ambos unieron sus fortunas y reunieron la cantidad de 225 millones.[60] Esta asociación les permitió llevar el servicio telefónico y de telégrafo a países como: Francia, Alemania, Canadá, China y México.[61] De esta forma, los Behn propagaron su compañía en Europa y Latinoamérica.

En 1928 I.T.T. logró comunicar a Cuba y Puerto Rico con Estados Unidos; también había conseguido hacer las comunicaciones telefónicas de Argentina y España. Sosthenes Behn pudo contrarrestar inconvenientes para sus negocios, debido a que era un gran diplomático y un magnate para los negocios, manejaba sus estrategias globales desde sus oficinas centrales en Broad Street, Manhattan, y se comunicaba en varios idiomas con sucursales en otros países.

Para el año 1928, los Behn habían creado una compañía telefónica en Puerto Rico e instalado el teléfono en todo Puerto Rico. Debido a su ideal del progreso puertorriqueño, lograron invertir económicamente en edificios para oficinas de I.T.T. Así se construyó el primer edificio multipisos en San Juan, Santurce, Ponce, Coamo y Humacao. Además, construyeron varias residencias para uso de telefonistas y estaciones telefónicas. Al mismo tiempo atendían su casa bancaria en San Juan y desarrollaron la Urbanización el Condado, la cual se convirtió en el mejor sitio residencial de San Juan y atraía compañías poderosas para hacer negocios en Puerto Rico como la del cable y la del carbón.[62]

El sistema telefónico que los hermanos Behn habían originado y desarrollado en Puerto Rico se implementó en Cuba, después en Estados Unidos y el mundo. De esta manera, International Telephone and Telegraph Company, tuvo como meta la planificación estratégica económica y política de llevar las comunicaciones a un plan global, instalando oficinas en Europa y en las América; en ciudades como: París, Barcelona, Nueva York y San Juan. La ambición de Sosthenes Benh fue de tal magnitud que logró hacer negociaciones entre países y economías de regímenes políticos dictatoriales con el propósito de promover las comunicaciones a una escala global. 

Los Behn habían sobrevivido la caída de la bolsa de valores de los Estados Unidos, el ‘Wall Street Crash’ de 1929, conocido como ‘Black Tuesday’ o el ‘Stock Market Crash’. Este derrumbe del mercado provocó la Gran Depresión en los Estados Unidos, consecuentemente afectando los países industrializados.

Fallecimiento de Hernán Behn

En 1932, Hernán Behn empezó a sufrir problemas serios de salud, marchándose a París para recibir tratamiento y posteriormente se retiró a su casa de verano en Saint-Jean-de-Luz, en el sureste de Francia, donde falleció.[63]

Las Telecomunicaciones en Puerto Rico

En 1934 Sosthenes Behn se convirtió en el primer presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico. Este mismo año se fundó la Comisión Federal de Comunicaciones de 1934;[64]en donde la sección 310(a), se refiere específicamente a I.T.T., y en la que especifica que “las licencias de estaciones de radio no debían ser otorgadas a ninguna corporación donde el oficial o director fuese extranjero, o si más de una cuarta parte del capital era de dueños extranjeros y si la gran mayoría eran de dueños estadounidenses.[65] Para esa época solamente una quinta parte de las acciones de I.T.T. pertenecían a dueños de extranjeros, mientras que la gran mayoría eran estadounidenses. Behn protestó al “Commerce Committe of the House of Representatives alegando que según el intercambio internacional, él no debía ser visto como parte de una defensa nacional.”[66]        

La radio servía como un medio de comercio y educación en la década del 1940. En 1935 el comisionado de la educación del “Gobierno Insular de Puerto Rico desarrolló el proyecto de la Escuela del Aire, el cual adoptó la experiencia de su homónimo estadounidense mediante una programación escolar que servía de complemento a la enseñanza pública.”[67] Este proyecto utilizó dos emisoras principales de San Juan, Ponce y Mayagüez para la emisión de sus programas durante cinco días laborales a la semana.[68] Todas las transmisiones de la Escuela del Aire estaban dirigidas a los estudiantes reunidos en las clases a nivel elemental, intermedio y superior.[69] Los temas principales eran las ciencias, la música, la literatura y las ciencias sociales dirigidas a la educación.[70]Además transmitía una programación nocturna dirigida al entretenimiento del público en general.[71]

Entre sus objetivos estaba combatir el analfabetismo y promover la socialización en las zonas rurales, al proporcionar información sobre diversos asuntos como: agricultura, salud, problemas sociales y económicos, adiestramiento cívico, orientación vocacional,”[72] “entrenamiento mediante la música y el drama; la programación de acuerdo a los intereses de la audiencia.”[73] Estas transmisiones incluían: dramas radicales, apreciación musical, conciertos, poesía, noticias del exterior y mesas redondas.[74] De este modo, la Escuela del Aire realizó importantes productos educativos y culturales, dirigidos a promover el progreso en la enseñanza, las actitudes de los estudiantes y la población adulta.[75]

Segunda Guerra Mundial

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), Sosthenes vendió la sucursal de I.T.T. en Madrid al gobierno francés por $88 millones. En Europa Occidental, los nazis operaban el 40% de los ingresos que I.T.T. de la cual obtenía de sus subsidiarias de International Standard Electric. Al contrario de muchas otras compañías durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), I.T.T. continúo operando en los países europeos controlados por la Alemania Nazi. Esto se debió a la gran diplomacia que tenía Sosthenes Behn. Durante esta época el nacionalismo iba creciendo en Europa y Latinoamérica, por esta razón, el pueblo resentía que los dueños de la compañía de teléfonos fueran extranjeros. Por esto, antes que el sistema telefónico fuera nacionalizado, Behn vendió el sistema de telefónico de I.T.T. en Rumania al gobierno del mismo.[76] Behn y sus gerentes tuvieron que hacer concesiones para mantener sus operaciones y extraer una compensación adecuada en Argentina, bajo el gobierno de  Juan Perón en el 1946.[77] Este mismo año, el dictador y presidente de Argentina, Juan Domingo Perón (1895-1974), compró I.T.T. por $90 millones.[78] En 1946, Sosthenes Behn estaba en contra de la tendencia mundial de la nacionalización de la propiedad a manos del gobierno y la manipulación de este por los servicios públicos esenciales.[79] En 1950, I.T.T. operó el sistema de teléfono en Cuba bajo el régimen de Fulgencio Batista. Con la revolución cubana, Fidel Castro tomó el poder y expropió la compañía sin ninguna recompensa.[80]

La modernización había llegado. El historiador de origen griego, Gregory Jusdanis, decía que la “modernización es un proceso mundial que se enlaza con otros fenómenos como el nacionalismo político, la construcción de la nación,”[81] la creación del estado hacía la “politización de la cultura y el nacionalismo cultural.”[82] Es bajo esta premisa que el Partido Popular le da una gran importancia a la cultura en el país. Algunos proyectos que promovieron el desarrollo de la cultura puertorriqueña fueron la creación del Instituto de Cultura, el avivar del folklor puertorriqueño, la promoción de las facultades de humanidades, las ciencias sociales y el Ateneo Puertorriqueño, entre otros.

La modernización de Puerto Rico se inició durante la Segunda Guerra Mundial. Durante las siguientes dos décadas (1940-1950; 1950-1960), Puerto Rico obtuvo un gran desarrollo político-económico y cultural. En la esfera política, se creó el Estado Libre Asociado (ELA), el cual seguía los parámetros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los cuales establecían que no debería haber colonias en el mundo. Bajo el sistema gubernamental, ELA, Puerto Rico es un territorio de Estado Unidos, que no tiene la soberanía de hacer negociaciones con otros países, de esta manera toda negociación comercial del gobierno puertorriqueño tiene que ser aprobada por el gobierno federal de Estados Unidos.    

La Industrialización y las Comunicaciones en Puerto Rico

Posteriormente, una vez se crearon las corporaciones públicas antes mencionadas para la modernización del país, comienza el proyecto de industrialización conocido como “Operación Manos a la Obra” que consistió en programas, ministerios y ayudas de capital privado para la creación de empleos en la isla.[83] Bajo este contexto se creó la Autoridad de Comunicaciones de Puerto Rico, que “sirvió como uno de los elementos principales de un proyecto cultural y económico a partir del éxito electoral del Partido Popular Democrático (PPD) en el 1940.”[84] Es así como el teléfono, el telégrafo y, más tarde, la radio pública sirvió para la comunicación de las zonas rurales con los centros de poder político y económico. 

Durante las primeras “décadas de los 1940 y tras el triunfo del Partido Popular Democrático se llevaron a cabo una serie de cambios administrativos en la gobernación del país; como la creación de leyes de carácter social, como la Reforma Agraria, la Ley del Salario Mínimo, la jornada de cinco horas de trabajo y el derecho al convenio colectivo de los trabajadores hasta la nacionalización de los servicios públicos esenciales.”[85] ‘Es durante este tiempo que se crean las diferentes corporaciones públicas como la “Autoridad de Tierras (1941), la Autoridad de Fuentes Fluviales (1941), la Autoridad de Transporte de Puerto Rico (1942),  la Compañía de Fomento Industrial (1942), el Banco de Fomento de Puerto Rico (1942), la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (1945), y la Corporación de Industriales de Prisiones (1946).”[86] En unión a esto, se crearon fábricas administradas por el propio gobierno. A partir de este periodo, se inició el “proyecto de modernización del país que según Luis Muñoz Marín”[87] terminaría con la “injusticia social y la pobreza extrema y la desesperanza de aquel momento.”[88] Es bajo este contexto que la modernización se presenta como una teoría de proyecto.

Las comunicaciones en Puerto Rico sirvieron durante las décadas de 1930 y 1940 como componentes vitales para la seguridad pública y el desarrollo de los estados modernos. Es por esto que la radio, el telégrafo y el teléfono estaban reglamentados bajo una misma corporación. [89] En 1940 la radio pública se convirtió en el medio para llevar las noticias de los acontecimientos nacionales e internacionales, la música, la comedia, el drama y la política. La radio acompañaba a los campesinos reunidos en el cafetín, a las amas de casa y las poblaciones aisladas. En 1942, se le asignó $100,000 (dólares) a la Autoridad de Comunicaciones de Puerto Rico (ACPA) y se hizo el traspaso de todos los bienes y servicios del Negociado del Telégrafo Insular, además se inició el uso de los teléfonos privados.[90] La ACPR se definió como una corporación pública integrada por el Gobernador de Puerto Rico, el comisionado del interior y el comisionado de agricultura y comercio.[91] Estos designaban a los miembros de una Junta de Directores, la cual constituye el cuerpo rector de la autoridad.[92] La ACPR está compuesta por la División de Contabilidad, la División de Operaciones, la División de Ingeniería, la División Administrativa, el Asesor Legal y el Administrador General. El primer administrador fue el ingeniero, Rafael Delgado Márquez en el 1942.[93]

Ese mismo año, el gobernador Tugwell encomendó a la ACPR a hacerse cargo del servicio telefónico de todas las agencias y departamentos del gobierno insular que estaban bajo el Puerto Rico Telephone Company. La ACPR intentó comprar las franquicias para el servicio telefónico que poseía el Porto Rico Telephone Company. Esta compra fue llevada a cabo por el Ingeniero Rafael Delgado Márquez. Para 1942, Sosthenes Behn era dueño de varias empresas de comunicaciones en Cuba y España, además del Porto Rico Telephone Company, en Puerto Rico.[94]                 

En 1948, se había mantenido a la vanguardia del imperio de las comunicaciones y de la electrónica por treinta y cuatro años. Behn fue un empresario internacional que logró crear una red global de $760 millones de dólares mediante la International Telephone and Telegraph Corporation. En 1949, Sosthenes visitó La Fortaleza, durante su estadía en la isla. En ese momento se reunió con el gobernador, Luis Muñoz Marín.[95] En 1960, el Puerto Rico Telephone Company se había deteriorado y convertido en ineficiente. En 1967 I.T.T. quería aumentar sus precios en la Comisión Pública de Puerto Rico e insistió en una asamblea pública para investigar sus quejas. Durante la administración del gobernador Rexford G. Tugwell y el Presidente del Senado de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, se iniciaron los planes para la creación de la Autoridad de Comunicaciones en Puerto Rico.[96]

Los hermanos, Hernán y Sosthenes Behn fueron grandes empresarios que lograron revolucionar el campo de las telecomunicaciones en Puerto Rico y el mundo, a través de I.T.T. El Coronel Sosthenes Behn se caracterizó por sus destrezas de negociaciones y diplomacia con el capital nativo, estadounidense y extranjero. De estas alianzas surgieron nuevas empresas que impulsaron la economía en Puerto Rico, Cuba, Argentina, Alemania, y España.

Fallecimiento de Sosthenes Behn

El 13 de mayo de 1956, Sosthenes Behn se retiró de la compañía telefónica, I.T.T.[97] Al poco tiempo, Sosthenes Behn murió en junio de 1957 a la edad de 75 años en la ciudad de Manhattan. En reconocimiento al servicio de Puerto Rico y Estados Unidos, Sosthenes Behn fue sepultado en el Arlington National Cementery en Washington, D.C. Su lápida lee: Cofounder, with his brother, Hernand, of the International Telephone and Telegraph Corporation.”[98]

 


Lista de Citas:

[1] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 512.

[2] Louise era hija de Jacobo Mendes Monsanto, judío sefardita y de Judith Betsy Lopes Dubec de origen francés.

[3] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). (p. 512). San Juan: Marrero Marrero, 2010, 512.

[4] Ibid., 512. Ver cita 556: Birgit Sonesson, “Encrucijada del Caribe: comerciantes corsos en la isla de Saint Thomas” en Enrique Vivoni Farage, Los Corsos Americanos: ensayos sobres sus arquitecturas, vida y fortunas en el siglo XIX, AACUPR, Universidad de Puerto Rico, 2002, pp.267-297.

[5] Ibid., 3.

[6] “Los Hermanos Behn”, El Mundo, San Juan, 1 de abril de 1928, 3.

[7] Ibid., 3.

[8] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). (p. 512). San Juan: Marrero Marrero, 2010, 512. Cita 560: The Statue of Liberty-Ellis Island Foundation, Inc., www.ellisisland.org.

[9] Ibid., 513. Los restos de Mateo Lucchetti descansan en el cementerio Santa María Magdalena de Pazzis, en el Viejo San Juan.  Inventario de Tumbas, Cementerio Municipal Santa María Magdalena de Pazzis, Viejo San Juan, octubre 1998.

[10] “Los Hermanos Behn”, El Mundo, San Juan, 1 de abril de 1928, 3.

[11] Ibid., 3.

[13] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 514. ‘Helen nació el 5 de marzo 1886 en Nueva Jersey. El matrimonio Behn Rae tuvo cuatro hijos: Elizabeth ‘Betty’ quien nació el 19 de noviembre de 1909 y murió en Nueva York en enero de 1987. Louise, quien nació el 13 de octubre de 1912 y murió el 4 de diciembre de 1990, Hernán, quien nació el 10 de noviembre de 1918. Louise se casó con Irwin A Powell el 9 de junio de 1932 en la Iglesia de San Ignacio de Loyola en Nueva York, Hernán E. Behn Mendes mostró el título de Caballero de la Legión de Honor francesa

[14] La Legión de Honor (Legion d’Honneur) es la más conocida e importante de las distinciones francesas. Fue establecida por Napoleón I. La orden se concede a hombres y mujeres, ya sean franceses o extranjeros por méritos extraordinarios realizados dentro del ámbito civil y militar. Las categorías en orden descendente son: Gran Cruz, Gran Oficial, Comandante, Oficial y Caballero (Chevalier).

[15]Roberto H. Todd, “Los Hermanos Behn.” El Mundo, 1 de abril de 1928, 3. “Hernán Behn, 1909, de los ferrocarriles de Puerto Rico controlados por la Cia francesa,” El Mundo, marzo 1928.

[16] El Union Club de la Ciudad de Nueva York es un club social privado fundado en el 1836. Se le considera como el club social más antiguo en la ciudad de Nueva York y el tercero en Estado Unidos. Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 514. Roberto H Todd. “Los Hermanos Behn”, El Mundo, San Juan, 1 de abril de 1928, 3.

[17] Roberto H. Todd “Los Hermanos Behn.” El Mundo, San Juan, domingo, 1 de abril de 1928, 1

[18] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). (p. 512). San Juan: Marrero Marrero, 2010, 514.

[19] Robert H. Todd, “Los hermanos Behn” El Mundo, San Juan 1 de abril de 1928, 3.

[20] “Los hermanos Behn”, El Mundo, San Juan, 1 de abril de 1928,3.

[21] Ibid., 4.

[22] Roberto H. Todd, Sosthenes Behn Concejal de San Juan”, El Mundo, 13 de junio de 1957, 32.

[23] Robert H. Todd, “Los hermanos Behn” El Mundo, San Juan 1 de abril de 1928, 4.

[24] Juan B. Hyke. “Triunfadores Sosthenes Behn”, El Mundo, San Juan, 29 de marzo de 1928,1.

[25] “Gestación y Presencia 1913-1918.” Cámara de Comercio de Puerto Rico., 2013, 16.

http://www.camarapr.org/libro-centenario/ejemplo-libro.pdf

[26] “Sosthenes Behn muere a los 75”, El Mundo, 7 de junio de 1957, 1.

[27] Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11, Fall (2006), 196. https://www.academia.edu.

[28] Ibid., 196.

[29] “Informe sobre adquisición sobre el puente y propiedades de estos en el Condado por el Municipio de San Juan.” El Mundo, Acta del Consejo Municipal, 1916, 3.

[31] Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11, Fall 2006, 196. https://www.academia.edu.

[32] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, p.517-518.

[33] United States Army Signal Corps se encarga de desarrollar y proveer los sistemas de información  a las fuerzas armadas incluyendo inteligencia militar y operaciones contribuyendo a crear una red de información global.

http://www.goarmy.com/careers-and-jobs/browse-career-and-job-categories/...

[34] General Marshall Ferdinand Foch (1851-1929) fue un militar francés a quien se le otorgo el nombre de Generalissime en la Primera Guerra Mundial. Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 518.

[35] Ibid., 518.

[36] Medalla otorgada a personas por su gran reconocimiento civil o militar por el gobierno francés. 

[37] Se le concede a ciudadanos españoles o extranjeros que hayan realizado méritos de carácter civil: servicios relevantes al estado y trabajos extraordinarios.

[38] La Condecoración de la República Federal de Alemania (Verdienstorden der Bundesrepublik Deutschland), de forma abreviada Cruz federal al mérito (Bundesverdienstkreuz), es la única distinción que se otorga en Alemania a personas que se destacan por sus logros en las áreas política, económica, cultural, intelectual o en el trabajo voluntario, y meritos por el bien común. Esta recompensa fue instituida por el Presidente Federal Theodor Heuss en el año 1951.Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 518.

[39] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, p.517-518.

[40] Ibid., 518.

[41] Ibid., 518.

[42] Ibid., 518.

[43] Expeditionary Force fue  un término usado durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, cuando se envió fuerza militar a combatir en un país extranjero.

[44] Distinguished Service Medal (DSM) es un premio militar del Ejecito de Estados Unidos que es otorgado a cualquier persona mientras sirve en cualquier capacidad con el ejército de Estados Unidos. Para recibir este premio dicha persona tiene que haber logrado un merito excepcional de servicio al gobierno en un trabajo de gran responsabilidad. 

[45] “Regreso del Teniente Coronel Mr. Sothenes Behn, Felicita a El Mundo, y dice que lo conoció en Nueva York.” El Mundo, San Juan, 1 de mayo de 1919, 3.

[46] Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11, Fall (2006), 197. https://www.academia.edu.

[47] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 519.  “Behn Brothers levantarán una gran casa de ocho pisos,” El Mundo, 20 de septiembre de 1920, 1.

[48] Ibid., 519.

[49] Museo de la Radio, Universidad del Sagrado Corazón, Santurce, Puerto Rico.

[50] Anthony Sampson. The Sovereign State. New York: Stein and Day, 1973, 24.

[51] Ibid., 24.

[52] Ibid., 24.

[53] Ibid., 24.

[54] “Los directores de la International Telephone and Telegraph Corporation acuerdan un dividendo trimestral uno y medio por ciento,” El Mundo, 10 de marzo de 1957, 1.

[55] Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 519.

[56] Ibid., 519.

[57]Anthony Sampson. The Sovereign State. New York: Stein and Day, 1973, 25.

[58] Roberto H Todd. “Los Hermanos Behn”, El Mundo, San Juan, domingo, 1 de abril de 1928., 3-4

[59] Juan B. Hyke. “Triunfadores Sosthenes Behn.” El Mundo, San Juan, jueves, 29 de marzo de 1928, 1.

[60] Ibid., 1.

[61]Ibid.,1.

[62] Juan B Hyke. “Triunfadores Sosthenes Behn,” El Mundo, San Juan, Jueves, 29 de marzo de 1928, 1.

[63]  Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 515. Cita 566. “Hernand Behn”, Pica-Pica, 4 de noviembre de 1933, núm. 977, 5.

[64] Anthony Sampson. The Sovereign State. New York: Stein and Day, 1973, 26.

[65] Ibid., 26-27.

[66] Ibid., 27.

[67] Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11, Fall (2006), 198. https://www.academia.edu.

[68] Ibid., 198.

[69] Ibid., 198.

[70] Ibid., 198.

[71] Ibid., 198.

[72] Ibid., 198-199.

[73] Ibid., 199.

[74] Ibid., 198-199

[75] Ibid.,199.

[76] Anthony Sampson. The Sovereign State. New York: Stein and Day, 1973, 36.

[77] Ibid, 260.

[78] Ibid., 35-36.

[79] “Sosthens Behn condena que el gobierno desee la Telefónica.” El Mundo, 28 de abril de 1946, 1.

[80] Anthony Sampson. The Sovereign State. New York: Stein and Day, 1973, 261.

[81] Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11, Fall (2006), 192. https://www.academia.edu.

[82] Ibid., 192.

[83] Ibid., 193.

[84] Ibid.193.                                                                                                                           

[85] Ibid., 192.

[86] Ibid.,192.

[87] Ibid., 192.

[88] Ibid., 192.

[89] Ibid., 194.

[90] Ibid.,196.

[91] Ibid.,196.

[92] Ibid.,p.196.

[93] Ibid.,196.

[94] Ibid.,p.196.

[95] “Sosthenes Behn Visita la Isla,” El Mundo, San Juan, Sábado 7 de mayo de 1949, 16.

[96] Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11, Fall. 2006: 192. http//www.academia.edu.

[97] “Behn se retira de  la Telefónica,” El Mundo, 24 de mayo de 1956, 2. Cita 586: Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 521.

[98] http://arlingtoncementary.com. Cita 587 de Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010, 521.

Bibliografía: 
Textos 

Anthony Sampson. The Sovereign State. New York: Stein and Day, 1973.

Jorge Rodríguez Beruff y José L Bolívar Fresneda. Puerto Rico y la Segunda Guerra Mundial.  San Juan, Puerto Rico: Ediciones Callejón, Inc., 2012. 

Rosa Linda Marrero Marrero. Puerto Rico en la Primera Guerra Mundial (1914-1918). San Juan: Rosa Linda Marrero Marrero, 2010.

Artículos

Luis Rosario Albert. “Telecomunicaciones con un propósito,” Centro Journal. Volume XVIII, Number 11Fall (2006): https://www.academia.edu.

Gestión y Presencia 1913-1928. San Juan: Cámara de Comercio de Puerto Rico, (2013):

http://www.camarapr.org/libro-centenario/ejemplo-libro.pdf.

Artículos del Periódico El Mundo

Juan B. Hyke. “Triunfadores Sosthenes Behn." El Mundo, San Juan, jueves, 29 de marzo de 1928, 1.

Roberto H. Todd. “Los hermanos Behn,” El Mundo, San Juan1 de abril de 1928, 3-4.

Roberto H. Todd. “Episodio olvidado. El Coronel Sosthenes Behn fue Concejal de San Juan.” El Mundo, San Juan24 de septiembre de 1950, 1.

“Coronel Sosthenes Behn y su familia llegan a la isla.” El Mundo, San Juan, 31 de octubre de 1949, 1.

“Honores otorgados a Sosthenes Behn.” El Mundo, San Juan, 6 de agosto de 1919, 1.

“Sosthenes Behn muere a los 75 años,” El Mundo, San Juan, 7 de junio de 1957, 3.

“Presidente International Telephone and Telegraph Corp. de Puerto Rico. Sosthenes Behn visita la Isla.” El Mundo, 7 de mayo de 1949), 16.

“Regreso de Teniente Coronel Mr. Sosthenes Behn.” El Mundo, San Juan, 1 de mayo de 1919, 3.

Editor: 
Umbral

Francisco Oller y Cestero

Resumen: 

Francisco Oller y Cestero (1833-1917), es considerado uno de los primeros pintores que incorpora la realidad social puertorriqueña en sus obras. En esta biografía se mencionan algunas de sus múltiples obras. Oller fue un artista versátil, ya que pintó diversos temas en sus cuadros como: paisajes, bodegones, naturaleza muerta, costumbres, históricos, literarios, religiosos, retratos y dibujos entre otros. Dentro de sus obras maestras se encuentran: La Batalla de Treviño (ca. 1877-1878) y La escuela del maestro Rafael Cordero (1892),  El Velorio, (1893). En sus obras logró plasmar el estilo realista desarrollado en España, e impresionista en Francia, logrando reconocimiento internacional en ambos países. Oller fue el primer pintor impresionista puertorriqueño e hispano.” Oller fue amigo de Paul Cézanne (1839-1906), Camille Pisarro (1830-1903) y Ramón Emeterio Betances (1827-1898), entre otros.

Texto completo: 

1. Autorretrato 1880,  Lienzo 23 ½ x 19 5/8 (59.6 x 49.8), Colección Ángelo Paniagua, Río Piedras, P.R.

Información General

Francisco Oller y Cestero (1833-1917), es considerado uno de los primeros pintores que incorpora la realidad social puertorriqueña en sus obras. En esta biografía se mencionan algunas de sus múltiples obras. Oller fue un artista versátil, ya que pintó diversos temas en sus cuadros como: paisajes, bodegones, naturaleza muerta, costumbres, históricos, literarios, religiosos, retratos y dibujos entre otros. Dentro de sus obras maestras se encuentran: La Batalla de Treviño (ca. 1877-1878) y La escuela del maestro Rafael Cordero (1892),  El Velorio, (1893). En sus obras logró plasmar el estilo realista desarrollado en España, e impresionista en Francia, logrando reconocimiento internacional en ambos países. Oller fue el primer pintor impresionista puertorriqueño e hispano.”[1]  Oller fue amigo de Paul Cézanne (1839-1906), Camille Pisarro (1830-1903) y Ramón Emeterio Betances (1827-1898), entre otros.

Primeros Años y Educación

Francisco Oller y Cestero nació el 17 de junio de 1833 en San Juan, Puerto Rico, siendo el tercero de tres hijos y nieto del doctor Francisco Oller y Ferrer. Después de la muerte de su abuelo, su padre, don Cayetano Juan Francisco Oller y Fromesta, junto a sus hermanos procedieron a disponer de la casa de su padre ubicada en la calle Fortaleza y por mutuo acuerdo de los hermanos, les otorgaron dicha casa a los padres de Oller, don Cayetano Juan Francisco Oller y Fromesta y doña María del Carmen Cestero y Dávila.[2]

Desde los doce años, Oller asistió a la escuela de dibujo y pintura de don Juan Cleto Noa, primer maestro del pintor, ubicada en el Viejo San Juan, Puerto Rico. En el 1847, a los catorce años, Oller pintó sus primeras obras, entre ellas, una copia de un retrato miniatura de su abuelo hecho por José Campeche, actualmente perdido. El retrato del doctor Francisco Oller y Ferrer se conserva en el Ateneo Puertorriqueño.[3] Para esa misma época cantó en la Sociedad Filarmónica.

Del 1847-1848, Oller se desempeñó como caricaturista del Intendente y del Jefe del Negociado, asimismo a los dieciséis años trabajó como profesor de dibujo en el Colegio Santo Tomás.[4] Al año siguiente, pintó para la Iglesia de Río Grande, la Inmaculada, el Bautismo de Jesús, ánimas y San José y el Niño.[5]

Primer Viaje a España de 1851-1853

Francisco Oller se trasladó a España, donde se matriculó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, allí permaneció de 1851 a 1853, en ese lugar estudió dibujo, color, composición, anatomía humana, perspectiva, teoría del arte y diversas escuelas artísticas, entre otras.[6] En dicha ciudad, Oller tuvo la oportunidad de disfrutar de las obras de Diego Velázquez, en el Museo del Prado, estilo realista que adoptaría e incorporaría en futuras obras.

En el 1851 Oller se encuentra en Madrid ‘vis-à-vis’ con los próceres Román Baldorioty de Castro, José Julián Acosta y Alejandro Tapia y Rivera,[7] con los cuales comparte las mismas ideas y valores patrióticos; los cuales plasmó en sus obras, reflejando la temática social del mundo en que vivía. Al poco tiempo de llegar a Madrid, en el 1851 ocurre el golpe de estado de Carlos Luis Napoleón Bonaparte en Francia (2 de diciembre de 1852), quien más tarde se convierte en el presidente de la república. Este período fue conocido como el Segundo Imperio Francés (ca.1851-1870), régimen político que a lo largo de los años, evolucionó del autoritarismo a la democracia. Sin duda este clima político influenció la ideología liberal de Oller, basado en el lema de la revolución francesa (1789-1799): “liberté, égalité et fraternité.”  Lema que Oller logró presentar es sus dibujos de esclavos y que se discute más adelante.

Regreso a Puerto Rico 1853-1858

Oller regresó a Puerto Rico entre 1853-1858 debido a que su padre se enfermó. Mientras permaneció en Puerto Rico, se incorporó a la actividad artística y participó en la primera Feria de Exposición, auspiciada por la Junta de Comercio y Fomento en 1854, donde expuso dos pinturas: retratos de Santa María la Reina y Don Manuel Paniagua, y un boceto de un Niño dormido.

En el 1855, Oller exhibió su obra Los Romanos de la decadencia en la Exposición Universal de París. En el 1856 participó como protagonista en la ópera Guarionex del músico puertorriqueño, Felipe Gutiérrez, ese mismo año su padre murió. En el 1858 pintó varias obras, como la Reina Nuestra Señora Doña Isabel II, para el nacimiento del príncipe de Asturias, entre muchas otras;[8] más tarde partió para Francia.

Primer Viaje a Francia 1858-1865

Durante esta época Oller pudo haber regresado a España, sin embargo decidió ir a Francia, donde el impresionismo se estaba definiendo. En el 1858 llegó a París, donde establece una amistad con Ramón Emeterio Betances, con quien asistía a actividades culturales.

Por otro lado, en el 1861 Oller impartió clases de dibujo a Paul Cézanne, anécdota escrita por Antoine Guillemet, otro compañero de la época.[9] Para ganarse su “modus vivendi” Oller trabajó como sacristán en una iglesia y como barítono en una compañía de Ópera Italiana.[10] Mientras Oller pasó nueve años en Puerto Rico, el impresionismo continuó desarrollándose en París hasta lograr su cúspide en el 1873.

Desarrollo Artístico 

Entre 1858 y 1859, Oller asistió a cursos en la Academia de Bellas Artes, donde logró  admisión en el taller de Thomas Couture (1815-1879); más tarde entre 1819 y 1877 estudió con Gustave Courbet.[11] En el 1859, Oller asistió a l’Ecole Imperial, la Academia de Bellas Artes y a la Academie Suisse.[12] En esta última, conoció a Camille Pissarro (1830-1903) y vio a sus amigos Claude Monet (1840-1926), Antoine Guillemet (1834-1918) y Armand Guillaumin (1841-1927).

Es de anotar que el pintor compartió con Betances los mismos ideales de justicia social, los cuales manifestó a través de su pintura, mientras que Betances lo hacía a través de sus escritos políticos. Para el 1868, Oller asistió con regularidad al taller de Charles Gabriel Gleyre (1808-1874), pintor quien proveyó su taller a un grupo de pintores como: Claude Monet (1840-1926), Pierre August Renoir (1841-1919), Alfred Sisley (1839-1899), Jean Frédéric Bazille (1841-1870) y Camille Pisarro.[13]

Finales del Siglo XIX

Francisco Oller logró plasmar a través de su pintura obras de paisajes, retratos y bodegones. Para entender a cabalidad la obra de Oller, es necesario el análisis de su obra desde una perspectiva histórica y los valores estéticos de su tiempo. Al analizar la obra de Oller, un gran número de sus pinturas contienen una temática de conciencia social plasmada en el estilo realista e impresionista.  

Por otra parte, Oller presentó las siguientes obras: Las Tinieblas Retrato de Don Cayetano Oller, para consideración en el jurado del Salón de París[14] en 1855. En otoño de 1865, las obras regresaron a Puerto Rico; ese mismo año vendió a los jesuitas la obra Las Tinieblas.[15]   Así también en el 1864 pintó La recolección al estilo impresionista; obra que representa a los campesinos de aquellos tiempos trabajando. Es posible que Oller haya pintado esta obra al igual que Recodo del Lago ese mismo año, como un regalo para Alphonsine Tour, amiga del pintor en Francia.

2. La recolección (ca. 1864) (cat. núm. 2),  cartón 13 ½ x 22 pdas. (34.25 x 56 cms), Colección Privada, Río Piedras, P.R.

Dos años más tarde, Antoine Guillemet le escribió a Oller sobre el desarrollo del impresionismo en París. Nuestro pintor le respondió a Guillemet manifestando su interés en que las obras La negra mendiga y Retrato de Bascarans, fueran inscritas en el Salón de París 1866, año en que regresó a Puerto Rico y fundó la escuela de dibujo Salón de Washington. En dicha escuela transmitió en sus alumnos las características de patriota y artista; al igual que redactó un manual sobre el uso de la pintura.

Poco tiempo después contrajo nupcias con la señorita Isabel Tinageno de la Escalera, quien lo inspiró a pintar la Santa Cecilia destinada para la Iglesia Católica de Coamo;[16] más tarde, tuvo dos hijas, Georgina y Mercedes. Para este tiempo, Oller estableció su hogar y taller en la casa de don José Campeche (1751-1809), en la calle del Sol esquina Cruz,[17] del Viejo San Juan. Finalmente, en el 1868 participó en una Exposición de la Sociedad Económica, donde exhibió Santa María la Reina Doña Isabel II y Santa Cecilia entre otras.

Conciencia Social a través del Arte

El momento histórico en que Oller regresó a Puerto Rico en el 1866, se encuentra con un mundo en donde aún permanecía la esclavitud y por ende el prejuicio racial, social y económico. Mientras en Francia se iban plasmando los valores de solidaridad e igualdad en Puerto Rico, en pleno siglo XIX, perduraba la disparidad racial y de clases.

Como resultado de esta injusticia, Oller desarrolló un arte que transmitió una filosofía moral abogando por las injusticias que recibían los esclavos. Como consecuencia, el pintor se unió a la lucha abolicionista en Puerto Rico, la cual fue otorgada en el 1873. A continuación se presentan los siguientes dibujos a pluma, donde habrá una explicación de los mismos: Un boca abajo I (ca. 1866-67), Un boca abajo II (ca. 1866-67) y La recompensa de la nodriza (ca. 1866-67). Estos dibujos exponen una crítica social a la esclavitud.

3. Un boca abajo I (ca.1866-67), croquis a la pluma. Perteneció a doña Georgina Oller, San Juan, P.R., Paradero desconocido.

4. Un boca abajo II (ca.1866-67), croquis a la pluma. Perteneció a doña Georgina Oller, San Juan, P.R., Paradero desconocido.

Un boca abajo (1868) describe de forma explícita los maltratos e injusticias a lo que se sometía a los esclavos en Puerto Rico. Oller envío ‘Un boca abajo al Salón de París en 1869, pero el dibujo no se exhibió porque el jurado de la Exposición consideró que la obra era ofensiva para España.’[18] Sin embargo, se sabe que esta obra se expuso en otro lugar de París causando gran sensación; aunque no se sabe exactamente cuando esto ocurrió. Así también la llevó consigo en un segundo viaje a París en 1874.[19]

5. La recompensa de la nodriza (ca. 1866-67),  croquis a la pluma. Perteneció a doña Georgina Oller, San Juan, P.R., Paradero desconocido.

Una madre esclava, representa a la madre esclava siendo maltratada por toda familia del amo. En este dibujo se ve la hija entregando el látigo a sus padres, y al padre halándole la cabeza a la esclava. Este dibujo representa los maltratos que sufrían los esclavos y la conducta aprendida del racismo. La obra también se conoció con el nombre de La recompensa de la nodriza.[20] Otros cuadros de esta época son: El castigo del negro enamorado, Un pesetero, El almuerzo del pobre, El almuerzo del rico, El picapedrero, La mulata Pancha, La negra méndiga (con subtítulo de Libre a los sesenta años).[21] Esta última fue creada por Oller como protesta a las disposiciones de la Ley Moret,[22] la cual les concedería la libertad a los esclavos una vez estos cumplieran dicha edad, proclamando que la libertad a los sesenta años era inexistente. Esta obra fue aceptada en la Exposición Universal de París de 1867. España aprobó la ley Moret de 4 de julio de 1870.[23]

Oller continuó con su deseo de crear conciencia social a través del arte con su escuela pública de dibujo, Salón Washington, nombre que otorgó en carácter y espíritu revolucionario. En 1868 anunció que la escuela era gratis y libre para todos los que quisieran asistir, hombres y mujeres. De esta manera, Oller hacía hincapié en la filosofía: ‘Las naciones se engrandecen cuando las naciones se instruyen.’[24]

Oller y Cézanne

Oller regresó a París en el 1858, dos años después conoció a Cézanne en la Academia de Jules Suisse. El estilo artístico de Cézanne más que dibujar era pintar geometría y estructura, estilo al que Oller le interesaba, ya que él era un especialista en geometría y perspectiva.

Para el año 1873, Oller envío sus pinturas a los salones de la Sociedad Económica en París y publicó su libro sobre perspectiva. Mientras vivía en Europa viajó por los países nórdicos, también viajó a Italia y luego regresó a Madrid, donde permaneció de 1873 a 1883 antes de regresar a Puerto Rico. Hizo su segundo viaje a Francia en el 1873, donde participó en la Exposición Universal de Viena. Ese mismo año hizo su segundo viaje a Francia. 

Regresó a España en el 1877, donde exhibió en el 1883 El Palacio de Alcañices, a la cual los reyes asistieron. Oller pintó la Batalla de Treviño para la casa real de 1877-1878. Probablemente esta pintura fue influenciada por el estilo de Francisco Goya[25] y Diego Velázquez[26], quienes pintaban en un estilo realista.[27]

Entre el 1880 y 1883 Oller pintó paisajes y jíbaros puertorriqueños como los siguientes: y Una jíbara y Un jíbaro.

6. Una jíbara (ca. 1880-1883),  lienzo 11 1/8 x 8 3/8 pdas. (28 x 21 cms.). Perteneció a don Jorge Ortiz Murias, San Juan, P.R. Propiedad de colección privada, Río Piedras, P.R.

7. Un jíbaro (ca. 1880-1883), lienzo 11 1/8 x 8 3/8 pdas. (28 x 21 cms.) Exposición en La Correspondencia de España, Madrid, 1883. Perteneció a don Jorge Ortíz Murias, San Juan, P.R. Propiedad de colección privada, Río Piedras, P.R.

Cuando Oller regresó a Puerto Rico en el 1884, trabajó temas del ámbito social y político en Puerto Rico con el estilo realista. Oller dijo: “el artista como el literato, debe ser de su época, de su región, si no quiere ser olvidado”. Para Oller el arte podía ser un medio a través del cual se educa y se exponen los problemas sociales de la época. Bajo este paradigma es que Oller decide pintar El Velorio, cuadro que representa la problemática social del Puerto Rico en el siglo XIX, más tarde esta obra fue llevada a Cuba y a París. La clase trabajadora vivía en la miseria, las casas se construían de madera y paja; carecían de muebles y camas,  higiene, productos para la salud, falta de calzado y vestimenta apropiada. Había una alta incidencia de enfermedades como: disentería, anemia y tuberculosis con un alto nivel de mortalidad. El sueldo de los trabajadores era muy bajo para que estos tuvieran una buena calidad de vida. La fuerza laboral eran los campesinos y trabajadores. Las cosechas tenían tiempo muerto. Se producía café, tabaco y azúcar.  

Por otro lado, en París, Oller se desarrolló en el estilo impresionista que logró plasmar en sus pinturas de los alrededores de París y la sociedad francesa burguesa. Más tarde pintó a los campesinos puertorriqueños de una manera romántica. El cuadro El Velorio de Oller, es una obra que educa al pueblo y sitúa al observador en un periodo histórico en Puerto Rico. Oller fue profesor de la Universidad de Puerto Rico en el 1903, a la cual en aquel momento se le llamaba la Escuela Normal.[28]

8. Escuela Normal de la Universidad de Puerto Rico 1903, cuando Oller era profesor.

El Velorio

9. Francisco Oller, El Velorio, ca. 1893, Museo de Historia y Antropología, Arte de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras.

Francisco Oller pintó ‘El Velorio’ en la finca Elzaburu en Carolina, donde pintó la mayor parte de sus personajes basados en personas que conoció a lo largo de su vida. [29] Su obra final mide ocho pies y diez pulgadas de alto, por trece pies y seis pulgadas de ancho.[30] La celebración del “velorio de angelito” es un ritual cristiano que se ha celebrado desde la antigua Europa, en España y se trajo a América con la llegada de los colonos. Este ritual se hacía cuando los niños morían entre los seis, siete u ocho años. Se hacía una fiesta en la que  se cantaba y bailaba, ya que este pasaba directamente al cielo, a una vida eterna en el paraíso. Cuando el niño(a) que moría era blanco(a) se le refería como “velorio de angelito’; si el (la) niño(a) era negro(a) se le refería como “baquiné (baquiní)”, ya que este ritual era practicado por los descendientes de los esclavos, quienes habían heredado dichas creencias religiosas de sus antepasados africanos. De esta manera es posible que esta práctica religiosa se haya celebrado tanto en Europa como en África.  

La figura central del cuadro es un viejo de raza negra, vestido como un vagabundo, este se queda mirando fijamente al niño, probablemente pensando que el niño muerto es libre, mientras que él vivió bajo la esclavitud. Al otro lado de la mesa está el cura, quien mira hacia arriba donde está un cerdo ensartado, como si este estuviese remplazando la cruz de Jesucristo;”[31] esta escena representa una crítica hacia la iglesia. “Al lado derecho de la obra sirven de modelo los hermanos gemelos don José y don Pedro Elzaburu, Pepe y Perico.”[32]

“La madre del niño fallecido es la señora al lado derecho del cura con un pañuelo en la cabeza ofreciéndole una copa de vino al cura. La modelo de la madre del niño es el ama de llaves de la familia Elzaburu. A la extrema derecha del cuadro está un viejo que podría ser el abuelo del niño. Este modelo podría ser el capataz de los Elzaburu. La mujer vestida en un traje elegante era Georgina Oller, la madre de la nieta del pintor. Además se encuentra el perrito lanudo de Oller llamado Totó.”[33]

En el lado izquierdo del cuadro está un grupo de jíbaros puertorriqueños con su vestimenta tradicional y un jíbaro tocando el “seis chorreao” En la parte de enfrente del cuadro hay unos niños en el suelo que aparentan haberse caído al ser tumbados por un gran perro en el centro de la sala. 

La casa de madera donde se lleva a cabo la escena es una casa rústica de campo, adornada con muebles y objetos típicos. Arriba de la puerta, a la mano izquierda, está colocada una cruz como elemento religioso. El velorio representa una época histórica en Puerto Rico, como la estreches económica de la clase pobre, y las injusticias sociales. Los objetos en la obra son elementos que sitúan al observador en un tiempo y espacio. Estos elementos son barajas, güiros, músicos, encajes, flores, animales, y los diversos personajes con sus vestimentas y características. Es a través de esta obra maestra que Oller logra representar su respeto y aprecio por los campesinos y el costumbrismo. 

La Escuela del Maestro Rafael Cordero

La escuela del Maestro Rafael Cordero (1892) presenta al maestro Rafael Cordero enseñando de forma gratuita a los niños de San Juan, aunque su oficio era zapatero y tabaquero. Entre ellos están los pequeños: Alejandro Tapia y Rivera, José Julián Acosta y Manuel Elzaburu entre otros.[34]

10. La escuela del maestro Rafael Cordero (1892), lienzo 39 1/2 x 63 1/2 pdas. (1 m 1/2 cm. x 1 m. 61 cms.) Colección Ateneo Puertorriqueño, San Juan, P.R.

El Último Viaje de Oller a Europa (1895)

Oller hizo su último viaje a Europa en el 1895 con la intención de presentar El Velorio en el Salón de Paris ese mismo año. En su viaje rumbo a España pasa por la Habana, donde logró exhibir El Velorio. Para este mismo tiempo, Oller tenía la intensión de inscribir dicha obra en el Salón de París, pero no pudo, ya que esta llegó tarde. Durante este viaje, Oller visitó a su amigos Camille Pissarro en Eragny y a Paul Cézanne en Aix-en-Provence; regresó a París para el 1896 y en julio de ese mismo año le dice adiós a su experiencia francesa, cual fue gran parte de su vida artística, a sus queridos amigos y Alphonsine, una amiga; finalmente llegó a Puerto Rico en agosto de ese mismo año.

En el 1898 Oller fundó una Academia de Dibujo y Pintura en la calle de la Fortaleza, en San Juan. En el 1900 intentó regresar a París para ingresar en la Exposición Internacional, pero para entonces, Puerto Rico había pasado a ser territorio estadounidense. Aunque Oller le escribió una carta formal presentándose al Honorable John Hay, Secretario de Estado en Washington D.C.[35], sus intentos fueron inútiles, ya que este le respondió que ya habían seleccionado los artistas elegidos a representar dicha nación.

Oller Maestro de Paul Cézanne 

Para finales del siglo XIX, Jean Baptiste Antonie Guillemet (1843-1918) le dirige una carta a Oller donde le menciona: ¡“Que mucho a progresado tu estudiante, esta irreconocible”![36] Durante su estadía en la casa del doctor Aguiar, en Aix, Cézanne le remite una carta a Oller el 5 de julio de 1895 en los siguientes términos: “Señor el tono autoritario que usted adopta desde hace algún tiempo cuando se dirige a mí, y la forma un poco demasiado altiva que se ha permitido emplear conmigo en el momento de su partido, no son de mi agrado. Estoy resuelto a no recibirlo a usted en la casa de mi padre. Las lecciones que usted se permite darme habrán producido así todos sus frutos. De manera que adiós, P. Cézanne.”[37] Esta carta evidencia que Oller fue maestro de dibujo y pintura Paul Cézanne. Dato no muy conocido, cual merece ser investigado con mas profundidad.

Bodegones

Las Pinturas de bodegones de Oller en el 1900 representan frutas tropicales de Puerto Rico como: higüeras, mangos, guineos, plátanos y aguacate.

11. Higüeras y machete, tabla 16 x 42 pdas. 40.5 x 1.07 m, Colección Ángelo Paniagua, Río Piedras, P.R.

12. Frutas, Lienzo 18 1/2 x 28 1/2 pdas. (47 x 72.5 cms.), Museo de Antropología, Historia y Arte, Universidad de Puerto Rico.

La Escuela Normal de la Universidad de Puerto Rico se fundó en 1901, pero no fue hasta el 1902 que Oller impartió clases de arte como profesor y pudo hacer de este su ‘modus vivendi’. También impartió clases de pintura y dibujo de 1907-1908 en la escuela pública. Es durante este tiempo que Oller quiso fundar un museo. Lamentablemente este proyecto no pudo concretizarse, no obstante en el 1889, había logrado fundar la escuela de arte para señoritas en el Ateneo Puertorriqueño y en el 1898 fundó la Academia de Dibujo y Pintura en la calle Fortaleza en San Juan. En el 1907 recibió nombramiento de maestro de dibujo para enseñar en las escuelas públicas de Puerto Rico. En el 1908, su sobrino, don Ángel Paniagua, le gestionó una pensión que fue denegada, ya que el comisionado de instrucción cuestionó la legalidad de su certificación como maestro. Sus dificultades continuaron hasta el 1910, cuando Mr. Edwin G. Dexter, Comisionado de Instrucción Pública, le garantizó trabajo. Por último, en el 1916 renovó la solicitud de pensión ante la Asamblea Legislativa, pero esta fue denegada. Francisco Oller falleció en Santurce el 17 de mayo de 1917, a los ochenta y cuatro años. 

Conclusión

La vasta obra artística de Francisco Oller contribuyó a engrandecer y diseminar la cultura puertorriqueña tanto en Puerto Rico como en el ámbito internacional. Oller estuvo al lado de sus contemporáneos y amigos Camille Pissarro, Paul Cézanne, y Ramón Emeterio Betances, entre otros. A través de su obra logró plasmar la cultura puertorriqueña y la crítica social de la época en que vivía. El pintor escogió el estilo impresionista para presentar temas culturales y realistas para los aspectos sociales.

A finales del  siglo XIX Puerto Rico se hallaba divido por clases sociales, donde del diez a dieciséis por ciento de la población era letrada y se había abolido la esclavitud. Con su obra, El Velorio (1893), nuestro pintor logró hacer una pintura costumbrista. Pocos años después ocurre la Guerra Hispanoamericana en la que España pierde sus últimas colonias en el Caribe. Siendo así, Puerto Rico pasa de ser colonia española, a ser un territorio estadunidense bajo el Tratado de París en el 1898.

El tiempo que Oller vivió bajo el gobierno de Estado Unidos era una época de inestabilidad política y social, hasta que el Congreso de los Estados Unidos pasó la Ley Foraker en el 1900, para estabilizar el gobierno, seguido por la Ley Jones en el 1917, otorgándole la ciudadanía americana a los puertorriqueños. Ese mismo año Oller murió, después de haber vivido bajo el régimen español y americano.     


[1] Delgado Mercado, Osiris (1993). Francisco Oller y Cestero (1833-1917). San Juan: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe., p.1.

[2] Ibid.,p.9.

[3] Ibid., p.11.

[4] Ibid.,p.13.

[5] Ibid.,p.13

[6] Ibid., p.14.

[7] Ibid., p.14.

[8] Ibid, p.17.

[9] Ibid.,p.66.

[10] Ibid., p.21.

[11] Ibid., 20-21.

[12] Ibid., 21.

[13] Ibid., 29.

[14] El Salón de París fue el evento artístico  más celebrado del mundo en los siglos XVIII y XIX.  

[15] Ibid., 38.

[16] Ibid., 44.

[17] Ibid., 46.

[18] Ibid., 49. (Nota: 80. Zequeira, J. de: El Velorio. Cuadro de costumbres puertorriqueñas por F. Oller. Estudio crítico. Puerto Rico, 1894, p.2.

[19] Ibid., 49.  

[20] Ibid, 50.

[21] Ibid., 50.

[22] Ibid., 51. La Ley Moret fue aprobada en España el 4 de julio de 1870.

[23] Ibid., 51.

[24] Ibid., 52.

[25] (1746-1828). Francisco Goya fue un pintor y grabador español.

[26] (1599-1660). Diego Velázquez fue un pintor español, quien pintó en el estilo barroco.

[27] Ibid., 68.

[28] Ibid., 70. (ver texto de Collazo Schwarz, Ángel)

[29] Delgado Mercado, Osiris (1993). Francisco Oller y Cestero (1833-1917). San Juan: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe., p.90. (Nota 159. Información personal del historiador don Rafael W. Ramírez a Osiris.)  

[30] Ibid., 90.

[31] Ibid., 93.

[32] Ibid., 93 (Nota 167. Información suministrada a Osiris Delgado por don Rafael W. Ramírez, alumno de Oller en la Normal. Igual respecto a otros personajes.

[33] Ibid., 93.

[34] Ibid., 104.

[35] Ibid.,125.

[36] Ibid., 215. Colección Ángelo Paniagua… Carta de Guillemet dirigida a Oller 4 y 12 de septiembre de 1866.

[37] Ibid., 115. Referencia: Cézanne, Paul: Correspondencia. Ed. John Rewald. Buenos Aires, 1948, 215. También en Perruchot, H,: Vida de Cézanne, p.285. 

Ángel Collazo Schwarz. Voces de la cultura, volumen 3. Testimonios sobre personajes, cultura, instituciones y eventos históricos en Puerto Rico y el Caribe.  Programa: ‘Oller en Europa,’ por Haydee Venegas, p.58-71. San Juan: Fundación Voz del Centro, Inc., 2008.

Osiris Delgado Mercado. (1993). Francisco Oller y Cestero (1833-1917). San Juan: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe, 1983. 

Pinturas y Paisajes

Esta información proviene del texto de Osiris Delgado Mercado. (1993). Francisco Oller y Cestero (1833-1917). San Juan: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe, 1983. 

Cat. Núm.

1. Autorretrato

Lienzo 23 ½ x 19 5/8 pdas. (59.6 x 49.8 cms.)

Leyenda: “A mi querido sobrino y ahijado Ángel Panigua./ f. Oller Madrid, 1880.”

Exposición en La Correspondencia de España, Madrid, 1883.

Exposición José Campeche y Francisco Oller” en el Ateneo Puertorriqueño, 1940, núm. 9

Exposición “Francisco Oller” en la Universidad de Puerto Rico, Sala de Exhibiciones, anexo Baldorioty, abril de 1948. Núm 2.

Exposición en la Universidad de Puerto Rico, Museo de Antropología, Historia y Arte, junio-agosto de 1959. Núm. 20.

Perteneció a don Ángel Paniagua, San Juan, Puerto Rico.

Propiedad de don Ángelo Paniagua, Río Piedras, Puerto Rico.

2. La recolección

Cartón 13 ½ x 22 pdas. (34.25 x 56 cms.) Fdo. “f. Oller” pintado en Francia ca. 1864.

Probablemente perteneció a Alphonsine Tour, amiga del pintor, de quien debió pasar a un sobrino-nieto del mismo apellido en la ciudad de Les-Mans. Al morir este lo obtuvo en 1960 un anticuario de París conjuntamente con Recodo del Lago.

Propiedad de coleccionista particular, Río Piedras, Puerto Rico.

3. Un boca abajo I

Con muchedumbre. Croquis a pluma. ca. 1866-67.

Perteneció a doña Georgina Oller, San Juan, Puerto Rico paradero desconocido.

4. Un boca abajo II

Con dos figuras. Croquis a pluma. Ca. 1866-67.

Perteneció a doña Georgina Oller, San Juan Puerto Rico. Paradero desconocido.

5. Una madre esclava o La recompensa de la nodriza

Lienzo, ca. 1866-72. Paradero desconocido.

6. Una jíbara

Lienzo 11 1/8 x 8 3/8 pdas. (28 x 21 cms.) Fcdo. “Oller”. Ca. 1880-83.

Exposición en La Correspondencia de España, Madrid, 1883.

Perteneció a do Jorge Ortiz Murias, San Juan, Puerto Rico.

Propiedad: colección privada, Río Piedras, Puerto Rico.

7. Un Jíbaro

Lienzo 11 1/8 x 8 3/8 pdas. (28 x 21 cms.) Fdo. “Oller” ca. 1880-83.

Perteneció a don Jorge Ortiz Murias, San Juan, Puerto Rico.

8. Escuela Normal de la Universidad de Puerto Rico 1903, cuando Oller era profesor, p.133.

9. El Velorio o El velorio de angelito

Lienzo 8 pies 10 pdas. X 13 pies 6 pdas. (269.5 x 412 cms.)

Fdo. “F. Oller, 1893.

Exposición del Cuarto Centenario del Descubrimiento de la Isla, Palacio de Santurce, 1893.

Exposición de la Habana, Cuba, 1895.

Exposición en París, Francia, 1895.

“Primera Exhibición de Arte e Historia Puertorriqueña” en la Universidad de Puerto Rico Edificio Baldorioty, mayo 1920

“Exhibición de Pintura Restaurada de la Colección Degetau” en la Universidad de Puerto Rico Sala de Asambleas, 19 de mayo de 1935.

Exposición “Francisco Oller” en la Universidad de Puerto Rico, Sala de Exhibiciones, Anexo Baldorioty, abril de 1948.

Exposición en la Universidad de Puerto Rico, Museo de Antropología, Historia y Arte, junio – agosto de 1959.

Paradero entre 1896 y 1915: Biblioteca Insular, San Juan, P.R. Desde 1915 en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras.

Restaurado parcialmente hacia 1915 probablemente por Fernando Díaz McKenna. En 1935 por Franz Howanietz. En 1983 por Anton j. Konrad.

Propiedad del Museo de Antropología, Historia y Arte de la Universidad de Puerto Rico.

10. La escuela del maestro Rafael Cordero (1892)

Lienzo 39 1/2 x 63 ½ pdas/ (100.5 cms. X 161 cms.)

Fcdo. “f. Oller”. 1892

Restaurado en 1949 por Osiris Delgado.

Exposición el Cuarto Centenario del Descubrimiento de la Isla, Palacio de Santurce, 1893.

Exposición “Francisco Oller” en la Universidad de Puerto Rico, Sal de Exhibiciones, Anexo Baldorioty , abril de 1948., Núm. 30.

Exposición: The Art Heritage of Puerto Rico, Metropolitan Museum of Art, New York, 1973.

Propiedad del Ateneo Puertorriqueño San Juan, Puerto Rico.

11. Higueras y machete

Tabla  16 x 42 pdas. (40.5 x 107 cms)

Fdo. “f. Oller. Puerto Rico.”

Exposición en la Universidad de Puerto Rico, Museo de Antropología, Historia y Arte, junio-agosto de 1959, Num.9.

Propiedad de don Ángelo Paniagua, Río Piedras, P.R.

12. Frutas

Lienzo 18 ½ x 28  ½ pdas. (47 x 72.5 cms.). Fdo. “f. Oller.”

Restaurado por Julio Llort

Perteneció a doña Carmen Rosa Paniagua, San Juan, P.R.  

Propiedad del Museo de Antropología, Historia y Arte de la Universidad de Puerto Rico.


[1] Delgado Mercado, Osiris (1993). Francisco Oller y Cestero (1833-1917). San Juan: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe., p.1.

[2] Ibid.,p.9.

[3] Ibid., p.11.

[4] Ibid.,p.13.

[5] Ibid.,p.13

[6] Ibid., p.14.

[7] Ibid., p.14.

[8] Ibid, p.17.

[9] Ibid.,p.66.

[10] Ibid., p.21.

[11] Ibid., 20-21.

[12] Ibid., 21.

[13] Ibid., 29.

[14] El Salón de París fue el evento artístico  más celebrado del mundo en los siglos XVIII y XIX.  

[15] Ibid., 38.

[16] Ibid., 44.

[17] Ibid., 46.

[18] Ibid., 49. (Nota: 80. Zequeira, J. de: El Velorio. Cuadro de costumbres puertorriqueñas por F. Oller. Estudio crítico. Puerto Rico, 1894, p.2.

[19] Ibid., 49.  

[20] Ibid, 50.

[21] Ibid., 50.

[22] Ibid., 51. La Ley Moret fue aprobada en España el 4 de julio de 1870.

[23] Ibid., 51.

[24] Ibid., 52.

[25] (1746-1828). Francisco Goya fue un pintor y grabador español.

[26] (1599-1660). Diego Velázquez fue un pintor español, quien pintó en el estilo barroco.

[27] Ibid., 68.

[28] Ibid., 70. (ver texto de Collazo Schwarz, Ángel)

[29] Delgado Mercado, Osiris (1993). Francisco Oller y Cestero (1833-1917). San Juan: Centro de Estudios Superiores de Puerto Rico y el Caribe., p.90. (Nota 159. Información personal del historiador don Rafael W. Ramírez a Osiris.)  

[30] Ibid., 90.

[31] Ibid., 93.

[32] Ibid., 93 (Nota 167. Información suministrada a Osiris Delgado por don Rafael W. Ramírez, alumno de Oller en la Normal. Igual respecto a otros personajes.

[33] Ibid., 93.

[34] Ibid., 104.

[35] Ibid.,125.

[36] Ibid., 215. Colección Ángelo Paniagua… Carta de Guillemet dirigida a Oller 4 y 12 de septiembre de 1866.

[37] Ibid., 115. Referencia: Cézanne, Paul: Correspondencia. Ed. John Rewald. Buenos Aires, 1948, 215. También en Perruchot, H,: Vida de Cézanne, p.285. 

Editor: 
Umbral

Ramón Emeterio Betances

Resumen: 

Ramón Emeterio Betances nació en el pueblo de Cabo Rojo, Puerto Rico, el 8 de abril de 1827. Sus padres fueron don Felipe Betances, de nacionalidad dominicana, María del Carmen Alacán, puertorriqueña. En 1837, falleció la madre de Betances y poco tiempo después este partió rumbo a Toulouse, Francia; en cuya ciudad permaneció hasta terminar su bachillerato en letras y en ciencias, desde  1846 hasta 1848, respectivamente.

Texto completo: 

Ramón Emeterio Betances nació en el pueblo de Cabo Rojo, Puerto Rico, el 8 de abril de 1827. Sus padres fueron don Felipe Betances, de nacionalidad dominicana,  María del Carmen Alacán, puertorriqueña. En 1837, falleció la madre de Betances y poco tiempo después este partió rumbo a Toulouse, Francia; en cuya ciudad permaneció hasta terminar su bachillerato en letras y en ciencias, desde  1846 hasta 1848, respectivamente.

Betances y sus inicios independentistas      

Betances regresó de visita a la Isla en 1848, tiempo en el que se preparaba para ingresar a la Facultad de Medicina en Paris. Por aquel entonces, gobernaba en Puerto Rico el general don Juan Prim Prats y la ley en la Isla era aplicada muy severamente cuando se trataba de disidentes. Es también en ese periodo que Don Felipe Betances tuvo que probar su limpieza de sangre por medio de una serie de peripecias jurídica-legales para probar la “blancura” de la familia Betances.

En el viaje de regreso a Francia, Betances conoció a Segundo Ruiz Belvis. Una vez en Paris y en compañía de ilustres puertorriqueños como por ejemplo, José Julián Acosta y Román Baldorioty de Castro emprendió un proyecto, que consistió en recolectar la mayor cantidad de datos y documentos históricos sobre Puerto Rico, que tenía como fin último, según ellos, devolver el pasado a su patria. Este trabajo culminó en 1851 con la creación de la Biblioteca Histórica de Puerto Rico, que para ese entonces se llamaba Isla de San Juan Bautista.

Recopilar datos históricos, a fin de recuperar algo de la herencia cultural del pasado, fue importante para estos intelectuales. Sin embargo, ese grupo de intelectuales, entre los cuales estaba el joven Betances,  prestaron gran importancia a la cuestión esclavista. Es importante aclarar que José Julián Acosta es de tendencia reformista asimilista, Baldorioty tenía tendencias autonomistas, y finalmente el dúo Ruiz Belvis-Betances tenía tendencias separatistas. La mayoría de ellos, con distintas posiciones políticas, estaban de acuerdo en cuanto al tema esclavista.

Un poco antes que  Betances apareciera en escena, personas como José Julián Acosta ya habían trabajado el pos de la abolición de la esclavitud. Acosta, al término de sus estudios en 1853, vino a Puerto Rico recorriendo gran parte de las haciendas del área oeste, con una premisa que establecía que el jíbaro bien pagado podía también refinar azúcar de igual manera que el africano esclavo.

En 1855, Betances terminó la carrera de medicina, pero no es hasta el 15 de abril de 1856 que toma la reválida ante la Subdelegación de Medicina y Cirugía de Puerto Rico. Sufrió la enfermedad de cólera lo que lo obligó a estar ausente de la vida pública. Retomó su activismo político en 1858 cuando, según se dice, comenzó a fundar las sociedades secretas abolicionistas. Por un lado, tenían el objetivo liberar a los recién nacidos y por el otro, hacer escapar a las islas cercanas a otros tantos esclavos.  Finalmente esta sospecha, entre otras, fueron la causa de su primer destierro ordenado por el general don Fernando Cotoner (1857-1860), Conde de la Cenia.

Lucha Franca por la abolición de la esclavitud

Dicho destierro lo llevó nuevamente a Francia, esta vez lo acompañó su amigo José Francisco Basora. En esa época, su novia y prima enfermó de fiebre tifoidea, y falleció faltando catorce días para la boda. Este acontecimiento hizo que Betances desapareciera de la vida pública, una vez más.

La reincorporación de la  República Dominicana a España en 1861 desató un nuevo conflicto que terminó definitivamente con la ocupación española (1863-1865).  Esta guerra interna fue vital para que Betances entrara en la lucha, no solamente la independencia de los países antillanos, sino también por la abolición de la esclavitud; pues para Betances, independencia y abolición eran hermanas.

La reincorporación de República Dominicana a la metrópoli española en 1961, fue interpretada como la falta de autoridad antillana criolla para atender sus propios asuntos. Sin embargo, República Dominicana ya había abolido la esclavitud en el pasado (1854); por lo tanto, España debía establecer  una legislación para una sociedad en donde no existía la esclavitud, pues este era un nuevo marco social.

También hay que recordar que en Estados Unidos, los estados del Sur, se habían rendido (1865) dando la posibilidad de liberación y abolición de la esclavitud. Este acontecimiento dejaba a España y  Portugal como las únicas naciones que mantenían la esclavitud en Brasil y las antillas respectivamente.

Estos hechos fueron de vital importancia para el cambio de actitud del gobierno español. Fue así que el Ministerio de Ultramar convocó, por medio de la Gaceta Oficial, a finales de 1865 la apertura de información sobre las bases en que debían estar asentadas las leyes con las que se gobernaría Cuba y Puerto Rico, sociedades todavía esclavistas. Betances, por razones estratégicas, prefirió que Ruiz Belvis fuera uno de los delegados y no él  mismo, ante el Ministerio de Ultramar.

El 19 de octubre de 1866 salió finalmente el decreto que citaba a los delegados a Madrid. El Ministro de Ultramar, don Alejandro de Castro, expidió dicho decreto. Ruiz Belvis, entre otros, tomaron la palabra el 6 de noviembre del mismo año. Pero no fue sino hasta el 10 de abril de 1867 que Ruiz Belvis y Francisco Mariano Quiñones hicieron su primera presentación de informe. Dicho informe medularmente habló del pedido  de abolición de la esclavitud con o sin indemnización. Es importante mencionar, que los argumentos que se expusieron en estos informes fueron desde lo puramente social y económico, hasta lo moral-religioso. 

El Ministro de Ultramar, en ese momento, don Alejandro Castro despidió a los comisionados con la promesa de reformas, el 28 de abril de 1867. Sin embargo, ya a finales del año anterior (1866) el Capitán General José María Marchessi había puesto bajo vigilancia en Puerto Rico a todos aquellos que,  según consideraba, no tenían afinidad con el régimen. Una vez más se incumplieron las promesas de la metrópolis.

A la llegada de los comisionados a Puerto Rico, entablaron conversación con los que se habían quedado en la Isla; es en ese momento en el que Betances y algunos otros terminan por rechazar cualquier trato con la metrópoli. También hay que aclarar que no todos estuvieron de acuerdo con ese rechazo; por ejemplo, José Julián Acosta creía en el estado de derecho español y, por lo tanto, no deseaba una guerra con la metrópolis, por considerar que lo único que se lograría sería fundar una república sobre las cenizas de muchos muertos.

El 7 de junio de 1867 ocurrió un motín en la guarnición militar capitalina por haber sido excluidos de un decreto real que sólo arropaba a los militares en España, no así en las Antillas. Eso provocó que Betances y Ruiz Belvis fueran desterrados, pero estos no se presentaron el 10 de julio para ser desterrados. Tiempo después, ambos llegaron a Nueva York para ponerse en contacto con los cubanos y puertorriqueños revolucionarios desde allí, por un corto periodo, y lucharon por liberar al pueblo antillano, tanto de la esclavitud como por su independencia.

Betances y Belvis se separaron el 22 de agosto; el primero se quedó en el caribe para organizar los comités revolucionarios y Belvis tuvo como destino Chile. Betances se quedó en San Tomas, sin embargo, siempre estuvo en constante movimiento, ya en 1869 el general don Laureano Zans logró que expulsaran a Betances de San Tomas. Literariamente, a ese periodo pertenece la obra: Los diez mandamientos de los hombres libres que está fechada en noviembre de 1867.

A finales de 1867, Ruiz Belvis falleció en Chile. Betances había perdido una ayuda valiosa en la lucha revolucionaria. Sin la ayuda de Ruiz Belvis, Betances llegó a Santo Domingo a principios de septiembre de 1867. En el periodo que comprende desde enero hasta abril de 1868, Betances preparó un levantamiento en Puerto Rico. Esto aconteció entre continuos viajes a San Tomas y Santo Domingo, entre los cuales hizo circular armas, municiones e incluso proclamas.

El ataque estaba preparado para el 29 de septiembre de 1868; pero, una indiscreta conversación entre dos independentistas levantó sospechas, y provocó allanamientos en algunas residencias, esto a su vez provocó que descubrieran el plan revolucionario.

El levantamiento se adelantó para el 23 de septiembre de 1868; Betances no llegó a tiempo a la Isla con las armas y mucho menos para dirigir las acciones militares, sin él, el ataque ocurrió; entraron por la mañana a Lares con unas pocas municiones y provisiones, tomaron el ayuntamiento e inmediatamente nombraron un gobierno provisional, prosiguieron hacia San Sebastián en donde se encontraron el ejercito español, que después de algunas horas de combate hizo retroceder a los rebeldes y así terminó ese capítulo de la historia para los revolucionarios.

Nueva York y Paris

Después del fallido levantamiento, Betances, volcó todo su esfuerzo a favor de la independencia de Cuba. Ahora habiéndose establecido en Nueva York, se encontró con un grupo revolucionario activo, estos mantenían el periódico: La revolución de Cuba y Puerto Rico; Betances colaboraba continuamente escribiendo artículos, en los cuales señalaba todas aquellas problemáticas que, según él, hacían del gobierno español, uno equívoco. A ese periodo, también pertenece su traducción del discurso de Wendell Phillips, sobre la vida del haitiano Toussaint L’Ouverture.

Ya para el 1 de diciembre de 1870, Betances escribió a los republicanos de Cuba y Puerto Rico, en favor de la abolición, teniendo como punto de partida un personaje negro y sus aportes, como lo es Alejandro Petion; Betances resaltó la ayuda que Petion había brindado a Simón Bolívar en algunas luchas revolucionarias en Sudamérica.

En un principio, Betances creía que Estados Unidos podría ayudar en la liberación de las Antillas, poco después se le informó que el objetivo final de toda ayuda por parte de los Estados Unidos tenía como fin último la anexión. Fruto de ese desengaño, Betances renunció a sus derechos de ciudadano estadounidense, y por algún tiempo radicó en Haití. Desde Haití, escribió varios folletos, algunos de los cuales lograron infiltrarse en Puerto Rico. Un ejemplo de ello, fue la proclama dirigida a los Borincanos, fechada el 11 de marzo de 1871 en donde advertía a los liberales no desmayar sobre sus ideales y animaba a la perseverancia de pensamiento político.

El 24 de diciembre de 1872, el nuevo Ministro de Ultramar, don Tomás María Mosquera presentó un proyecto de ley, en el que se preveía la abolición de la esclavitud en Puerto Rico. Sin embargo, Betances ya radicado en Paris, escribió sobre las verdaderas razones para la abolición. Según Betances, la ley que abolía la esclavitud promulgada por España obedecía a presiones de las grandes potencias económicas, tanto de Europa como de América; no así al reconocimiento del derecho inalienable de libertad que tenía el esclavo.

La ley que finalmente abolía la esclavitud en Puerto Rico se aprobó el 22 de marzo de 1873. La noticia fue recibida con alegría por quienes ahora, eran libertos. En este momento, Betances centró su atención en la abolición de la esclavitud en Cuba. Para ello se ocupó de escribir y a traducir distintos artículos dirigidos por un lado a aclarar y por otro a informar sobre la esclavitud en Cuba.

Ya en 1897 España concedió una mayor y más amplia autonomía tanto a Cuba como a Puerto Rico, aunque cabe resaltar que en la práctica no siempre se cumplía la ley. Dicha autonomía había tardado demasiado, ahora Estados Unidos había puesto sus ojos sobre el Caribe, y más propiamente sobre Puerto Rico. Tal era la determinación estadounidense, que en abril de 1898 ya se había decidido la invasión a Puerto Rico.

Fallecimiento

El 16 de septiembre de 1898, Ramón Emeterio Betances falleció en Paris. Su entierro fue humilde y laico, según lo había pedido antes de su fallecimiento. También, pidió ser trasladado a Puerto Rico envuelto en su bandera. Sus restos arribaron a San Juan el 5 de agosto de 1920, de ahí fue trasladado en una caravana hasta su pueblo natal Cabo Rojo.

García, L., José Manuel (2007). Betances Heterodoxo: Contextos y pensamientos.  San Juan, P.R.: Ediciones Puerto.

Estrade, Paul y Felix Ojeda Reyes (1995). El anciano maravilloso. San Juan P.R.: Instituto de Estudios del Caribe.

Ramos, M. Andrés (1987). Betances en el ciclo antillano: 1867-1875. San Juan, P.R.: Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Suarez, D. Ada. El doctor Ramón Emeterio Betances y la abolición de la esclavitud. San Juan, P.R.: Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Varios, (1980). Ramón Emeterio Betances. San Juan, P.R.: Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Enrique José Varona

Resumen: 

Enrique José Varona y Pera nació el 13 de abril de 1849 en la ciudad de Puerto Príncipe, hoy Camagüey, en Cuba. Fue escritor, educador, humanista, poeta, filósofo, profesor y orador. Fue, además, y por sobre todo, un gran patriota y se le conoce como el forjador de la nacionalidad cubana. Varona fue el quinto de los hijos de don Agustín de Varona y Socarrás y de doña Dolores Pera y Beltrán de Varona. Sus padres procedían de las más ilustres familias camagüeyanas. Varona perdió a su padre cuando aún era muy joven, pero su recuerdo lo llevó siempre consigo por creerlo un hombre inteligente que hizo mucho por darle las bases de una sólida cultura clásica. La vida íntima de Varona es poco conocida. Se sabe que contrajo matrimonio con Tomasa del Castillo cuando contaba con dieciséis años de edad, y a causa de ello interrumpió sus estudios de bachillerato, ya próximos a terminar. Varona dedicó sus años de vida no solo a un intenso y fecundo trabajo intelectual que lo convirtió en figura clave del pensamiento y de las letras hispanoamericanas, sino también a una desinteresada labor patriótica por la independencia de Cuba. 

Texto completo: 

Enrique José Varona y Pera nació el 13 de abril de 1849 en la ciudad de Puerto Príncipe, hoy Camagüey, en Cuba. Fue escritor, educador, humanista, poeta, filósofo, profesor y orador. Fue, además, y por sobre todo, un gran patriota y se le conoce como el forjador de la nacionalidad cubana. Varona fue el quinto de los hijos de don Agustín de Varona y Socarrás y de doña Dolores Pera y Beltrán de Varona. Sus padres procedían de las más ilustres familias camagüeyanas. Varona perdió a su padre cuando aún era muy joven, pero su recuerdo lo llevó siempre consigo por creerlo un hombre inteligente que hizo mucho por darle las bases de una sólida cultura clásica. La vida íntima de Varona es poco conocida. Se sabe que contrajo matrimonio con Tomasa del Castillo cuando contaba con dieciséis años de edad, y a causa de ello interrumpió sus estudios de bachillerato, ya próximos a terminar. Varona dedicó sus años de vida no solo a un intenso y fecundo trabajo intelectual que lo convirtió en figura clave del pensamiento y de las letras hispanoamericanas, sino también a una desinteresada labor patriótica por la independencia de Cuba. 

Primeros Años y Educación

Desde temprana edad, Varona nutrió su mente con la lectura de clásicos de la literatura. A los 11 años comenzó el aprendizaje de idiomas, y con el tiempo llegó a dominar el latín, el griego, el inglés, el italiano, el francés y el alemán. De familia relativamente acomodada, Varona se educó en el colegio San Francisco, de su ciudad natal, que estaba bajo la dirección de los Padres Escolapios. Allí recibió clases de griego y latín. Sin embargo, es de hacer notar que a pesar de haber recibido en ese colegio la formación básica de su cultura, en lo que atañe a las directrices de su pensamiento ya maduro, Varona se situó muy lejos de sus maestros iniciales. En la obra del antiguo alumno de los Escolapios se destaca su impugnación al dogmatismo, la intolerancia y el fanatismo religioso. A los diecisiete años escribió dos odas elegíacas dedicadas a la memoria del insigne patriota cubano Gaspar Betancourt Cisneros. Además, es de muy temprana edad su colección antológica Ramillete poético, que contiene 216 sonetos clásicos.

Varona se graduó en 1893 de Doctor en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. Realizó y sostuvo una tesis titulada La moral positivista y la moral evolucionista, que comprende dos aspectos de sus preferencias filosóficas: el positivismo y la teoría de la evolución, según Darwin.

Primeras Obras

En 1868, año del comienzo de la Guerra de Independencia, Varona publicó tres obras. La primera fue una colección de versos que tituló Odas anacreónticas, a la que siguió un estudio sobre Horacio. La tercera fue una edición crítica de obras dramáticas de autores españoles desde Lope de Vega hasta Cañizares, ordenadas con breves notas históricas, mitológicas, bibliográficas y filosóficas. Varona tituló esta obra Tesoro del teatro antiguo español. Por esta fecha Varona también colaboraba con El Fanal, el único periódico provincial de esa época. 

Varona y la Guerra de los diez años

El joven Varona, amante de los libros, sintió el llamado de la patria que iniciaba una guerra de liberación, la llamada Guerra de los Diez Años (1868 – 1878).  Varona, hombre de genuina preocupación intelectual, no pudo sustraerse a las vicisitudes políticas de su patria. Por esta razón, estuvo presente al llamado de los patriotas camagüeyanos encabezados por Salvador Cisneros Betancourt y Marqués de Santa Lucía, que se alzaron en armas en contra del poder colonial de España en la finca Las Clavellinas el 4 de noviembre de 1868. Pero la dureza del campo de batalla no era terreno propicio ni para el carácter ni para la salud del joven estudioso. Su constitución física no lo ayudaba para las tareas militares, por cuya razón su presencia no era de mucha utilidad. Varona pensó, entonces, en la posibilidad de lograr por otras vías lo que se proponía la lucha armada. Por dicha razón, regresó a su ciudad natal.

Regreso de la Guerra e Ideología Política

Fue después del regreso de los Guerra de los Diez Años, cuando, mostrando un rebuscamiento que quizá emanaba de lucha entre lo que decía y el genuino sentir que iba a mostrar en el resto de su vida, escribió una alegoría dramática, La hija pródiga, y una Oda a España, en donde tiene expresiones de lealtad a la metrópoli española. En esas obras Varona mostraba no solo su alejamiento del movimiento separatista cubano, sino su adhesión circunstancial al movimiento español. Sin embargo, se dice que el patriota Varona nunca se perdonó esas publicaciones.

Cuando Varona regresó a Camagüey en 1870, retornó a su labor intelectual y patriótica con renovados bríos. Varona se sumergió en su biblioteca, volvió a sus libros amados y dio comienzo a la etapa de su autoformación cultural. Se puso al tanto de las corrientes de pensamiento que se debatían en el mundo, amplió la base de sus conocimientos de idiomas hasta poder manejar con facilidad el inglés, el italiano, el francés y el alemán, que conjuntamente con el griego y el latín le permitieron estudiar las obras maestras del pensamiento y la literatura universal en su idioma original. 

Varona se afilió a la corriente autonomista y realizó una activa labor de denuncia contra los excesos políticos de la metrópoli hasta que se convenció de que sólo el separatismo podría representar una superación efectiva de las deplorables condiciones en que se encontraba su país. Varona realizó en Cuba, en el período que precedió a la guerra de 1895, una genuina labor patriótica y de elevación espiritual y cultural. Valientemente denunció los males de la colonia y alentó al pueblo a que se levantara ante la inercia y el afán de reposo en que naufragaban las aspiraciones de la libertad.

Traslado a la Habana

En 1878, Varona se trasladó a La Habana. Casado, con hijos, y la mayor parte de su fortuna desaparecida, daba comienzo a una nueva vida. En la capital cubana se le conocía por las obras y artículos publicados durante los años de 1870 a 1878, en los cuales había escrito su primera obra de crítica literaria que tituló Estudios Literarios. Además, escribió varios artículos y estudios bajos los títulos de: Reformas en la enseñanza, La sociología de Bain, La lógica de Balmes, La sociología en sus relaciones con la fisiología y La evolución sociológica. 

Estando en La Habana, Varona trabajó como periodista y maestro. Colaboró con la Revista de Cuba, que bajo su dirección se convirtió en la Revista Cubana. Varona dirigió esta revista desde 1885 hasta 1895, año en que emigró a los Estados Unidos.

Varona en Nueva York

Varona se trasladó a Nueva York a poco de iniciarse en Cuba la Revolución de Yara. La revista El Fígaro, los periódicos El Triunfo y su continuador El Trunco, La Habana Elegante, El Cubano, y el seminario liberal autonomista La Lucha recogieron la intensa labor que desplegó Varona durante su estancia en Nueva York.

Esta conducta patriótico-cultural llevaría a Varona a merecer, ante la muerte del apóstol de la libertad, la distinción de ser el sustituto de José Martí en la dirección del periódico Patria. Patria era un periódico editado en el exilio, en la ciudad de Nueva York, por el Partido Revolucionario Cubano. Varona redactaba los editoriales del periódico Patria estando atento a la marcha de la guerra que se desarrollaba en la Cuba. Además, estando en los Estados Unidos, pronunciaba discursos en todas las ciudades donde existían núcleos de emigrados revolucionarios.

Creación Literaria y Aportes a la Educación

En 1890, Varona comenzó la publicación de sus Conferencias filosóficas, que tratan de psicología, sociología y filosofía moral. De esta década son sus célebres trabajos La metafísica en la Universidad de la Habana y El clericalismo en la Universidad de la Habana, entre otros, donde acentuó sus criterios positivistas como arma de combate contra las direcciones del pensamiento de España y a favor de los ideales cubanos. 

Por la necesidad de servir a su patria, Varona escribió sobre temas económicos, políticos y sociales. Los títulos eran significativos: Los cubanos en Cuba, El bandolerismo, reacción necesaria y El poeta anónimo de Polonia. La mayoría de esos trabajos quedaron recogidos en el libro Artículos y discursos, publicado en 1891.   

En el año 1895 estalló la revolución orientada y alentada por José Martí, quien murió ese mismo año. Varona fue llamado a sustituirlo y se le pidió que diera continuidad a su obra. De esa época son sus discursos sobre Martí, su obra política, La política cubana de los Estados Unidos, el manifiesto Cuba contra España, y el magistral estudio El fracaso colonial de España, dividido en dos partes: período colonial y período revolucionario. La mayoría de estos trabajos quedaron publicados en un libro que Varona tituló De la colonia a la república. Terminada la guerra hispano-cubano-americana, y producida la intervención militar americana, el general Wood nombró a Varona Secretario de Instrucción Pública y de Hacienda, y le encomendó la reforma de la enseñanza cubana, secundaria y universitaria.

Para 1898, Varona se entregó por completo a ejercer la cátedra de la psicología, filosofía moral y sociología en la Universidad de la Habana. Armado con las ideas del positivismo filosófico, Varona reformó la enseñanza media y superior cubanas poniendo en práctica sus criterios pedagógicos básicos. La actividad de la cátedra la compartía con su quehacer favorito, la crítica literaria. En 1905 dio a la publicidad su Curso de sociología y dos años más tarde Desde mi belvedere, donde agrupó sus variados trabajos literarios escritos antes de esa fecha.

Varona se retiró de su cátedra universitaria en el 1917. En 1918 publicó Con el eslabón, uno de sus libros más interesantes por el escepticismo que muestra el autor sobre las cosas que le preocupan en la vida. En 1921 publicó Poemitas en prosa. Luego de esta fecha, ya no hubo mayores publicaciones de su parte, salvo cartas, entrevistas y artículos periodísticos.

La obra del pensador cubano, con excepción de sus Conferencias filosóficas, es mayormente ensayística. Varona no cultivó la novela, el drama ni el cuento. Principalmente, se valió del ensayo porque era el más adecuado para tratar la variedad de problemas sociológicos, políticos, y educacionales de la realidad hispanoamericana.

Fallecimiento

Se considera que la obra más importante de Varona en el campo filosófico fue Conferencias filosóficas. Esta obra es vista como una gran contribución del pensador cubano a la cultura española por haber sido la primera de este tipo publicada en el mundo de habla hispana. Entre otras cosas, la obra muestra las ideas de Varona sobre lógica, moral y sociología. Enrique José Varona murió en La Habana el 19 de noviembre de 1933, a los ochenta y cuatro años de edad.

Bibliografía: 
Ferrer Canales, J. (1973). Imagen de Varona. Puerto Rico: Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico. 

Martínez, O. (1972). Vida y obras de José Varona, ensayista cubano. Disertación sometida al Departamento de lengua y literatura de Florida State University.

Varona, E. (1943). Varona. México: Ediciones de la Secretaría de Educación Pública.

Manuel Zeno Gandía

Resumen: 

Manuel Antonio Zeno y Gandía, desarrolló su vida entre Europa y Puerto Rico, esta influencia  extranjera es la que se verá en sus trabajos y a sus aportaciones no solamente literarias sino que también políticas.

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Manuel Antonio Zeno y Gandía, desarrolló su vida entre Europa y Puerto Rico, esta influencia  extranjera es la que se verá en sus trabajos y a sus aportaciones no solamente literarias sino que también políticas.

Entre sus trabajos tenemos por lo menos tres grupos: las novelas, como La Charca (1894), El Negocio (1922), Los Redentores (1925), Nueva York (no terminado); los cuentos: Rosa de Mármol (1889), Piccola (1890), Los Perros de Bernard (1922), etc. También se podrían citar poemas como por ejemplo: La Señora Duquesa, El Abismo, Una Noche de Libertad (extraviada).

Familia e Infancia

Manuel Zeno Gandía, nació en el pueblo de Arecibo, el 10 de enero de 1855. Fue el primer hijo varón del Capitán de Milicias, don Manuel de Jesús Zeno y Correa y de doña Concepción Gandía y Balseyro.

La infancia de Zeno Gandía, tuvo lugar en la hacienda familiar ubicada en el pueblo de Arecibo. Tenía cuatro  hermanas: Concepción, Micaela, Barbarita, y Consuelo; y un sólo hermano, Carlos. Por parte de su padre, la familia siempre tuvo fuertes inclinaciones hacia la milicia; en cuanto a su madre, la influencia literaria tenía un mayor peso pues, a decir de algunos biógrafos, doña Concepción Gandía y Balseyro también escribía poemas; un ejemplo de ello es un poema titulado, A Manuel escrito por ella para cumpleaños de su esposo el 1 de enero 1858. 

España

Hacia 1866, la familia Zeno y Gandía se trasladó a la ciudad de Barcelona, permaneciendo en esta hasta 1870. No se puede dejar de lado que por esta época estaban Ruiz Belvis, Quiñones y otros puertorriqueños en el Ministerio de Ultramar pidiendo que se atendieran los problemas político-económicos de la Isla. Entre estos se encontraba Manuel de Jesús Zeno Correa, de corte conservador, quien estuvo en desacuerdo con las posiciones liberales; sin embargo, entre sus aportes, cabe destacar que fue él quien solicitó la instalación de una universidad en Puerto Rico.

Mientras tanto, durante ese periodo, Manuel Zeno Gandía comenzó a estudiar su bachillerato. En esta época, Cataluña estaba sumergida en una profunda crisis, que desembocó en la caída de la reina Isabel II.

En 1870, a la edad de quince años, ingresó a la Facultad Central de Medicina, también conocida como San Carlos; esta etapa forma parte de la estancia de Zeno en Madrid. Es en esta época que el escritor conoció y entabló amistad cercana con el poeta cubano José Martí. Así mismo, Zeno Gandía tenía entre sus amistades boricuas al poeta, y posterior médico natural de Ponce, Francisco Rendón y Camacho.

Entre 1873 y 1874, estuvo de viaje por el Mar Cantábrico. En el mismo año de 1873 publicó un trabajo de medicina titulado Influencias del clima en las enfermedades del hombre; en ese momento, el joven Zeno estaba próximo a graduarse; y el 6 de febrero de 1875 se presentó ante el Tribunal de la Licenciatura en Medicina. En marzo de 1875, según su diario, estaba de camino a Puerto Rico.

Puerto Rico y regreso a Europa.

Manuel Zeno Gandía, joven de veinte años, regresó a Puerto Rico residiendo en primera instancia en su natal Arecibo, aunque posteriormente compartió su tiempo entre los pueblos de Naguabo y Guayanilla. En esta época, el acontecimiento más importante a nivel familiar, es la pérdida de la Hacienda Puente Bagaso. Entre 1875 y 1885, Puerto Rico estuvo sumergido en una profunda crisis económico-social, un ejemplo de la delicada situación de la Isla se ve representada en la cantidad de gobernadores que tuvo la misma, siete políticos distintos ocuparon el cargo de gobernador en dicho periodo.

 En adición, a la perdida de la hacienda familiar, en Puerto Rico,  se puede agregar como suceso desafortunado que, poco antes en 1873, el padre de Manuel Zeno Gandía había sido estafado en Madrid por un abogado chileno, llamado Carlos Llausás. Como esa, también se recoge en ese periodo de la vida de Zeno Gandía, otra presunta estafa, sucedida en el 1878 en Puerto Rico, por el notario Luis de Ealo. Según los biógrafos, el letrado puertorriqueño falsificó unos documentos y debido a ese engaño surge la enemistad entre el joven Manuel Zeno Gandía y el don Ealo.

En 1879, el médico Gandía de 24 años, sufrió la pérdida de su madre. Ese funesto acontecimiento quedó reflejado en el poema Señora Duquesa, y otros poemas de su autoría, en los cuales se  denota el profundo apego que Manuel Gandía tenía por su madre. Al año siguiente, la tragedia toca nuevamente al joven Zeno Gandía y fallece, en sus brazos, su hermano Carlos a causa de un paro cardiaco.

En 1881,  poco después del fallecimiento de su hermano, Zeno Gandía de 26 años recorrió algunos países europeos como Bélgica, Italia y Francia para finalmente quedarse en Madrid. Es precisamente en Madrid que el Dr. Zeno Gandía fue nombrado, el 10 de noviembre de 1881, Secretario Primero de Ciencias Físico-Naturales del Círculo Nacional de Juventud. Sin embargo, poco tiempo después regresó a Puerto Rico.

Puerto Rico, Ponce.  

Zeno Gandía llegó a Ponce en mayo de 1882,  ciudad en la que fijaría su residencia por los próximos 20 años. En esa época, contrajo nupcias con María Ana Pascuala Atongiorgi, natural de Yauco, el 28 de septiembre de 1883.

En ese periodo, fungió como médico de Sanidad Marítima en el Hospital Tricoche, en el cual implementó la “inoculación tuberculosa”, conocida también como Linfa de Koch, siendo éste un efectivo tratamiento para combatir la mortal tuberculosis de esa época.

Una valiosa contribución de Zeno Gandía, como médico, fue que introdujo el proyecto para la posterior fundación del Departamento de Salud de Puerto Rico, eso ocurre en el 1900 cuando era  delegado a la Cámara de Delegados. Entre sus múltiples asociaciones, desde las de corte filantrópico hasta las políticas.

Su trabajo literario en esa época comprende, las novelas cortas Rosa de Mármol (1889), Piccola (1890), La Charca (1894) y Garduña (1896); también lo distinguen sus trabajos como poeta La Palmada (1885), Abismos (1885), así como el ya mencionado poema Señora Duquesa (1887).

En 1890 viajó a Nueva York, haciendo una breve parada en La Habana, debido a una enfermedad, dispepsia. En esa ocasión, estuvo invitado a una tertulia en la casa de la poetisa Lola Rodríguez de Tió, quien había establecido su residencia en Cuba. Ya en Nueva York, se reunió con José Martí y conoció a Francisco Sellén; de esa época se desprenden los artículos Cosas de Nueva York, así como una crítica acerca de la poesía de Sellén.

Para 1896, don Manuel Zeno Gandía y su esposa Anita Antigiorgi ya tenían siete hijos: Angelita, Carlos, Noemí, Manuel, Alcides, Renato y Elena. Angelita y Renato fallecen prematuramente.

En 1898, da inicio la Guerra Hispano-cubano-americana. Desde febrero de ese año, Zeno Gandía era miembro del Partido Autonomista Puertorriqueño y vocal de la Junta Central del Partido Unión Autonomista Liberal de Puerto Rico.

En 1899, se dirigió a Washington acompañado de don Eugenio María de Hostos y Julio J. Henna. Este viaje tenía como finalidad, entrevistarse con el presidente Willian Mckinley, puesto que, con la llega estadounidense a suelo puertorriqueño, el país estaba sumido en una profunda crisis político-social.

La aportación de Zeno Gandía, en ese punto, fue la de conciliar ideologías políticas. Eugenio María de Hostos era un separatista, mientras que Julio Henna era un anexionista; Gandía servía como enlace entre ambos polos completamente opuestos. El punto en donde se encontraban los ideales políticos, sea la anexión o la independencia, era que se debía terminar con el gobierno militar lo más pronto posible,  para ser sustituido por un gobierno completamente civil.

De regreso a Puerto Rico en 1900, los partidos de Moca y Yauco designaron a Zeno Gandía como candidato a Comisionado Residente a Washington, pero fue derrotado por Federico Degetau. Sin embargo, fue elegido representante por Arecibo ante la Cámara de Delegados y siendo delegado en 1902 salió rumbo a Washington para defender un asunto que tenía que ver con el azúcar; en ese punto, al parecer su carrera de medicina quedaba eclipsada por la política.

San Juan

Hacia 1902, Zeno Gandía compró el periódico La Correspondencia, que en ese entones radicaba en la calle Fortaleza del viejo San Juan. Ese periódico sirvió como facilitador, entre otras cosas, para la posterior fundación del Partido Unión de Puerto Rico; esto último sucedió el 18 de febrero de 1904.

Otra función del periódico fue la de denunciar algunos actos de las autoridades federales en la Isla; por ejemplo el caso de Pettingill vs. Zeno (1908); es el resultado de las denuncias que hacía el periódico hacia los servidores públicos. Zeno Gandía desde hacía algunos años venía acusando al Procurador de Estados Unidos por Puerto Rico, Mr. Pettingill, debido a que su actuación iba en contra de los intereses de la Isla, tanto en los casos civiles como criminales.

Tal fue el impacto de las acusaciones de Zeno Gandía, que Mr. Pittingill fue destituido de su cargo el día de Acción de Gracias de 1906; esa destitución provocó que el ex-procurador demandara a Zeno Gandía el 8 de diciembre de 1908. En ese mismo año, el ahora periodista perdió el pleito legal y tuvo que pagar ocho mil dólares; en 1911, el caso fue llevado hasta la Corte Suprema de los Estados Unidos pero no es sino hasta 1916, que Zeno Gandía quedó finalmente absuelto de los cargos.

Durante los siguientes años, Zeno Gandía  formó parte de sociedades como la Asociación Cívica Puertorriqueña (1910), la Casa de América en Barcelona (1911), la Asociación de los Periodistas de San Juan (1914) y la Asociación de Agricultores de Puerto Rico (1914). En 1926, regresó a Washington junto con otros compatriotas a exponer nuevamente la situación de crisis económica por la que una vez más atravesaba Puerto Rico.

Fallecimiento   

Esta última parte de su vida la vivió entre continuos viajes a Estados Unidos, así como a las islas vecinas. Para 1929, residió en la calle Américo Salas de Santurce; a principios de 1930 comenzó a sentir malestar y fue recluido en la clínica Mimiya. Después, cayó finalmente en estado de coma y falleció el 30 de enero de 1930.

Bibliografía: 
Gardon Francheschi, Margarita (1969). Manuel Zeno Gandía: Poesía y Vida. San Juan, P.R: Editorial Coqui.

Álvarez, Ernesto. Manuel Zeno Gandía frente a la historia: Cartas antillanas. Revista de Estudios Generales. Año 7, número 7, julio 1993. San Juan, P.R. Universidad de Puerto Rico.

De Matos, Zeno Elena (1955). Manuel Zeno Gandía: Documentos Biográficos, San Juan, P.R.: Universidad de Puerto Rico.

Lola Rodríguez de Tió

Resumen: 

María de los Dolores Rodríguez de Astudillo y Ponce de León, nació el 14 de septiembre de 1843 en el pueblo de San Germán, Puerto Rico. Hija del Licenciado en derecho D. Sebastián Rodríguez de Astudillo y Ramírez del Postigo y Da. María del Carmen Ponce de León y Martínez Mariño.

Lola Rodríguez, como sería conocida la escritora de La Borinqueña, estudió sus primeros años entre los pueblos de San Germán y Mayagüez, durante este periodo, su padre contribuyó grandemente a la educación de la poetisa.  Entre sus obras más conocidas se destacan: Mi Ofrenda (1880), Trabajos literarios (1882), A mi patria en la muerte de Corchado (folletos, 1885), Claros y nieblas (1885), Nochebuena (1887), Mi libro de Cuba (1893).

Texto completo: 

María de los Dolores Rodríguez de Astudillo y Ponce de León, nació el 14 de septiembre de 1843 en el pueblo de San Germán, Puerto Rico. Hija del Licenciado en derecho D. Sebastián Rodríguez de Astudillo y Ramírez del Postigo y Da. María del Carmen Ponce de León y Martínez Mariño.

Lola Rodríguez, como sería conocida la escritora de La Borinqueña, estudió sus primeros años entre los pueblos de San Germán y Mayagüez, durante este periodo, su padre contribuyó grandemente a la educación de la poetisa.  Entre sus obras más conocidas se destacan: Mi Ofrenda (1880), Trabajos literarios (1882), A mi patria en la muerte de Corchado (folletos, 1885), Claros y nieblas (1885), Nochebuena (1887), Mi libro de Cuba (1893).

El matrimonio de Lola Rodríguez  y Bonocio Tió Segarra

Bonocio Tió conoció a Lola siendo amigo de la familia y se casaron el 13 de febrero de 1865. El matrimonio Tió-Rodríguez procreó cuatro hijos, de los cuales dos eran varones y dos niñas; los dos varones fallecieron prematuramente. Su primera niña, a la que llamaron María Elena Dolores Patricia, nació el 17 de noviembre de 1866; a esta siempre se le ha conocido como Patria. Su segunda hija se le dio el nombre de Enriqueta Severa y nació el 17 de marzo de 1869; Enriqueta falleció en la niñez. Ambas nacieron en San Germán, aunque poco después la familia entera fue a vivir al pueblo Mayagüez.

Primer destierro de la familia Tió-Rodríguez.

En esta época, Mayagüez era un importante centro de actividades sociales y culturales. En 1876, Lola Rodríguez de Tió publicó el primer tomo de sus poemas bajo el título de “Mis cantares”. Aprovechando el espacio que le brindaba el prólogo de dicho libro, Bonocio se dispuso a criticar fuertemente el descuido cultural en el que las autoridades españolas tenían sumergida a la Isla.

La reacción por parte del gobierno español no se hizo esperar, como resultado de dicha crítica, Bonocio y su familia tuvieron que abandonar Puerto Rico. Al ser desterrada, la familia Tió-Rodríguez partió rumbo a Venezuela; en ese país Lola se adentró en la vida cultural, y tal fue su impacto que se le condecoró con la “Orden del Libertador”. Entre otras cosas, cabe señalar que Lola fue madrina de bodas en el matrimonio del prócer Eugenio María de Hostos con la dama cubana Belinda de Ayala.

De regreso a Puerto Rico     

Este primer exilio duró aproximadamente un año y medio. En septiembre de 1878, el matrimonio Tió-Rodríguez estaba de vuelta en su isla natal. Al regreso del destierro, Lola y su esposo Bonocio se involucraron nuevamente en la vida cultural y social de la ciudad de Mayagüez. En este periodo, Bonocio fundó tres periódicos, los cuales sirvieron para la continua difusión del pensamiento liberal de la época.

En 1881, Lola escribió uno de sus sonetos más célebres “A Calderón”, así como su “Oda en alabanza a Calderón”. Otra de sus grandes contribuciones en esta época es la fundación de una revista anual llamada “La almojábana”. En 1884, en la inauguración de un colegio para señoritas de Mayagüez, la poetisa pronunció el discurso “La educación de la mujer”, tema muy controvertible para  la época. Ya para 1885, Lola Rodríguez de Tió publicó su segundo libro, “Claros y Nieblas”.

En 1887, y bajo el régimen de los compontes, más propiamente del gobernador D. Romualdo Palacio González,  algunos autonomistas fueron encarcelados. En respuesta a estos acontecimientos, Lola Rodríguez de Tió y muchos otros puertorriqueños no dudaron en ayudar para la excarcelación, escribiendo cartas a distintas autoridades de tal manera que el gobernador fue llamado inmediatamente a responder por sus actos.

Siendo la poetisa víctima de una calumnia se aprestó a entrevistarse con el gobernador interino de la Isla D. Juan de Contreras Martínez, para defender tanto su causa como la de los autonomistas encarcelados. De todo eso, resulto la posterior excarcelación de los puertorriqueños presos, el 24 de diciembre de 1887. Para conmemorar esta ocasión, Rodríguez compuso su poema “Nochebuena”.

Segundo destierro

Después que el gobernador interino D. Juan de Contreras Martínez entregara la gobernación al gobernador en propiedad, el general D. Pedro Ruiz Dana, la represión volvió a estar  presente en la Isla. En esta ocasión, la familia Tió-Rodríguez se desterró a Cuba, el día que arribaron a la isla y se le dio el recibimiento a la familia, Lola Rodríguez de Tió recitó su poema “A Cuba”. En 1892, la madre de la poetisa falleció en San Germán, Da. María del Carmen Ponce de León; como acto de caridad el gobierno de la Isla permitió que Lola regresará a Puerto Rico.

En 1893, Patria, su única hija viva, recibió el grado de doctora en Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana. En ese mismo año, el tercer libro de versos de Rodríguez titulado “Mi libro de Cuba”  fue publicado y recibido muy favorablemente por la crítica literaria.

De Cuba a Nueva York

Cuando el dictador español Valeriano Weyler subió al poder, la familia de Lola nuevamente sufrió el destierro, siendo esta vez su destino el estado de Nueva York. En este momento,  Nueva York era el centro de la disidencia revolucionaria, tanto de Cuba como de Puerto Rico; allí Lola Rodríguez viene a formar parte hablante de la revolución.  Tal fue el impacto de la familia Tió-Rodríguez, y más propiamente de Lola Rodríguez, que el 8 de octubre de 1896 fue homenajeada en el Chickering Hall de Nueva York; y en 1897, fue nombrada presidenta honoraria del club revolucionario.

De Nuevo en Cuba

De regreso a Cuba, debido a que el periodo de la década de 1890 era época de guerra, Rodríguez fungió como secretaria del club “La Caridad”, entidad dedicada a recoger dinero y provisiones para los soldados cubanos y sus familiares. Dos acontecimientos se pueden rescatar de esta segunda etapa Lola de Rodríguez en Cuba; el primero, en 1900, la hija del matrimonio Tió-Rodríguez, la ahora Dra. Patria Rodríguez y Tió, contrajo nupcias con el educador, abogado, escritor, político y diplomático Dr. Fernando Sánchez de Fuentes y Peláez.

Cinco años más tarde, el 25 de octubre de 1905 falleció Bonocio Tió, muchos historiadores concuerdan que la muerte de su esposo provocó que Da. Lola Rodríguez de Tió se alejara de la vida pública por un tiempo. Sin embargo, ya para 1910 Lola aceptó el nombramiento como Socia de Número de la Academia de Artes y Letras.

En 1912, su amigo y, ahora Presidente de la República de Cuba, el general José Miguel Gómez nombró a Lola Rodríguez como inspectora de las escuelas privadas de la Habana.

Últimos días, entre Cuba, Puerto Rico y Europa.

En agosto de 1915, Rodríguez visitó su pueblo natal San Germán después de 20 años de ausencia. El 28 de agosto de ese mismo año, el Círculo de Recreo del pueblo de San Germán celebró una velada literaria en honor a la recién llegada, fiesta que acabó en amargas discusiones políticas.

El 6 de octubre de ese mismo año, el Casino de Mayagüez la homenajeó, acto que también hace en su momento El Ateneo Puertorriqueño, contando con la ilustre participación de personalidades de la talla del venerado maestro D. Manuel Fernández Juncos y el alcalde de San Juan, D. Roberto H. Todd y Wells. Después de esta visita regresó a Cuba en donde había fijado su residencia.

La siguiente visita de Lola Rodríguez de Tió a Puerto Rico se dio en términos privados, en el año 1920, ya que visitaba a su sobrina Laura. En 1923 antes de partir para Europa hizo su última visita a Puerto Rico, fijando definitivamente su residencia en Cuba. En España fue recibida con aplausos. En esta ocasión, a la poetisa la recibieron distinguidas autoridades y escritores de la península.

Fallecimiento

Después de haber recorrido España, Francia y Suiza, regresó nuevamente a Cuba. Lola Rodríguez de Tió falleció en Cuba el 10 de noviembre de 1924 en la Habana.

Bibliografía: 
Mendoza Tió, Carlos F. (1979). Apuntes para una biografía: Lola Rodríguez de Tió. Al margen, revista de Artes supl. 1. Colección Hipatia. San Juan: Puerto Rico.

____________________ Editor (1974). Contribución al estudio de la obra poética de Lola Rodríguez de Tió: 1843-1924. San Juan: Puerto Rico.

Agustín Stahl

Resumen: 

Agustín Stahl nació en el pueblo de Aguadilla, Puerto Rico, el 21 de enero de 1842. Su madre era holandesa y su padre alemán. Stahl fue médico-cirujano, naturalista, etnógrafo y practicante de la taxonomía zoológica y taxonomía botánica. Fue un maestro nato, no porque ejerciera el magisterio como profesión sino por la vocación que lo impulsó a comunicar su saber, a ponerlo al alcance de todos. Además, en los últimos años de su vida se interesó en el estudio de la historia.

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Agustín Stahl nació en el pueblo de Aguadilla, Puerto Rico, el 21 de enero de 1842. Su madre era holandesa y su padre alemán. Stahl fue médico-cirujano, naturalista, etnógrafo y practicante de la taxonomía zoológica y taxonomía botánica. Fue un maestro nato, no porque ejerciera el magisterio como profesión sino por la vocación que lo impulsó a comunicar su saber, a ponerlo al alcance de todos. Además, en los últimos años de su vida se interesó en el estudio de la historia.

Stahl es considerado como el primer científico puertorriqueño. Su trabajo científico fue reconocido en Alemania, España, en las Antillas y en Estados Unidos. Stahl también fue un hombre con gran conciencia social y patriótica. Combatió con firmeza el despotismo político lo que le valió la persecución y el destierro en 1898. Su profundo sentido de solidaridad social fue posiblemente tan decisivo en su vida como lo fue su vocación científica. Su inquietud patriótica nutrió su conciencia del deber social y alentó su constructiva obra intelectual. Agustín Stahl murió en Bayamón, el 12 de julio de 1917.

Infancia y Educación

Agustín Stahl pasó su niñez en Aguadilla y a los once años su padre decide llevarlo a Alemania, lugar donde prosigue estudios durante diez años. Cursó el bachillerato y los estudios profesionales de medicina en la Universidad de Wurtzburgo del estado de Baviera y en la Universidad de Praga. Obtuvo el título de Doctor en Medicina en 1864 y su disertación sobre la Disentería mereció un diploma autorizado por el rey de Baviera. El 3 de enero de 1865, Stahl llegó a Bayamón donde, salvo a algunos intervalos que pasó afuera, residió hasta su muerte.

Obra  Botánica y Zoológica

Diez años después de su regreso a la Isla con el título de médico-cirujano, Stahl  publicó en los Anales de la Sociedad Española de Historia Natural, su primer estudio sobre taxonomía botánica titulado: El tortugo amarillo de Puerto Rico y las sapotáceas. Este estudio evidencia su vocación científica e investigadora.

Según datos históricos, cuando una devastadora enfermedad azotó las siembras de caña, el gobierno encomendó al Dr. Stahl, al Lcdo. José Julián Acosta y al Dr. Carlos Grivot a investigar las causas de la enfermedad y proponer algún remedio. Stahl rindió un informe junto a sus colegas, pero fue aún más lejos en su cometido. Al año siguiente (1879) expuso en el Ateneo Puertorriqueño una colección de diez variedades de caña de las veintidós que cultivaba en su plantación modelo en Bayamón, las cuales consideraba que podrían ser más resistentes a la epidemia imperante. En 1880, ofreció a la Diputación Provincial sus semilleros de variedades de caña ahorrando a dicha institución los costos de su importación del exterior. Pero su vocación de servir lo llevó a buscar soluciones más prácticas: en su granja modelo en Bayamón produjo semillas en suficiente cantidad para poder proveerle a los hacendados de Puerto Rico. Estas iniciativas de Stahl ponen de relieve su conciencia social.  

La década del ochenta fue muy fructífera para Stahl. En esta, informó los resultados de sus investigaciones de taxonomía zoológica y botánica, etnografía y arqueología. Publicó en 1882 el Catálogo del gabinete zoológico, testimonio indudable de su capacidad recolectora y sistemática. Este catálogo contiene una clasificación sistemática y científica de 2,300 especies de animales, de las cuales 1,837 corresponden a la fauna puertorriqueña. La colección general incluía también fósiles, huevos y otros objetos de interés científico; en total, 2, 773 ejemplares.

En la misma década de los 1880, Stahl publicó sus Estudios sobre la flora de Puerto Rico. Fue uno de sus trabajos científicos de mayor relevancia. Dicho trabajo comprende seis monografías de diversa extensión publicadas en folletos separados entre 1883 y 1888. Son 709 las especies descritas por Stahl; descripciones hechas con sumo rigor, a base de la observación directa de ejemplares vivos. Su excepcional capacidad de observación, rigor, y precisión científica se ponen de manifiesto en sus descripciones. Stahl complementó esas descripciones con sus correspondientes ilustraciones realizadas en acuarela y de las cuales se conservan varios centenares. Al final de las descripciones, Stahl intercaló otros dos elementos informativos: la distribución geográfica de la especie y sus dimensiones en sistema métrico inglés, no solo de la planta, también de algunas de sus partes morfológicas. Entre sus descripciones también figuran observaciones referentes a la utilidad y valor medicinal de las plantas, y otras de carácter crítico relativas a prácticas y métodos taxonómicos.

La colección de plantas de Stahl se considera como una de las mejores del mundo. Algunos originales están en la colección del Recinto Universitario de Mayagüez, en el Instituto de Cultura de Puerto Rico y en museos de Europa, particularmente en Berlín. Por sus investigaciones recibió premios de la Sociedad Antropológica Española, de la Academia de Ciencias y Artes de Barcelona y la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña.

Es importante señalar que los estudios botánicos de Stahl tienen hoy un valor principalmente histórico. Conviene, sin embargo, subrayar que todavía se le reconoce valor científico a sus descripciones. La obra botánica que Stahl llevó a cabo llenó un vacío notable en la cultura científica puertorriqueña. Sus dibujos y descripciones de la flora de la isla de Puerto Rico perduran como su más preciado legado científico y artístico.

Otros Estudios e Intereses Académicos

Stahl cerró de la década de los 1880 con la publicación de sus estudios etnográficos sobre aborígenes puertorriqueños. Para los fundamentos etnológicos se apoyó en varias autoridades, particularmente, en los planteamientos del alemán Federico Ratzel. Además, la obra se enriquece con sus propias observaciones fundadas en el estudio de su colección arqueológica, que llegó a incluir cerca de ochocientos ejemplares.

A partir de la década de 1890, Stahl no prosiguió con sus estudios taxonómicos, sin embargo, abordó el etnográfico y continuó el ejercicio de la medicina. El fruto de sus nuevas investigaciones aparece en el Boletín de la Asociación Médica de Puerto Rico entre 1903 y 1908.

Durante la década del 1890 publicó también trabajos sobre temas sociales ligados a la práctica de la medicina, entre ellos: Estudio Demográfico: estadística de mortalidad y nacimientos en Bayamón y pueblos limítrofes (1895), Fecundidad de la mujer puertorriqueña (1903) y Menos cárceles y más manicomios y casas de protección (1908).

Su inquieta vocación científica encontró en sus últimos años una nueva vía de expresión en el cultivo de la historia. En 1910, publicó dos cortas monografías sobre historia local: la fundación de Bayamón primero y luego la de Aguadilla.

Fallecimiento

Agustín Stahl murió en Bayamón, el 12 de julio de 1917, a los 75 años. La ciudad de Bayamón convirtió su residencia en un museo abierto al público.

Bibliografía: 
Gutiérrez, I. (1978). El Dr. Agustín Stahl, hombre de ciencia: Perspectiva humanística. Puerto Rico: Universidad de Puerto Rico.

Maldonado, N. (2010) Dr. Agustín Stahl, pionero de las ciencias en Puerto Rico [Publicación en línea] Disponible desde Internet en http://www.galenusrevista.com/Dr-Agustin-Stahl[Recuperado el 24 de marzo de 2011].