Juan Pablo Duarte

Juan Pablo Duarte

Resumen: 

Juan Pablo Duarte nació el 26 de enero de 1813 en la ciudad Santo Domingo. Los padres de este ilustre fueron Juan José Duarte Rodríguez y Manuela Diez Jiménez. José Juan Duarte nació en un pueblo de Andalucía y cuando joven migró a Santo Domingo. Gracias a sus conocimientos en náutica pudo abrir un establecimiento donde los buques que arribaban en aquella época a la isla se proveían de diversos artículos.

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Juan Pablo Duarte nació el 26 de enero de 1813 en la ciudad Santo Domingo. Los padres de este ilustre fueron Juan José Duarte Rodríguez y Manuela Diez Jiménez. José Juan Duarte nació en un pueblo de Andalucía y cuando joven migró a Santo Domingo. Gracias a sus conocimientos en náutica pudo abrir un establecimiento donde los buques que arribaban en aquella época a la isla se proveían de diversos artículos. El inmigrante, cuyos negocios prosperaron no obstante las vicisitudes por las cuales atravesaba la colonia a causa de la cesión a Francia, contrae matrimonio hacia el año 1800 con una criolla llamada Manuela Diez. Doña Manuela Diez era hija de don Antonio Diez, oriundo de la villa de Osorno, y de doña Rufina Jiménez, natural de Santa Cruz del Seibo. Juan Pablo Duarte murió en Venezuela el 15 de julio 1876.

Infancia y Educación

En 1802, la familia Duarte emigró desde La Española a Puerto Rico debido a la imposición del estado francés cuando Toussaint Louverture, el gobernador de Saint Domingue (actual Haití), tomó el control de Santo Domingo. La familia Duarte regresó a Santo Domingo en 1809, después de que finalizara la Guerra de la Reconquista y se devolviera el lado oriental de La Española al control español.

Juan Pablo Duarte fue bautizado en la iglesia de Santa Bárbara el 4 de febrero de 1813. En 1819, el joven Duarte fue inscrito en la escuela del Prof. Manuel Aybar donde aprendió las disciplinas de la lectura, la escritura, la gramática y la aritmética. Cuando Duarte tenía nueve años, José Núñez de Cáceres y Jarold Jiménez Mejía declararon la independencia del país y su incorporación a la Gran Colombia en 1821. Este suceso culminó, para el año 1822, con la casi inmediata ocupación militar del territorio dominicano por los ejércitos del presidente haitiano Jean Pierre Boyer.

Los españoles residentes en Santo Domingo, especialmente los de origen catalán, recibieron de buen grado a la incorporación del país a la República de Haití. Así, cuando Boyer llegó a la ciudad al frente de sus tropas, el comercio español le dirigió un escrito en que se adherían al nuevo orden implantado. Cabe destacar que el padre de Duarte fue el único de los comerciantes españoles de la ciudad que se negó a firmar dicho escrito y que, según registran varios documentos, optó por involucrarse en conspiraciones separatistas que intentaron gestarse durante los años iniciales de la dominación haitiana, pero que no llegaron a materializarse.

El 6 de enero de 1823, Boyer decretó que todos los jóvenes entre 16 y 25 años serían reclutados en el ejército haitiano. Esta medida hizo que la Universidad de Santo Domingo perdiera sus estudiantes y por consecuencia tuviera que cerrar sus puertas. Durante este periodo, el doctor Juan Vicente Troncoso se convirtió en maestro de filosofía y derecho romano del joven Duarte. El 14 de noviembre de 1824, Boyer estableció el francés como idioma oficial, único y obligatorio en los actos de los Tribunales, del Estado Civil y de los notarios públicos en toda la isla.

Bajo la tutoría del maestro haitiano Don Auguste Brouard, Duarte estudió y aprendió el francés durante su adolescencia. También, realizó estudios de inglés con un profesor de apellido Groot. Cuando apenas contaba con quince años de edad, y acompañado por un amigo de la familia, sale rumbo a España, radicándose en Barcelona, donde tenía parientes. En ese momento, Europa estaba llena de ideas pertenecientes al romanticismo, el liberalismo, el nacionalismo y el socialismo utópico, y el joven Duarte se impregnó de todas ellas y de los ambientes revolucionarios de la época. Duarte fue testigo del régimen de libertades y de los derechos que tenían los europeos. Mostró especial interés por las reformas de Cromwell, los cambios producidos en Alemania y en Francia, pero sobre todo los acontecimientos en España y las reformas de la Corte de Cádiz. Estando en España se sabe que residió en Barcelona, donde es posible que estudiase derecho.

Ideología Política y Social

En 1833, Duarte regresó a Santo Domingo desde Europa y comenzó a trabajar en el negocio de la familia, a la par que, inspirado por el liberalismo y nacionalismo europeo, soñaba con un pueblo dominicano con identidad propia. Sus ideas encontraron mayor eco en el seno de la clase media. Mientras cultivaba su espíritu, Duarte no cesa de transmitir los conocimientos que adquiridos a la juventud de su ciudad nativa. Durante cuatro años consecutivos, de 1834 a 1838, ofreció clases de idiomas y de matemáticas a un grupo de jóvenes humildes que acudían todas las tardes al almacén situado en la calle de La Atarazana. La popularidad del joven maestro fue creciendo sobre una gran parte de la población. Muchos de sus discípulos empezaron a sentir por él una adhesión fervorosa. Su sabiduría y dedicación a la enseñanza de la juventud le convirtió en el centro de un grupo numeroso de conciencias juveniles.

En poco tiempo el almacén de La Atarazana se convierte en sede de una junta revolucionaria. La palabra de Duarte ha penetrado en el corazón de un grupo de jóvenes idealistas y poco a poco se han fundido las voluntades de todos en una aspiración común: la de separar la parte española de la isla de la parte haitiana. Duarte lanza la idea y la acogen con entusiasmo aquellos de sus discípulos que más se han destacado por su fervor a los principios que él predica y aquellos que le testimonian una fidelidad más abnegada.

El 16 de julio de 1838, después de haber realizado una discreta labor de proselitismo, Duarte fundó la sociedad secreta "La Trinitaria", para que asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades que llevarían a lograr la independencia de República Dominicana. Esta sociedad, que respondía a una estructura celular, tenía por lema "Dios, Patria y Libertad" y sus primeros miembros fueron Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo. Los resultados de la sociedad secreta dependerían, según lo hizo saber al grupo el propio Duarte, de que entre los miembros elegidos no hubiera vacilantes ni traidores. La Trinitaria creció con rapidez asombrosa; poco tiempo después de instalada ingresaron en ella jóvenes de todas las categorías sociales.

Duarte y su Lucha Social

En 1843, luchó junto a los revolucionarios haitianos para derrocar a Boyer, pero el objetivo de Duarte era la independencia de la parte española de la isla, por lo que continuó su lucha tras la caída de Boyer. Finalmente, el derrocamiento de Jean Pierre Boyer ocurrió en febrero de 1843 y el general Charles Herard asumió la presidencia de Haití. El 2 de agosto de 1843 Duarte tuvo que exiliarse en Caracas, perseguido por el nuevo gobierno haitiano. Aun así, las ideas independentistas de Duarte siguieron ganando adeptos y el 27 de febrero de 1844 sus seguidores declararon la independencia de la República Dominicana. Tras algunas batallas, la causa independentista triunfó y los haitianos fueron expulsados a su parte de la isla y se configuraron las fronteras actuales entre Haití y la República Dominicana.

Duarte fue recibido, el 14 de marzo, por el nuevo gobierno como un héroe nacional y fue nombrado general del ejército. El triunfo del movimiento iniciado el 27 de febrero impulsó al presidente haitiano Herard a invadir la República con un ejército dividido en dos cuerpos, de los cuales uno penetró por el Norte y otro por el Sur. Correspondió a Pedro Santana enfrentarse a este último y lograr una resonante victoria en Azua, el 19 de marzo. Pero la victoria no fue aprovechada y el general Santana se retiró desordenadamente a Baní donde exigió al cónsul francés, que hiciera válidas sus promesas relativas al protectorado.

Mientras tanto, en Haití, la derrota de su ejército provocó una grave crisis política que fue aprovechada por Santana para imponer su dominio. Así las cosas, la Junta Central Gubernativa ordenó a Duarte que se dirigiera a Baní, con una fuerza militar organizada por Pedro Alejandrino Pina, a fin de llegar a un acuerdo con Santana sobre la estrategia a seguir contra el invasor. Al no ser posible este acuerdo, Duarte requirió de la Junta la necesaria autoridad para actuar por su cuenta; la Junta, dominada por Bobadilla, representante junto con Santana del sector denominado colonialista, partidario de la unión con España, respondió ordenando a Duarte que regresara con sus tropas a la capital. El desacuerdo entre el sector colonialista y los seguidores de Duarte se hizo evidente. Duarte debió exiliarse una vez más. Estuvo exiliado en Hamburgo, Alemania y poco después se marchó a St. Thomas. Luego siguió rumbo a Venezuela, país donde estuvo doce años. En septiembre de 1848, el gobierno de Jiménez promulgó un decreto de amnistía en favor de él y de sus compañeros.

En 1861, el presidente Pedro Santana decidió la anexión de la República a España, con lo que se ponía fin a la Primera República Dominicana. En 1864, se produjo un alzamiento en contra de la unión con España y Duarte regresó a su patria, el 25 de marzo de ese año. Fue encargado de recorrer América del Sur en busca de ayuda para la causa independentista. En noviembre se hallaba ya en Venezuela, donde recibió las noticias del triunfo del gobierno restaurador y el nacimiento de la Segunda República Dominicana. El general José María Cabral se hizo cargo del nuevo gobierno, mientras que Duarte fue nuevamente condenado al ostracismo, esta vez por sus propios partidarios, que no supieron reconocer su aportación a la causa independentista.

Fallecimiento

Juan Pablo Duarte murió en Venezuela el 15 de julio 1876, a los 63 años de edad. Sus restos descansaron en ese país hasta el año 1884. En ese año sus restos fueron trasladados a Santo Domingo por disposición del Ayuntamiento. Hoy su cuerpo reposa junto a dos de sus compañeros, Francisco Sánchez y Ramón Mella, quienes conforman la tríada de Padres de la Patria de la República Dominicana.

Bibliografía: 
Balaguer, J. (1994). El cristo de la libertad. Santo Domingo: República Dominicana.