María Luisa Arcelay

María Luisa Arcelay

Resumen: 

María Luisa Arcelay es considerada la primera legisladora puertorriqueña, representando en el Parlamento Insular a la Coalición de los partidos Unión Republicano y Socialista por el Distrito de Mayagüez. En cuanto a su formación académica se graduó en 1905 con el título de profesora de inglés de la Universidad de Puerto Rico. A la misma vez que era profesora de inglés, trabajaba en contabilidad en varios comercios. En 1915 se incorporó a la industria de la aguja, donde se desempeño como directora y administradora, logrando ser una gran comerciante. En ocho años logró fundar talleres de la aguja donde se llevaban a cabo labores de bordados y calados; de esta manera proveyó empleos a muchas mujeres, quienes obtuvieron su independencia económica. También abogó por los derechos de la mujer y sus actividades legislativas. 

Texto completo: 

 

 

María Luisa Arcelay (1893-1981)

 

Información General

María Luisa Arcelay es considerada la primera legisladora puertorriqueña, representando en el Parlamento Insular a la Coalición de los partidos Unión Republicano y Socialista por el Distrito de Mayagüez. En cuanto a su formación académica se graduó en 1905 con el título de profesora de inglés de la Universidad de Puerto Rico. A la misma vez que era profesora de inglés, trabajaba en contabilidad en varios comercios. En 1915 se incorporó a la industria de la aguja, donde se desempeño como directora y administradora, logrando ser una gran comerciante. En ocho años logró fundar talleres de la aguja donde se llevaban a cabo labores de bordados y calados; de esta manera proveyó empleos a muchas mujeres, quienes obtuvieron su independencia económica. También abogó por los derechos de la mujer y sus actividades legislativas. 

 

Datos Biográficos

María Luisa Arcelay, cuyo nombre original es María Victoria Luisa Arcelay de la Rosa, nació en 7 de diciembre de 1894 en Mayagüez. Sus padres fueron Doña Isabel de la Rosa Turull, oriunda de San Juan y Don Ricardo Arcelay Ríos de Añasco. El apellido Arcelay, que se estableció en Añasco era proveniente de Vizcaya, una familia de hacendados.[1] El apellido de su madre, Turull era de descendencia francesa, provenientes de Nueva Orléans, también hacendados en Puerto Rico.[2]

Durante los primeros años de infancia de Arcelay, Puerto Rico pasa de ser colonia española a ser territorio de Estados Unidos debido a la Guerra Hispanoamericana en 1898, donde España le cede Puerto Rico a Estados Unidos mediante el Tratado de París. En los primeros años se implantó en Puerto Rico un gobierno militar y en 1900 un gobierno civil bajo la Ley Foraker, siendo el primer gobernador Charles Allen. Los Estados Unidos implementó el inglés en las escuelas bajo un sistema democrático y laico. Así también los estadounidenses trajeron la religión protestante a Puerto Rico. El 12 de marzo de 1903 se fundó la Escuela Normal, mas tarde llamada la Universidad de Puerto Rico.

María Luisa Arcelay estudió en la escuela pública de Mayagüez, posiblemente  en la Escuela Farragut, la más antigua de la ciudad.[3]  Para aquella época los requisitos de admisión a la Universidad de Puerto Rico era tener noveno grado o Certificado de Alta Escuela. Arcelay se graduó de maestra de inglés para nivel elemental en 1913.[4] Cuando su padre muere, ella se hace cargo del mantenimiento de su madre y hermanos, con su salario de maestra.”[5] Ella fue maestra de inglés en la Escuela Elemental Theodore Roosevelt de Mayagüez.

 

La Industria de la Aguja

A principios del siglo XX los comerciantes estadounidenses comenzaron a interesarse por las labores de aguja que se practicaban en Puerto Rico. Estos bordados se practicaban en la isla desde el siglo XIX. Es así, que para 1905, la industria de la Aguja en Puerto Rico se convirtió en un centro importante para comerciantes en Estados Unidos debido a que se les proveía unos bordados finos y de calidad.[6] La mano de obra era barata por lo que atraía grandes comerciantes estadounidenses a Puerto Rico. La industria de la Aguja prosperó en Ponce, San Juan y Mayagüez.

Entre 1910-1920, ocurrieron en las zonas de cañaverales, desastres naturales, como el terremoto de San Fermín en 1918, que destruyó varios edificios y las cosechas. Debido a esto, muchos trabajadores agrícolas se quedaron sin trabajo y fueron a trabajar en la industria de la aguja. Es así que la industria también proveía trabajo a mujeres que vivían en el campo, ya que podían llevar a cabo tareas de la aguja a domicilio. De esta forma esta industria ayudó a que las estas mujeres pudieran ser el sostén económico de sus familias.[7] 

Para 1917 Arcelay trabajó como maestra y oficinista en la industria de la aguja, bajo el señor Benet, con lo que pudo aumentar sus ganancias. Esta experiencia laboral y su dominio del inglés le permitieron forjar relaciones comerciales en Estados Unidos.   Finalizado su empleo con el señor Benet, estableció su propio negocio desde su casa, en la Calle Sol. Para poder comenzar su negocio,  Arcelay le tomó dinero prestado a la señora Lorenza Carrero, amiga y su mano derecha. Posteriormente su negocio se estableció en la calle Post, esquina Bosque, allí trabajaban alrededor de 400 empleados de ambos sexos. En el taller de la aguja se hacían bordados de camisas de dormir, pañuelos, mantelería, “enroscado francés en los pañuelos,”[8] “se inventaron la orilla lolita y el bordado de fantasías, tales como, el bullón, el pirulí, nudo francés, hoja de lazada y cordón a la pluma al cual llamaron buchipluma.”[9]    

En 1919 se implantó la ley de salario mínimo a las trabajadoras, como consecuencia, algunos talleres cerraron y el trabajo a domicilio aumentó.[10] En 1920 el taller de María Luisa producía trajes para niñas cocidos a maquina y bordados a mano. Arcelay viajaba con frecuencia a Estados Unidos para hacer negociaciones y firmar contratos con comerciantes estadounidenses.

En esta época las jóvenes que asistían a escuelas del Departamento de Instrucción Pública, recibían clases de costura con el objetivo de formar costureras expertas, quienes más tarde trabajarían en la industria de la aguja. Es de saber que el Departamento de Instrucción Publica se reunió con comerciantes para ver en que medida suplían a la elaboración y decoración de artículos de costura y bordados para esta manufactura.[11] De esta medida la industria de la aguja suplía blusas, ropa interior y trajes para niñas. Los talleres de la aguja ofrecían una fuente de empleo para trabajadoras de la clase campesina. Las horas de trabajo eran largas por un sueldo bajo, pero esta industria ofreció una oportunidad de empleo en los talleres de la aguja como a domicilio. Las trabajadoras le entregaban su labor a una comisionista, quien le entregaba a los talleres de Arcelay. Así el taller de Arcelay fue expandiéndose hasta llegar el 1930, cuando Arcelay aumentó las exportaciones.

 

Arcelay en la Legislatura

Las mujeres puertorriqueñas habían estado activas en la política de Puerto Rico desde finales del siglo XIX. “En 1917 la Liga Femínea (Feminista) Puertorriqueña, dirigida por Ana Roqué de Duprey, solicitó en la Legislatura el voto para las mujeres que sabían leer y escribir.”[12] Posteriormente, la Liga Femínea (Feministas) Puertorriqueña cambió su nombre a Liga Social Sufragista. Asociación que abogaba por el progreso general del país, y el derecho al voto de las mujeres[13] A la Liga Social Sufragista se le unió la Asociación Puertorriqueñas de Mujeres sufragistas, fundada en 1925. “La Asociación Insular de Mujeres Votantes y la Acción Liberal de Mujeres Votantes, abogaba por el derecho al voto femenino.”[14]

El esfuerzo al voto de estas organizaciones contribuyó a que el derecho al voto de la mujer se convirtiera en “ley el 18 de abril de 1929, por el líder político Manuel García Méndez.”[15] Dicha ley estipulaba que las mujeres y hombres que supieran leer y escribir tenían derecho al voto. Esta medida dejaba un gran grupo de la población sin poder votar, ya que en aquella época había “300,000 mujeres y 150,000 hombres”[16] que eran analfabetas, por lo tanto no podían votar. Las mujeres votaron por primera vez en 1932.

En 1932 el Partido Republicano estaba compuesto de empresarios, mientras que el Partido Socialista eran los obreros. Este partido reclamó el “derecho a la huelga, ocho horas de trabajo, mejoras educativas y de salud, y mas controles sobre las corporaciones.”[17]

En 1932, Arcelay se postuló para la legislatura bajo el Partido Republicano, “con la condición de que no haría política ni les daría dinero y que tendría libertad de criterios.”[18] Este mismo año las mujeres alfabetizadas votaron, y Arcelay ganó la posición en la legislatura. La llamaron la “defensora de todas las mujeres en la isla.”[19] Arcelay fue “pionera de la participación femenina en el proceso político.” [20]

En 1932 Arcelay fue electa legisladora por el Distrito 16 de Mayagüez. Así se le considera “la primera legisladora de Puerto Rico y de Latinoamérica.”[21] En 1936 fue reelecta para el mismo puesto. Fue la Presidenta de la Comisión de Agricultura y Comercio, y miembro de las Comisiones de Instrucción y la de Hacienda y de Trabajo. Presidió la Cámara de Representantes en algunas ocasiones casualmente algunos días en 1935, 1938 y 1939.[22]

 

La señorita María Luisa Arcelay de la Rosa, Representante; el señor Miguel Ángel García Méndez, Presidente de la Cámara de Representante; y el señor Rafael Alonso Torres,  Vicepresidente de la Cámara. Fuente: Miguel Ángel García Méndez, “La Trayectoria de un Prócer” de Ileana García Ramírez de Arellano.

 

María Luisa Arcelay y el Presidente de la Cámara de Representante Miguel Ángel García Méndez, Saludando al Gobernador Winship y otros líderes políticos. Fuente: Miguel Ángel García Méndez, “La Trayectoria de un Prócer” de Ileana García Ramírez de Arellano.   

 

Arcelay respaldó muchos proyectos en la Cámara de Representantes. Fue coautora del Proyecto 663, a favor de la clase obrera en 1939, el cual proponía que el comisionado del Trabajo y la Junta de Salarios establecieran que se mantuviera el salario mínimo.[23] El enfoque de Arcelay en la legislatura fue en la educación y el bienestar de los niños. Además apoyó el “Proyecto de la Lotería de Puerto Rico, y el de la Colegiación de Arquitectos, Ingenieros y Agrimensores.”[24] Además, Arcelay recibió críticas de la Iglesia Católica por apoyar la medida sobre el control de la natalidad.[25] De 1930 a 1940 Arcelay propagó la planificación familiar.

En 1919 la Federación Libre, organización libre y brazo derecho del Partido Socialista había reclutado mujeres que eran lavanderas y costureras. La asociación quería “conseguir iguales derechos económicos, políticos y sociales; el salario mínimo; la reducción de las horas de trabajo; y el derecho al voto sin restricciones, y participación en la legislatura, para poder influir en las medidas que se aprobaran.”[26]  Desde principios del siglo XX la Federación Libre, organización obrera y brazo derecho del Partido Socialista, había reclutado mujeres en su unión, ente ellas costureras y bordadoras.[27]

 

Varios aspectos de las elecciones en 1932, cuando las mujeres ejercieron el voto por primera vez. Puerto Rico Ilustrado, 12 de noviembre de 1932.

 

Varios aspectos de las elecciones en 1932, cuando las mujeres ejercieron el voto por primera vez. Puerto Rico Ilustrado, 12 de noviembre de 1932.

 

 

La Legislación Obrera en 1930

En la década de los 1930 Puerto Rico pasó por una depresión económica. El huracán San Felipe había pasado por Puerto Rico dejando miseria, además la crisis de la Gran Depresión duró de 1929 a 1940, y el “desempleo había aumentado hasta un 65% en 1933.”[28] A raíz de esto, el presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, implantó un programa de reformas en Estados Unidos y Puerto Rico. “Se creó la Administración de Ayuda de Emergencia de Puerto Rico, la PRERA; y la Administración de Reconstrucción de Puerto Rico y la Administración de Reconstrucción de Puerto Rico la PRAA.”[29] La PRERA distribuyó alimentos, la PRAA construyó carreteras y otro tipo de asistencia.

En 1933 el presidente de Estados Unidos firmó la Ley de Recuperación Industrial Nacional (NIRA); ley que buscaba conseguir empleos a salarios razonables.[30] “Esto implica que los trabajadores debían y podían organizarse colectivamente y que los patronos no debían ejercer presión o intimidación que uniera a los obreros. Los trabajos debían cumplir con el máximo de horas de trabajo y con el salario mínimo.”[31]

En 1934 la industria de la aguja fue reglamentada por el código de trabajo y el salario mínimo.[32] Esta ley fue aprobada por la industria de ropa y sombreros. En 1933 la Ley Nacional de Recuperación Industrial estimuló la participación de obreros en las organizaciones laborales y la creación de otras.[33] La situación económica de los obreros era muy deprimente, así se llevaron a cabo huelgas protestando por largas horas de jornada. NIRA y los comerciantes de gobierno sugerían que se implantara jornales más altos.

La Ley aprobada en 1934 para regular los precios fue declarada inconstitucional por gestiones de los talleristas, entre otros. Para esta época la industria de la ropa se había recuperado de la Gran Depresión. En 1938 se estableció la Ley Federal de Horas y Salarios, tambaleando la industria de la aguja ese año. El proyecto establecía la jornada de ocho horas y un salario mínimo de 25 centavos la hora. Arcelay estaba retirada de los negocios para entonces, pero se oponía a dicha ley ya que pensaba que muchos trabajadores perderían sus trabajos. Así, Arcelay presentó al Puerto Rico Needlework Association cuando fue a Washington como parte de la delegación. El grupo hizo lo posible para que no se incluyera a Puerto Rico en esta legislación.[34]

En 1940, la Ley en Puerto Rico, la división de horas y salarios nombró un comité industrial especial. “Bajo la sección 6 se pagaban los jornales mínimos de salario.”[35] Ese mismo año, Estados Unidos se envuelve en la Segunda Guerra Mundial. Se establece la Junta de Precios y Racionamientos, que controlaba los alimentos y otros artículos durante el tiempo de guerra. Aquí Arcelay presidió la junta 49 del distrito de Mayagüez.

Arcelay “fue presidenta de la Cámara de Comercio de Mayagüez y de la Asociación de Talleristas de Puerto Rico. En 1931 el Presidente Roosevelt la nombró a la cuarta conferencia Comercial Panamericana que realizó en Washington.”[36] “Arcelay dirigió la Asociación de Industriales de Puerto Rico y fue miembro del Capítulo Local de la Cruz Roja. Se desempeño como Vicepresidenta del Comité de Defensa Civil en tiempos de guerra, y fue Directora de la Asociación de Mujeres Graduadas de la Universidad  de Puerto Rico.”[37] “Arcelay también se destacó como miembro del Comité de Industrias, designada por el Administrador de Horas y Salarios. Fue vicepresidenta de la Asociación Local de Maestros desde 1913-1916; Tesorera de la Asociación de Talleres de Mayagüez 1923-1930; Miembro del Ateneo Puertorriqueño; Presidenta del Hogar Infantil de Mayagüez 1929-1931; Consejera de la Asociación de la Aguja en la National Recovery Administration desde 1933-1934. Fue miembro del Comité Interdepartamental para estudiar la situación económica de Puerto Rico en 1940. Arcelay dedicó su vida a la labor social, política y económica en Puerto Rico.”[38]

La Revista Ángela Luisa reseñó la actividad donde la Unión de las Mujeres de América le otorgó el título de la Mujer de Puerto Rico a María Luisa, realzando su labor de ocho años en la Legislatura. El Better Business Bureau la incluyó en el grupo de Las Diez Mujeres Destacadas en los distintos campos. En 1969, se le dedicó a Arcelay la convención graduada de la Universidad de Puerto Rico. En 1975, la parada del cuatro de julio se le dedicó a Arcelay, en representación de la mujer puertorriqueña, año internacional de la mujer. La Cámara de Representantes y el Senado de Puerto Rico le rindieron homenaje el 9 de marzo de 1979.

La Escuela de nivel elemental de la Comunidad María Luisa Arcelay fue fundada en 1972 en Mayagüez. Esta se inauguró en 1972 como Proyecto 512. En 1987 bajo la Resolución número 24, cuando se le dio a conocer como la Escuela María Luisa Arcelay, y en 1996 su nombre fue Escuela de la Comunidad María Luisa Arcelay.

           

Fallecimiento

En el 1965, Arcelay se retiró después de haber ejercido posiciones de liderazgo en el campo de la política, de los negocios y la educación. Esta gran mujer quien abogo por el voto de la mujer y los derechos de las mismas, les enseñó la importancia de la independencia económica a través del trabajo de la aguja. Arcelay murió el 17 de octubre de 1981 en Mayagüez, Puerto Rico.  

 


[1] Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004, 15.

[2] Ibid., 16.

[3] Ibid.,21.

[4] Ibid., 22.

[5] Ibid., 23-24.

[6] Ibid., 26.

[7] Lydia Milagros, González García. Una puntada en el tiempo, la industria de la aguja en Puerto Rico 1900-1929, 66, op. cit . 

[8] Ibid., 23.

[9] Ponencia de María Luisa Arcelay sobre la industria de la aguja. ¿Que queda?, 6 de marzo de 1979, Vertical archive of the Manuel Zona y Auger Collection, University of Puerto Rico Mayagüez Campus. 

[10] Ibid., 28-29.

[11] Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004, 35.

[12] Ibid., 39.

[13] Ibid., 39.

[14] Ibid., 39.

[15] Ibid., 39.

[16] Ibid.,40.

[17] Ibid., 40.

[18] Ibid., 41.

[19] Ibid., 41.

[20] Ibid., 42.

[21] Ibid., 44.

[22] Ibid., 44.

[23] Ibid., 46.

[24] Ibid., 46.

[25] Ibid., 57.

[26] Ibid., 57.

[27] Ibid., 57.

[28] Francisco Scarano. Puerto Rico cinco siglos de historia. Mexico: Mc.Graw Hill, 2000, 771.

[29] Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004, 59.

[30] Ibid., 59.

[31] Ibid., 60.

[32] Ibid., 60.

[33] Ibid., 60.

[34] Ibid., 62.

[35] Ibid., 63.

[36] Ibid., 71.

[37] Ibid., 71.

[38] Ibid., 72. 

 

Textos

Ángela Negrón Muñoz Mujeres de Puerto Rico desde el periodo de colonización hasta el primer tercio del siglo XX. San Juan: Imprenta Venezuela, 1935.

Carmen Lydia Arcelay Santiago. “Aló, ¿Quién llama? María Luisa Arcelay Pionera de la Legislatura Olvidada en el tiempo. San Juan: First Book Publishing of Puerto Rico, 2004.

Ponencia de María Luisa Arcelay sobre la industria de la aguja. ¿Que queda?, 6 de marzo de 1979, Vertical archive of the Manuel Zona y Auger Collection, University of Puerto Rico Mayagüez Campus.  

 

Revistas

Lydia Milagros, González García. Una puntada en el tiempo, la industria de la aguja en Puerto Rico 1900-1929, 66, Op. cit . 

 

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